Inicios de la fotografía (primera parte)

Primera parte

Fotografía antigua de 1931
Positivado con más de 80 años de antiguedad. Photo Chick

La inquietud del hombre por captar el mundo que lo rodea, se remonta hasta la Grecia antigua de antes de Cristo, donde el célebre filósofo Aristóteles, experimentaba ya con la proyección de imágenes en un cuarto oscuro a través de un simple orificio en la pared. De manera más formal, el siempre inquieto Leonardo Da Vinci basado precisamente en los ensayos aristotélicos, desarrollo los planos y prototipos para la primera máquina para capturar imágenes durante el renacimiento.

La incorporación de una lentilla de enfoque a las primeras cajas o cámaras oscuras, permitió que el instrumento popularizara su uso entre los pintores del siglo XVII, que aprovechaban la proyección de paisajes sobre lienzos que colocaban en el fondo de la caja, para calcar las imágenes a mano. De aquí partió la necesidad de encontrar métodos más inmediatos para captar y conservar las imágenes proyectadas.

Los primeros experimentos con nitrato de plata para tratar de fijar imágenes luminosas en superficies planas, se atribuyen al alemán J.H. Schulze en 1726. La primera imagen fija de la que se tiene registro, se acredita Joseph Nicéphore Niepce. Este francés logró imprimir en 1826, imágenes sobre placas de peltre emulsionadas con betún de judea y como fijador, utilizó aceite de lavanda que como te puedes imaginar, es el antecedente directo a la película fotográfica que todavía se utiliza en nuestros días.

Al igual que en un negativo fotográfico, el proceso de exposición funciona inversamente, es decir, las zonas expuestas a la mayor cantidad de luz, se queman más y se plasman sobre la emulsión como manchas obscuras, mientras que las zonas que reciben menos luz quedan casi transparentes. De la misma forma, las exposiciones efectuadas por Niepce resultaron negativas y esto provocó que se desviara del camino buscando nuevas emulsiones que plasmaran una imagen positiva.

Un destacado pintor también francés llamado Louis Jacques Mande Daguerre, se interesó profundamente en el trabajo de Niepce, a quien busco con la intención de colaborar en su investigación. Ante las constantes negativas de Niepce de participar con él, Daguerre decidió continuar por su cuenta y en 1835, publicó la invención del “daguerrotipo”, que fue un proceso que se asemeja más al revelado actual. Utilizando láminas de cobre plateadas que posteriormente eran sometidas a vapores de yodo para revelar la imagen, Daguerre continúo mejorando su método con nuevos elementos como el yoduro de plata y vapores de mercurio y fue ganando popularidad con las demostraciones públicas que efectuaba con frecuencia. El daguerrotipo comenzó a ser fabricado para venta y pronto logró expandirse por varias ciudades de Europa como el invento del siglo.

Algunas de las desventajas que poseía el imperfecto invento, fueron abordadas por William Henry Fox Talbot que alrededor de 1937, logro la obtención de un número ilimitado de copias por medio del uso de papel emulsionado, que podía ser impresionado a partir de un solo negativo. Utilizando yoduro de plata, nitrato de plata y ácido gálico como base para la emulsión para sus primeras copias, Talbot difundió el nuevo método del “calotipo” y poco a poco, fue complementando su técnica y trabajó también en el diseño de cámaras más compactas y la reducción de los tiempos de exposición, que pare ese entonces, ya eran de tan sólo 30 segundos lo cual representaba un importante avance contra los 15 y 30 minutos requeridos en tiempos de Daguerre.