Imágenes de ángeles de amor

01
de 10

En las alas de un ángel

El rapto de Psique de William-Adolphe Bouguereau
El rapto de Psique de William-Adolphe Bouguereau. © Dominio público

Los ángeles de William-Adolphe Bouguereau son tal vez los ángeles más bellos. En sus pinturas de seres celestiales, el pintor del siglo IXX plasmó las figuras delicadas y luminosas de ángeles, querubines y del amor mismo. Son perfectas representaciones de ángeles del amor, esos seres traviesos que parecen niños pero que con sus flechas transforman el corazón humano.

02
de 10

Un querubín muy conocido

Cupido con una mariposa de William-Adolphe Bouguereau (1888)
Cupido es la imagen del amor y fue la inspiración para las imágenes de ángeles. La mariposa era el símbolo del alma tanto para los griegos como para los cristianos. Representa la transformación espiritual. William-Adolphe Bouguereau © Dominio público

Cuando piensas en imágenes de ángeles de amor, ¿en qué piensas? Es posible que este querubín travieso sea la imagen más arraigada en el corazón romántico. Es Cupido, el amor en forma de bebé. Un putti que también se llama querubín. Es la imagen de la ternura, del vuelo libre al que invita la inocencia. 

03
de 10

Los susurros de los querubines

Chansons de printemps por William-Adolphe Bouguereau
Chansons de printemps por William-Adolphe Bouguereau. Dominio público

¿Son angelitos inocentes los querubines? ¿Por qué entonces le cantan al oído a esta joven, haciéndole sentir el llamado del amor en cuerpo y alma? Sus canciones anuncian la primavera y el renacer del amor. Sus besos amorosos despiertan las primeras flores y hacen nacer la vida. Los pensamientos vuelan en sus alas y se convierten también en ángeles: en angelitos que hacen travesuras y tienden dulces trampas.

04
de 10

La invasión de los ángeles del amor

La invasión
La invasión de William-Adolphe Bouguereau. Domino público

La trampa que tiende este enjambre de querubines es dulcemente peligrosa. Sus canciones incesantes inspiran cuerpo y alma, y en el medio del bosque, la unión divina del amor y el alma espera. Es una situación difícil para el alma. Escapar de la vida cotidiana y material para alcanzar el cielo, o no elevarse aún, esperar, para reconocer el llamado verdadero.

05
de 10

¿Qué te dicen los ángeles al oído?

Susurros de amor por William-Adolphe Bouguereau. © Dominio público

Los traviesos angelitos extienden sus alas para volar más cerca del oído de quien intenta decidir un rumbo. Sus voces incesantes acaparan los sentidos, y solo basta un paso para que el cántaro se rompa y fluya todo aquello que ha sido guardado con celo.

06
de 10

El beso de un querubín

El primer beso (L'Amour et Psyché, enfants), c.1873 (detalle) por William Adolphe Bouguereau
El primer beso (L'Amour et Psyché, enfants), c.1873 (detalle) por William Adolphe Bouguereau. William Adolphe Bouguereau © Domino público

El beso tierno de los labios de un ángel marca el destino de amor de un alma pura. Su destino está marcado para alcanzar la gloria.

07
de 10

El peligroso amor

Una doncella se defiende de Eros por William-Adolphe Bouguereau (1825–1905)
Una doncella se defiende de Eros por William-Adolphe Bouguereau (1825–1905). Dominio público

Un niño caprichoso y bello es este ángel de amor, que con su flecha juguetona insiste en traspasar las barreras de la voluntad. ¿Cuánto resistirá la doncella ante el intento divino del ángel? El alma humana es débil ante los susurros de los ángeles y quiere elevarse con ellos.

08
de 10

Los querubines anuncian la primavera

Le printemps
Le printemps (La primavera) par William-AdolpheBouguereau. Dominio público

La primavera, esperanza cálida, arropa al mundo. La vida se expresa con fuerza. Y los ángeles, con sus alas libres, desnudan el cuerpo y el alma. El cielo azul es el trasfondo de sus flechas penetrantes. Y cansados se van rindiendo algunos que ya lograron traspasar la piel.

09
de 10

El coro más celestial

Esta imagen del siglo XIX muestra a tres ángeles en una de sus representaciones más típicas: con alas y tocando violines. William-Adolphe Bouguereau © Dominio público

El ángel que canta a la Madre de Dios es testigo del abrazo amoroso entre María y su hijo. La música celestial de los ángeles anuncia la llegada de Jesús.

10
de 10

La reina de los ángeles bellos

Virgen con ángeles de William-Adolphe Bouguereau (1825–1905)
Virgen con ángeles de William-Adolphe Bouguereau (1825–1905). Dominio público

María, Reina del Cielo, rodeada de ángeles bellos que con sus canciones celebran la gloria de su maternidad. El Hijo mismo tiene la hermosura de los ángeles, pero sus alas se esconden ante su humanidad. Los ángeles de la Virgen María son ángeles de amor divino. Llenan el alma de gracia con sus cantos que elevan el espíritu.