Juana Manso, la otra 'Juana la loca'

Es una de las grandes pioneras del feminismo en Argentina

Juana Manso, feminista argentina.
Juana Manso, feminista argentina. Commons Wikimedia

A Juana Manso le manchaban la ropa durante sus conferencias o le gritaban 'Juana la loca'. Sus locuras eran hablar de educación igualitaria, matrimonio civil, replantear las relaciones familiares, el laicismo... Precursora del feminismo en Argentina, Manso nació y murió en Buenos Aires (26 de junio de 1819- 24 de abril de 1875), pero vivió también en Uruguay y Brasil, países en los que, en paralelo a la escritura de sus libros, participaba de los debates para promover el cambio social y político.

Todo ello en una época convulsa por las guerras de independencia de la Corona española, conflictos entre países vecinos y la necesidad de sentar las bases de un nuevo gobierno y de un Estado-Nación.

Manso formó parte de los intelectuales de finales del siglo XIX que cuestionaban la cultura colonial y la hegemonía de la Iglesia católica. También ejerció como periodista y traductora además de escribir novela y poesía. Está considerada una de las precursoras de la novela hispanoamericana junto a Eduarda Mansilla o Gertrudis Gómez de Avellaneda, entre otras. Sus obras más importantes son 'Los misterios del plata', que escribió durante una estancia en Cuba, y 'La familia del comendador', en la que toma postura contra la esclavitud.

Su principal eje de trabajo, sin embargo, fue la defensa de una educación universal, accesible a todas las personas, implantando métodos educativos modernos, igual para niños y niñas y promoviendo la profesionalización de la docencia.

En este sentido afirmó:

“La educación debe ser costeada por todos y para todos”.

“La escuela es el secreto de la prosperidad de los jóvenes".

"Graduemos las escuela en: primarias y elementales, ensanchemos el círculo de las nociones y de las materias de la enseñanza y convenzámonos de que deben dividirse esas mismas materias en relación a las facultades requeridas para su comprensión".

"Inútil es decir a lo hombres: sois libres sino se les enseña a serlo". 

Revistas y feminismo

Manso tuvo que sufrir en vida, incluso entre la intelectualidad rioplatense, todo tipo de comentarios y estereotipos acerca de su "falta de feminidad". Era insólito para la sociedad de su época que una mujer saliese del espacio privado y opinase y participase de la vida pública. 

"Quiero y he de probar que la inteligencia de la mujer, lejos de ser un absurdo o un defecto, un crimen o un desatino, es su mejor adorno, es la verdadera fuente de su virtud y de la felicidad doméstica porque Dios no es contradictorio en sus obras y cuando formó al alma humana, no le dio sexo".

En Buenos Aires descubre el poder que puede tener la prensa para dar a conocer sus planteamientos cuando empieza a colaborar con el periódico 'La ilustración argentina'. Es entonces cuando funda 'Album de Señoritas. Periódico de Literatura, Modas, Bellas Artes y Teatros' cuyo primer número se publica el 1 de enero de 1854. Era una revista de crítica de música y eventos cuya directora y propietaria era una mujer (y así lo ponía), en una época en la que las periodistas escribían todavía bajo pseudónimos masculinos.

Apenas duró 8 números, ya que la sociedad de la época no quería aún asumir los planteamientos modernos de los que se hablaba.

En esta publicación escribió:

“¡Todo le quitáis a la mujer! Todo lo que puede caber en la misión grandiosa de la inteligencia, donde toman parte la sensibilidad y la voluntad libre, pero halagáis su vanidad, la incitáis el amor al lujo, a los tocados; ciegos idólatras de su belleza, sois el incentivo funesto de la corrupción, porque ¿si no sabe lo que es su alma, qué le importa venderla por un puñado de alfileres de oro?".

Con anterioridad, Manso publicó en 'O Jornal das Senhoras' de Brasil una serie de artículos bajo el título 'Emancipación moral de la mujer'.

Tampoco mediante conferencias puso desarrollar incialmente su rol de comunicadora. Se la acusaba de hereje si cuestionaba la iglesia, de inmoral por proponer clases de gimnasia, y la autoridad educativa suspendió sus "conferencias para maestras", que tenían como objetivo profesionalizar la docencia.

La gente se agolpaba en las ventanas e insultaba y soltaban obscenidades a las "damas" que acudían a ellas.

Como feminista, Juana Manso defendía el papel de la mujer fuera de la familia, creía en la formación como forma de integrarla en la educación, fomentó espacios propios de desarrollo de las mujeres y empoderamiento femenino.

Apoyo de Sarmiento

Hija de un ingeniero español que apoyaba la Revolución de Mayo, Juana Manso supo desde muy joven lo que era sentirse perseguida y tener que huir por ideas políticas. En Montevideo ayudó a su familia creando en su propia casa una escuela para niñas a los 22 años y, ya en Brasil, impartiendo clases particulares de español y francés.

Tuvo dos hijas, Eulalia y Herminia, tras casarse con un violinista, pero la familia atravesó muchos problemas económicos. Cuando su marido huyó con otra mujer a Portugal y falleció su padre, decidió regresar a Buenos Aires.

A pesar de los problemas que mencionábamos para trasladar sus ideas a la sociedad, contó con el apoyo de Domingo Faustino Sarmiento y puso crear una escuela para ambos sexos, una red de jardines de infancia, promover bibliotecas públicas o traducir textos educativos.

Sin embargo, tendrían que pasar años tras su muerte para que se comprendiesen sus aportaciones al desarrollo de Argentina y toda América Latina. Falleció pobre y sin reconocimiento. Y hoy en día todavía no es un personaje conocido por la mayoría de la gente de su país, pero fue clave para las feministas posteriores en su país.

(Fuente: Juana Manso. Autora: Myriam Southwell. Publicado en Unesco, Oficina Internacional de Educación 2005).