La cheflera o "schefflera"

Esta planta te hará lucir siempre como todo un experto jardinero

Schefflera variegata. Andrés Fortuño

Cuántas veces no hemos dicho: “si hubiera sabido entonces todo lo que sé ahora, que diferentes serían las cosas”. De seguro has repetido esta frase más de una vez, o quizás demasiadas veces. Esta frase aplica a todo en la vida, ya que el conocimiento como mejor se adquiere es a través de nuestras propias experiencias, y por lo general, eso de experimentar y aprender toma tiempo.

Traigo esta frase a colación, ya que cada vez que me encuentro trabajando en el jardín con alguna planta pienso en todas las que deje morir en el camino por falta de conocimiento y experiencia.

Es más, todavía llevo en el recuerdo una planta cheflera que tenía mi madre sembrada en la parte de atrás de la casa. Aquella planta sobrevivió por que la naturaleza es grande y precisamente por ser un tipo de la especie cheflera.

Recuerdo que creció contra viento y marea. La cheflera vivía olvidada dentro de una maceta de cemento típica de los años setenta. La poca tierra en que se desarrolló le debe haber durado desde mi infancia hasta el final de mi adolescencia. Recuerdo que tenía más raíces aéreas que cualquier árbol en la jungla de una vieja película de Tarzán. Y aunque nunca supe cómo fueron sus últimos días sobre esta tierra, cada vez que la pienso, revivo la imagen de aquella planta visualmente maravillosa.

Así que no me queda otra, sólo puedo decir: “si entonces hubiera sabido lo que sé ahora, esa vieja planta hoy ocuparía un lugar privilegiado en mi jardín”. Gracias a aquella planta, hoy día no sólo vivo maravillado con el poder de supervivencia de las chefleras, pero también con las intrigantes formas que pueden lograr a través de los años con sus viejas raíces aéreas.

¿Por qué ornamentar con una cheflera?

La cheflera es una planta demasiado versátil y fácil de cultivar para ser ignorada. Siendo una planta proveniente del robusto trópico australiano, se puede deducir que esta puede sobrevivir hasta en manos de jardineros poco experimentados (como el caso de aquella cheflera en el patio de mi casa).

Existe una enorme variedad en tipos de cheflera, pero entre las más comunes en la jardinería urbana se encuentran las de crecimiento tipo arbóreo, que pueden crecer hasta treinta pies de alto, las de crecimiento arbustivo y las variegadas. Estas últimas crecen entre seis y doce pies de altura si se les deja crecer de forma salvaje.

De seguro las has visto mil veces tanto jardines exteriores como en interiores, ya que esta planta se adapta fácilmente a la mayoría de los hábitats urbanos. Por otro lado, no resisten climas muy fríos, es más fácil encontrarlas en los cálidos climas tropicales o del subtrópico. Aunque con tanta experimentación y creación de híbridos, de seguro ya existen en el mercado algunas variedades que soportan temperaturas muchos más bajas de lo normal.

Luz y sustrato ideal

La cheflera se puede tener tanto en maceta o tiesto como directamente en el terreno. Lo más importante es que la tierra donde se siembre tenga buen drenaje, o sea que no acumule excesos de agua.

Respecto a la luz, también es una planta que se adapta fácilmente, ya sea en lugares con luz fuerte o áreas sombrías tanto del patio como dentro de la casa u oficina. Ahora, es importante saber que mientras menos luz reciba más lento será su crecimiento y su producción de hojas.

Riego y fertilizantes

La cheflera aguanta sequía, sin embargo lo ideal es mantenerle un terreno levemente húmedo, nunca seco por demasiado tiempo, ni tampoco encharcado. Puedes regarla una o dos veces por semana, dependiendo de la cantidad de luz que reciba y cuan húmedo o seco sea el clima donde la cultives. Adapta el riego según sea necesario.

A la hora de fertilizar, con la cheflera menos es más. Utiliza algún fertilizante orgánico y sólo fertiliza cada dos o tres meses. También le favorece la poda, sobre todo a los tipos arbustivos, ya que esto promueve el crecimiento de nuevas ramas y hojas.

También puedes aprovechar la poda para crear nuevas plantas, ya que la cheflera se propaga muy fácilmente a través de los esquejes.

Sus flores

Las chefleras de crecimiento tipo arbóreo por lo general florecen, tirando unas hermosas espigas rojas muy interesantes.

Lo único malo de este hermoso despliegue de flores es que atrae algunos tipos de hormiga. Muchas personas tienden a cortarle las flores antes de que maduren para evitar atraer cualquier tipo de insecto.

Fáciles para la técnica del bonsái

Debido a la forma en que desarrollan sus troncos y la salida de raíces aéreas, las chefleras son ideales para crear vasijas tipo bonsái. Son fáciles de atender, aguantan sequía y pueden sobrevivir en sustratos llanos. Además, es de los pocos arbustos tipo bonsái que podrás tener dentro de la casa sin que se deterioren rápidamente por la falta de luz solar fuerte.

De todas las plantas con múltiples usos urbanos, la cheflera es de las más agradecidas. Ya sea para crear una verja tipo seto, para darle un poco de sombra a tu jardín o para preparar vasijas con la técnica del bonsái. Cualquier tipo de cheflera es ideal en todos los sentidos. ¿Y lo mejor? Que no tendrás que revivir fallidas experiencias del pasado en la jardinería. Con la cheflera, siempre serás de entrada todo un experto jardinero.