Imágenes de la Virgen María con el Niño Jesús

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Imágenes de la Virgen como testigo y soporte del niño Jesús

Icono de la Virgen de Vladimir
Icono de la Virgen de Vladimir. Principios del siglo XII. Galería Tretiakov, Moscú (Rusia)

La representación de la Virgen María con el Niño Jesús es uno de los símbolos principales de la cristiandad y uno de los temas centrales en el arte católico y ortodoxo.

La imagen más antigua que se conoce de la Virgen María y el Niño Jesús es una pintura mural paleocristina de las catacumbas de Roma en la que la Virgen está sentada con el Niño.

A partir del Concilio de Éfeso en el año 431, las representaciones de la Virgen María como Madre de Dios son muy frecuentes en el Imperio bizantino. Estas imágenes de Oriente, objetos de devoción, se repiten constantemente siguiendo los mismo cánones y dando lugar a los iconos. Los iconos bizantinos de la Virgen María y el Niño Jesús se copian en Occidente y se convierten en el modelo a seguir durante la Edad Media.

Al crecer el culto a la Virgen María entre los siglos XII y XIII surgen nuevos maneras de representar a la Virgen María más personales, íntimas y emotivas. Durante el Gótico y el Renacimiento se extiende el uso de representaciones para la devoción privada en las que la escala es mucho menor y se representan imágenes de ámbito más privado.

Aunque es un tema que se ha tratado en abundancia en la escultura, sigue destacando como uno de los temás favoritos de la pintura. Según Estelle M. Hurll, autora del libro 'La Madona en el arte', el éxito de su popularidad radica en la belleza y carácter universal de la maternidad.

Más sobre imágenes de la Virgen María con el Niño Jesús:

  • La Virgen humilde en adoración - Madre Pía
  • La Virgen del amor - Mater Amabilis

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Imágenes de la Virgen humilde en adoración (Madre Pía)

La Virgen y el Niño entre dos ángeles, Filippo Lippi
La Virgen y el Niño entre dos ángeles (1464), Filippo Lippi. Temple sobre tabla, 95 x 62 cm. Galería de los Uffici, Florencia (Italia)

En estas imágenes de adoración, la Virgen María en una actitud humilde contempla a con admiración el misterio de la vida en su propio hijo. Desde un punto de vista teológico estas escenas muestran a la Virgen como la principal devota de Cristo.

Se mezclan los gestos de alegría y ensimismamiento de una madre con el de haber aceptado un honor que la Virgen considera inmerecido y un gran sentido de responsabilidad porque su hijo es un regalo de Dios.

Es una tipo de pintura característico del siglo XV, en la que se idealiza la natividad en un entorno pastoril que sugiere el portal de Belén, y que servía para enseñar a los fieles el acto de la adoración y la contemplación.

A continuación: La Virgen del amor - Mater Amabilis

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Imágenes de la Virgen del amor y el Niño Jesús (Mater Amabilis)

Madona de Casa Tempi, Rafael Sanzio
Madona de Casa Tempi (Madonna Tempi - 1508), Rafael Sanzio. Óleo sobre tabla, 75 cm × 51 cm. Alte Pinakothek, Múnich (Alemania)

En estas imágenes de la Virgen María con el Niño Jesús se hace énfasis en la relación puramente maternal y abundan los gestos de cariño. La ternura y el amor de madre son los temas principales.

Al ser la escena más fácil de entender y que inspira más empatía se ha convertido en una de las más populares de la historia del arte, especialmente durante el siglo XVII en el norte de Europa. Es la imágén favorita de la Virgen con Niño en la religión protestante.

Por lo general las composiciones son sencillas, pero el tema es tan bello y está tan lleno de sutilezas en los gestos que ha atraido a una infinidad de pintores figurativos.