Infusión de menta piperita o toronjil de menta

Todo sobre el té de menta y su confusión con la yerbabuena

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Infusión de menta piperita. Photo by Emilio Ereza/Getty Images

Esta planta medicinal procede de la Mentha, un genero de plantas, dentro de la familia de las labiadas, que ya la empleaban en el Antiguo Imperio Romano, la Antigua Grecia y en la Edad Media, entre otras culturas.

Los romanos la utilizaban para estimular el apetito para personas con inapetencia, los griegos, además de como planta medicinal, la usaban para perfumar el agua del baño y hacían unos ramos con menta para pasarlos por las mesas antes de sentarse a comer, y en la Edad Media la solían usar como ingrediente en la elaboración de pócimas.

Su nombre parece ser que proviene de la mitología griega. Minta era una ninfa amante de Plutón, que fue transformada en planta por Proserpina al ser invadida por los celos.

Menta piperita o toronjil de menta y hierbabuena, ¿es lo mismo?

Aunque se parecen muchísimo, la menta piperita no es la misma planta medicinal que la hierbabuena o yerbabuena, aunque sí que proceden de la misma familia.

En la vida cotidiana mucha gente, sobre todo en Latinoamérica, denominan a la menta como hierbabuena, cuando en realidad no lo es. Aunque es fácil confundirse dado que su aspecto y aroma son muy similares.

Ambas se pueden hacer en infusión y muchas de sus propiedades también coinciden, pero hay que saber que no se trata de la misma hierba.

Propiedades de la menta piperita

Uno de los beneficios principales y más conocidos de esta planta es su acción digestiva, elimina los gases y flatulencias, y alivia la acidez estomacal.

Pero la menta sirve para mucho más que esto, abre el apetito; despeja las vías respiratorias; posee acción colagoga, es decir favorece el vaciamiento de bilis de la vesícula biliar; elimina parásitos intestinales; combate el mal aliento, las migrañas y algunas propiedades más.

En aromaterapia la emplean como energizante emocional, ya que es estimulante del sistema nervioso.

Cómo hacer una infusión o té de menta

Las partes más utilizadas de la planta son las hojas, por lo que tenemos que prepararla en infusión y no en decocción, aunque si se utilizan los tallos y raíces si deberemos optar por la segunda forma.

Se puede realizar con las hojas frescas o secas, aunque es más común para prepararla en infusión la planta seca.

La infusión la realizaremos de la siguiente manera:

  1. Calienta agua filtrada sin que llegue a la ebullición.
  2. Pon una cucharadita de hoja de menta seca por taza.
  3. Vierte el agua caliente, tapa y deja reposar cinco minutos.

Para casos de vértigos, mareos o náuseas, prepararemos la infusión de la misma forma, pero mezclando la menta con flores de manzanilla y melisa.

Otros usos de la menta piperita

Además de tomarla como bebida en infusión o decocción, la menta piperita puede utilizarse de forma externa para tratar dolores de cabeza, reumáticos y dentales; para aliviar problemas de la piel como urticarias y pruritos; y en muchos casos más.

Para realizar una cataplasma, machacas hojas de menta y la colocas en la zona del dolor o del problema de piel. Para casos de inflamación de huesos o articulaciones, funciona mejor la solución alcohólica de menta, para dar masaje y fricción sobre la zona.

Quizás una de las formas más usuales de tomar la menta es en gastronomía y como ingrediente en pasta de dientes, gomas de mascar, caramelos y refrescos. En la cocina se utiliza en ensaladas, carnes, sopas y consomés, entre otros muchos platos. La menta es casi imprescindible en muchos batidos,cócteles, licores e infinidad de helados y postres.

En el Reino Unido se utiliza para realizar su famosa salsa de menta, que de manera general la utilizan para acompañar al cordero, plato con mucha grasa, para facilitar la digestión.

Precauciones con la menta

No es conveniente tomar menta en algunos casos, como los que sufran hernias de hiato o diferentes molestias en el esófago, porque relaja el esfínter, lo que facilita el paso de los ácidos del estomago hacia el esófago. No se aconseja su consumo junto con la homeopatía.

Además de lo anterior, en general, hay que tomarla con precaución cuando se trata de niños y mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.