Juntos pero no revueltos

Estudia las alternativas antes de agregar una cerca a tu jardín o patio

Cerca de madera y setos. Andrés Fortuño

Dicen por ahí que los derechos de una persona terminan donde comienzan los del otro. ¿Suena como a una larga línea de derechos individuales no?. Pero en realidad se refieren a que los derechos de unos no pueden ir por encima de los derechos de otros, sino que siempre deben ir a la par, teniendo en cuenta ambas partes. Esto es igual de importante cuando se trata de nosotros, nuestros vecinos y la colindancia entre nuestros terrenos.

Lo normal es que estos espacios estén claramente divididos y bien delineados en las escrituras de una casa. Estipulando en papel y de forma legal hasta donde llega cada terreno. Pero a veces, sea por los motivos que sea, a muchos nos gusta hacerlo un poquito más obvio. Ya sea para decorar nuestra parte del terreno, o para evitar futuros malos entendidos y proteger la amistad que pueda existir entre los vecinos y nosotros.

Siempre y cuando no violes ningún código de construcción o comunitario, estás en todo el derecho de hacer en tu terreno lo que mejor te convenga. Aunque digo esto con un poco de reserva, ya que también creo en la unidad estética y funcional de las comunidades.

Pero si has decidido que necesitas delinear tu espacio y quieres algunas ideas para el jardín, has llegado al lugar indicado. A continuación te presento algunas de las formas más comunes para marcar los límites de nuestros terrenos, jardines y patios.

Identifica el propósito principal

Aunque parezca obvio, debes comenzar por hacer una lista de cuales son tus requisitos principales. Estos van a ayudarte a definir tanto los materiales a utilizar como la altura necesaria y tus mejores alternativas.

Piensa por un momento, ¿quieres crear una cerca para conseguir más privacidad o tan sólo con motivos decorativos?.

¿Necesitas que sea suficientemente alta para que el perro no se salga a la calle?, ¿o tal vez una cerca que proteja tu jardín de la entrada de cualquier extraño?. La suma de todas tus necesidades dictará exactamente el tipo de cerca o división que necesitas.

Determina el presupuesto

Una vez sepas lo que quieres y necesitas, es hora de llevar tu proyecto a números. La cantidad de alternativas y materiales disponibles son muchísimos. Pero como con todo, hay materiales mucho más caros que otros. Ten en cuenta que los más costosos tienden a durar mucho más tiempo y dan menos problemas a largo plazo. Los menos costosos por lo general necesitan más mantenimiento y a veces reparaciones a través de los años.

También es importante definir si quieres resolver un problema momentáneo o si quieres resolverlo a largo plazo. A veces es mejor gastar un poco más al principio y poner algo de mejor calidad, que luego tener que resolver los problemas que a veces traen consigo las soluciones más económicas.

Cercas de madera

La madera siempre es una buena alternativa, ya que usualmente es económica y la puedes pintar del color que quieras, cuantas veces quieras. Con la madera es fácil crear desde formas clásicas como el típico “picked fence”, formado por pequeñas estacas verticales (usualmente pintadas de blanco).

O crear formas tan elaboradas como realmente gustes.

Una de las desventajas de la madera es que hay que protegerla constantemente de las inclemencias del tiempo, ya sea con pintura o barniz. Por otro lado es un material muy versátil y muy fácil para trabajar. Con la madera no necesitarás ser un experto o tener herramientas profesionales para montar tu cerca.

Paneles de “vinyl” o vinilo

Hoy en día están muy de moda los paneles de vinilo. Estos imitan la madera y son muy duraderos. Además son perfectos para proteger y darle privacidad al patio sin tener que sacrificar la elegancia. Tienden a ser mucho más costosos que la madera pero son más duraderos y no necesitan tanto mantenimiento.

Reja o cerca de malla ciclónica (cerca de eslabones)

En inglés es conocida como “cyclone fence”. Esta es una alternativa económica, muy fuerte, duradera y permite el paso del aire a través de las rendijas.

También sirve para mantener las mascotas en el patio sin peligro de que se escapen.

Aunque muy útiles, tal vez no son las cercas más atractivas. Tampoco es mucha la privacidad visual que proveen. Pero una alternativa es sembrarle plantas tipo enredadera o setos decorativos a través de toda la cerca para conseguir la privacidad deseada.

Muros de cemento, piedra o ladrillo

Estos son una fantástica alternativa, pero definitivamente más costosa que las otras. Además, dependiendo de donde vivas, tendrás que asegurarte de conseguir permisos de construcción y dejarte llevar por algunas regulaciones de altura y distancia.

Pero si tienes el dinero para hacerlo, estas estructuras permanentes tienden a ser muy fuertes, duraderas y si que proveen gran privacidad a los hogares. Además las puedes pintar o cubrir con lajas para darle un toque más orgánico y suavizarlas.

Cercas de hierro

Clásicas, muy bonitas, pero también pueden ser costosas. Dependiendo del espacio que quieras cercar el hierro puede ser una magnífica alternativa. Ya que ofrecen seguridad, durabilidad y vienen en todos los estilos. Desde muy elaborados, hasta minimalistas y bien sencillos.

Estudia las alternativas

Hoy en día las alternativas disponibles son miles. Podemos también escoger económicos rollos de bambú, rejillas tipo “trellis” o verjas hechas con plantas, setos y bloques ornamentales. Al final, lo importante es que te asegures de que cumplan su propósito principal sin violar los códigos de construcción en tu área.

Aunque suene vano, ten siempre en cuenta la estética. Recuerda que un lado de la cerca estará de tu lado, pero el otro, será la cara que tendrán que ver tus vecinos todos los días. Además que está probado, una propiedad bonita y bien cuidada no sólo aumenta de valor, pero también aumenta el de todo el vecindario.