"La anorexia se puede prevenir"

Entrevista con la doctora María José Castro, experta en anorexia

Anorexia
La doctora Castro es experta en los trastornos de la alimentación. MJC

La doctora María José Castro es médica y experta en patologías del comportamiento alimentario, además de profesora de la Universidad de Valladolid, en España. Dentro de su trabajo sobre trastornos de la alimentación, que incluye enfermedades como la anorexia y la bulimia, la doctora Castro se ha especializado, sobre todo, en el tratamiento a los adolescentes. Ha investigado sobre cómo debe ser la alimentación más correcta en esa edad y también hace trabajo clínico con pacientes.

La doctora Castro ha concedido una entrevista a adolescentes.about.com para hablar de la anorexia, una enfermedad que afacta sobre todo a los adolescentes y que tiene efectos muy duros sobre estos y también sobre sus familias. Para contactar directamente con la doctora Castro, pueden hacerlo a través de la siguiente página web: www.obesos.info

 

PREGUNTA: ¿Qué es la anorexia?

RESPUESTA: Es un trastorno del comportamiento alimentario con base psicológica que provoca una distorsión de la imagen corporal.Las personas que la sufren intentan conseguir un determinado ideal pero basado en esa distorsión de la imagen. Y para conseguirlo recurren al control de la alimentación. Lo primero que intentan es reducir lo que comen, cambiar sus hábitos alimentarios para intentar verse mejor. Hay que tener en cuenta también la invasión de la publicidad: la televisión, la prensa o la moda que muestran la delgadez extrema como ideal de una persona, como si eso fuera no solo bello sino también sano.

Y eso les lleva a los adolescentes a creer que para triunfar en la vida ese es el ideal que hay que conseguir y hay que conseguirlo a toda costa y por todos los medios. El medio que ellos tienen a su alcance para conseguirlo es manejar la alimentación, cuanto más la manejan más fuertes se sienten, más capaces.

Y hay que tener en cuenta que no es anoréxica la que quiere sino la que puede. Mantener un ayuno es igual de difícil para estas chicas que para cualquier otra persona y no todo el mundo puede mantener un ayuno prolongado, es necesaria una gran fortaleza mental porque es una situación muy complicada. Lo que les ocurre a la mayoría de las enfermas de anorexia es que disminuyen lo que comen y consiguen bajar de peso pero llega un momento en el que van teniendo sensación de hambre, y eso les hace dar el paso a lo que llamamos bulimaréxicas, es decir que comen compulsivamente para compensar esa situación horrorosa que han pasado con el ayuno y como otra vez vuelven a engordar comienza de nuevo todo el proceso.Así que funcionan casi siempre en ciclos.

 

PREGUNTA: ¿Hay más anorexia ahora que antes?

RESPUESTA: Se diagnostica más pero no estamos seguros de si es porque hay más. Aunque sí es probable porque uno de los factores de riesgo para este grupo que es muy vulnerable es la influencia de los medios de comunicación. Y nuestro entorno está determinado por la imagen. Según el mensaje que les llega, sobre todo a los adolescentes, uno vale lo que vale por la imagen que tiene. Y según esa imagen, los niños tienen que ser musculados y las niñas tienen que tener un cuerpo delgado.

Aunque últimamente también en las niñas estamos empezando a ver la obsesión por los cuerpos musculados, muy delgados pero musculados. Y aquí aparece otro trastorno del comportamiento que ha aumentado mucho últimamente, la vigoréxia. No hay más que fijarse en cómo ha evolucionado la imagen de algunas actrices que han pasado de ser delgadas, excesivamente delgadas, y ahora siguen siendo excesivamente delgadas pero muy musculadas.

 

PREGUNTA: ¿Ahora se trata más la anorexia?

RESPUESTA: Nos llegan más a las consultas porque la preocupación en las familias es más importante. Cuando sospechan o tienen algún indicio, consultan más al médico y eso hace que parezca que ha aumentado pero es que antes muchos casos quedaban ocultos porque no se consultaban.
Pero, por ejemplo, nos están llegando pacientes que tienen 30 años y en los que la historia de su enfermedad data de mucho antes.

Y lo que sí llegan son niñas cada vez más pequeñas, además está aumentando la incidencia en niños.

 

PREGUNTA: ¿Se puede curar?

RESPUESTA:  Sí pero hay que tener presente que su evolución natural es hacia la cronicidad salvo cuando se diagnostica tempranamente en edades precoces que tiene factores facilitadores para la curación. Hay un 20% que no se cura nunca, luego hay una gran mayoría que mantiene temporadas en las que están normales, pero en una situación de estrés que les suponga un compromiso emocional, como su parte más débil es esa relación con la comida, se vuelve a poner de manifiesto aunque sea en periodos cortos de tiempo. Podríamos decir que se curan un 30% de los casos.

 

PREGUNTA: ¿Y se puede prevenir?

RESPUESTA:  Sí, eso es lo que se puede hacer. La intervención más importante en este tipo de trastornos es la prevención. La prevención empieza desde niños. Lo que hay que conseguir es que los adolescentes mantengan patrones de conducta alimentaria saludables. Siempre conviene hace hincapié en aquellos niños que tienen sobrepeso o en aquellos adolescentes que están muy influidos por el mundo exterior y por la imagen o que tienen una baja autoestima, poca aceptación entre los grupos o relaciones familiares difíciles, todos esos son factores de riesgo. Hay que intervenir pronto, hay que darles seguridad, de que se van a desarrollar adecuadamente, de que van a estar protegidos. Lo más importante es consultar siempre. El problema es que se trata de un grupo de edad que no acude normalmente al médico porque tienen muy pocos procesos patológicos. Y eso hace que esos casos no se puedan detectar desde las consultas de los médicos. Toda la prevención recae entonces en la escuela y en la familia.

 

PREGUNTA: ¿Cómo detectar que un adolescente está entrando en la enfermedad?

RESPUESTA:  Las familias tienen que estar atentas a algunos síntomas. Cuando ven que, en las comidas familiares, el adolescente empieza a disminuir lo que come de forma continuada aunque él diga que es por falta de apetito, eso empieza a ser un signo de alerta.

Una pérdida de peso rápida y otras veces no tan rápida, que comiencen a usar ropas anchas que ocultan su imagen, que desaparezca comida o que aparezca comida escondida. Si aumentan la intensidad de la actividad física de forma irregular, si empiezan a dejar de ser tan sociables, dejan de salir con sus amigos, cierta tendencia al aislamiento, a la tristeza, si disminuye el rendimiento escolar o un afán de perfeccionismo exagerado. Todos esos pueden ser indicios de que están entrando en la anorexia.