Jardines verticales para tu casa

Jardines urbanos, modernos y verticales

Jardín vertical
Jardín vertical. Getty Images

Lo usual es que las personas cultiven sus plantas en jardines horizontales. Esta es la forma natural en que se nos presenta el terreno de nuestros patios. Pero un jardín vertical puede ser la solución perfecta a los problemas de espacio en lugares sin mucho terreno. 

Estos jardines van adheridos a una pared y ocupan el espacio de forma vertical. Un jardín vertical sirve para cultivar plantas con flores, todo tipo de hierbas, frutas y vegetales.

Aparte de útiles, estos jardines pueden embellecer tu hogar tanto o más que una obra de arte, naturalmente. 

Qué es un jardín vertical

Para que tengas una idea general, te cuento que un jardín vertical es básicamente un cajón o marco adherido a una pared. Este cajón contiene pequeños bolsillos donde se coloca tierra o cualquier tipo de sustrato para poder plantar diferentes especies de plantas. Se pueden construir de diferentes formas y con variados materiales, inclusive hasta con botellas plásticas recicladas. La imaginación no tiene límites a la hora de crear uno de estos útiles jardines. 

Con el tiempo las plantas van creciendo y forrando todo el cajón, creando una especie de pintura viva. Existen jardines verticales desde muy sencillos hasta muy complejos. Una vez entiendas el concepto básico se te hará más fácil entender cómo construirlos y crearlos en casa. 

Por dónde debo comenzar

Si quieres experimentar con jardines verticales, lo ideal es comenzar con un “kit” de jardinería vertical que ya traiga todos los materiales necesarios para su construcción.

Estos son fáciles de conseguir en las tiendas para mejoras al hogar o a través de la Internet. Usualmente estos no incluyen las plantas.

Estos "kits" prefabricados suelen tener un tamaño bastante manejable, fácil de instalar y te dará la experiencia necesaria para luego aventurarte a trabajar con uno más grande.

Qué tipo de plantas se utilizan 

Por lo general para estos jardines se utilizan plantas que puedan desarrollarse con un mínimo de espacio para estirar sus raíces. Un ejemplo de estas plantas son los helechos, las orquídeas, las bromelias, las suculentas, las lechugas y muchos tipos de plantas herbáceas.  Recuerda que su crecimiento estará limitado al espacio que les sea provisto, como si se tratara de un tiesto.

Crea una base firme

Aunque existen varias formas de crear estos hermosos jardines, el secreto está en la base. Como con todo jardín, una buena base te ayudará a evitar problemas en el futuro. En el caso de jardines verticales, en vez del terreno, tu base será escoger una buena pared y materiales de mayor duración. Recuerda que estos estarán en constante contacto con humedad, sedimentos y plantas. 

Escoge una pared bien construida y aplícale alguna protección contra los excesos de humedad antes de colocar tu jardín. En cuanto a los materiales, si usas el kit de seguro ya estos vienen protegidos, pero si decides construirlo tu mismo, usa maderas y piezas de metal tratadas contra la corrosión.

El peso también es un factor importante, ya que tu jardín vertical tiene que ser soportado por la pared donde lo coloques.

Ten en cuenta el peso total luego de rellenar con tierra, plantas y agua a la hora de instalar el sistema.

Sistemas de riego y drenaje 

Asegurar un buen drenaje debe ser el primer paso en cualquier jardín, ya que el agua acumulada les puede pudrir las raíces a tus plantas.  También escoger un sistema de riego adecuado y sistematizar el recogido de agua, sobre todo si colocas tu jardín en interiores. 

Uno de los sistemas de riego más utilizado en este tipo de jardín es el mismo que se utiliza en una fuente de jardín. Estos funcionan con una bomba que succiona el agua desde abajo y la impulsa a través de unos tubos hacia la parte superior del jardín vertical, permitiendo que el agua corra de nuevo hacia abajo regando todas las plantas. Este ciclo se repite reciclando el agua que cae en el contenedor de agua en la parte de abajo.

Al bajar el agua esta puede traer hojas secas y sedimentos naturales que eventualmente pueden tupir la bomba. Por lo que hay que asegurarse de que este sistema tenga un buen filtro. Infórmate con tu vivero más cercano sobre los diferentes sistemas de riego. 

Luz y sombra

Dependiendo de dónde decidas instalar tu jardín vertical este recibirá mayor o menor luz solar. Sea en interiores o exteriores, lo ideal es buscar un lugar donde el sol entre de forma parcial o filtrada. Esto evitará que el agua se evapore demasiado rápido y se reseque el sustrato. Además, muchas de las plantas que se utilizan en este tipo de jardín no resisten los rayos directos del sol, al menos todo el día.  

Una ventaja de tener tu jardín vertical en exteriores es que no necesitarás un sistema de recogido de agua, ya que puedes regar con una manguera y dejar que los excesos caigan directamente en el terreno de abajo.  Si decides tener tu jardín en interiores, necesitarás trabajar más con la humedad, la luz y el resto de los elementos necesarios para que tus plantas se mantengan saludables.