La Danza de los Viejitos

Danza de los Viejitos
Arturo Peña Romano Med/Getty Images

 

Entre las tradiciones del estado Michoacán, en México, la Danza de los Viejitos es sin lugar a dudas una de las más representativas. Declarada por la Unesco como patrimonio cultural intangible de la humanidad en el año 2010, esta danza data de la época prehispánica, y de ahí el valor cultural y el arraigo que tiene dentro de la comunidad local. 

La danza se relaciona con los bailes que formaban parte del ritual en honor al dios viejo o dios del fuego (Tata Huriata) y es originaria del pueblo de Jarácuaro, en la zona del lago de Pátzcuaro, a 42 minutos de la ciudad de Morelia.

La zona es de fácil acceso por vía terrestre y aérea. 

Herencia Purépecha  

Esta danza es propia del pueblo Purépecha, nación indígena que dominó gran parte del territorio mexicano en la época prehispánica, y que obtuvo su riqueza y estatus militar gracias a su habilidad para trabajar el oro y el cobre. 

Se dice que en la danza original había también cuatro participantes, solo que uno de ellos tenía una máscara de niño o joven, quien representaba la estación naciente, y los otros tres llevaban máscaras de viejos, representando las estaciones pasadas. Esta danza se interpretaba para pedir buenas cosechas, para  hacer llegar la lluvia en tiempos de sequía o también para pedir salud para los enfermos. 

Personajes de la Danza e Interpretación

En ella participan cuatro hombres ataviados con el traje tradicional de la región purépecha; el cual se compone de pantalones y camisa de manta blanca cubierta por un colorido sarape o jorongo; también calzan huaraches con suela de madera que ayuda acentuar mejor el zapateado durante la danza.

 Los danzantes llevan la cara cubierta con máscaras hechas de madera o pasta de caña que representan el rostro de ancianos sonrientes. Para simular la cabellera de los viejitos se utiliza fibra de zacate y el atuendo se complementa con un sombrero adornado de listones multicolores y un bastón.

La peculiaridad de esta danza está en el toque humorístico; los danzantes escenifican los achaques de la vejez mediante caídas, espasmos y un caminar encorvado; no obstante, también hacen alarde de una vitalidad juvenil que expresan con un intenso zapateado al ritmo de la música, y con el saludable color rosa en sus máscaras a pesar de las arrugas y dentadura en mal estado.

El baile es guiado por una pareja conformada por el llamado "Veripiti" y la "Maringuía." Ésta última es la representación de una mujer anciana de cabellera gris. Los danzantes son acompañados por músicos con violines y guitarras, quienes se dan a la tarea de interpretar la música folclórica característica de la la danza, lo que incentiva aún más el entusiasmo y la participación del público.

En el transcurso de la danza participan otros personajes conocidos como los “feos,” cuya actuación se centra en la burla y el desdén hacia el baile de los cuatro viejitos. Su intervención cumple con un acto de bufonería y provocación hacia el público.

Las interpretaciones que se le dan a la Danza de los Viejitos son variadas, por ejemplo, existe una versión que la describe como un acto de burla hacia la poca energía de los colonizadores españoles para bailar, otros la vinculan con la celebración de la Navidad, fecha en que se presentan estos danzantes durante la tradicional Misa de Gallo a la media noche del 25 de diciembre.

La Danza de los Viejitos está tan arraigada en los pueblos de la zona lacustre de Michoacán, que la mayoría de los niños de la región son iniciados como danzantes desde muy pequeños, siguiendo así el ejemplo de sus padres.

Es por ello que la relevancia de la danza sobrepasa el folclor, pues tiene que ver con un profundo sentido de identidad.

Actualmente, la Danza de los Viejitos es reconocida internacionalmente por su expresividad escénica llena de colorido y simbolismo. Tal como sucede con el ancestral Ritual de los Voladores, distintas compañías de ballet folclórico han llevado esta tradición a escenarios de todo el mundo para darla a conocer en festivales artísticos.

Cuando tengas oportunidad de estar en el estado de Michoacán no dejes de visitar los pueblos mágicos de la región de Pátzcuaro para disfrutar y divertirte con la singular Danza de los Viejitos.