'Hembrismo' y 'feminazismo', dos inventos del machismo

Ambos términos nacen del intento de deslegitimar el feminismo

Rush Limbaugh, periodista de extrema derecha y creador del términi 'feminazi'.
Rush Limbaugh, periodista de extrema derecha y creador del términi 'feminazi'. John Medina / Getty Images

Seguro que tú también estás harta de leer comentarios acerca del hembrismo, que se utiliza erróneamente como antónimo o contrario de machismo. Lo mismo ocurre con el feminazismo, un concepto creado también por el machismo que no se basa en una realidad sino que forma parte del intento de deslegitimar al movimiento feminista, así como del desconocimiento acerca de lo que es el feminismo. Son términos creados por grupos o personas que se resisten a perder sus privilegios de género.

El problema es cómo la manipulación, el uso reiterativo y los intereses del patriarcado convierten dos términos despectivos hacia la lucha por la libertad, igualdad y derechos de las mujeres en palabras comunes en las redes sociales o el día a día.

Hacer creer, mediante la palabra hembrismo, que existe un sistema equivalente al machismo con actitudes de abuso de poder para sostener un desequilibrio favorable a las mujeres respecto a los hombres, supone ignorar la sociedad machista en la que vivimos y cómo el patriarcado ha ejercido históricamente control sobre las mujeres, ya sea a través de las leyes, las religiones, la economía o la violencia. Es fácil encontrar ejemplos de machismo a pie de calle, una buena fuente para ello es el proyecto Sexismo Cotidiano fundado por Laura Bates, pero basta con observar la actualidad para encontrarnos con ejemplos especialmente graves de cómo el machismo es un problema social:

  1. La India, Mexico, o los países en conflicto bélico son lugares en los que ser mujer en un riesgo de violencia sexual, feminicidios o prostitución forzosa.
  2. Las mujeres no acceden en igualdad de condiciones a los salarios y en algunos países ni siquiera a derechos ya conquistados por el feminismo en otros estados, como el derecho al voto.
  1. Un tercio de las mujeres en el mundo han padecido en algún momento de su vida violencia machista, considerada una 'pandemia' por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Estas situaciones (cuatro de muchas) no se dan en sentido contrario, no existen grupos de mujeres que ejerzan esa opresión hacia grupos de hombres, ni se atacan los derechos de los hombres en base a construcciones de género. Es más, a pesar de los ataques hacia el feminismo, una de sus características más destacadas es que siempre ha sido un movimiento pacifista, incluso en los momentos de mayor tensión, como por ejemplo, la recta final de las protestas de las sufragistas británicas. El machismo mata, el feminismo no. Y el hembrismo, no existe.

Por supuesto que hay casos de violencia y abusos de mujeres hacia hombres, pero ni son un problema global colectivo ni se entienden como parte de una estructura matriarcal de abuso de poder.

'Feminazismo', un término que nace del odio a la mujer

El creador de la palabra 'feminazi' es Rush Limbaugh (en la foto), un comunicador de extrema derecha de Estados Unidos, que hizo popular el término en la década de los 90. Actualmente, apoya al candidato republicano Donald Trump en las primarias de EE.UU.

Y como señalan Michael Kaufman y Michael Kimmel en su libro 'The guy's guide to feminism' ('Guía de feminismo para hombres'), se trata de un buen ejemplo de la forma en la que se tejen las reacciones contra el feminismo. "Consiste en asociar algo que tú no soportas con algo que nadie soporta, esperando así que la gente se ponga de tu lado", señalan. 

Así, Limbaugh, famoso por sus ataques a las mujeres y al feminismo, unió 'fem' al 'nazismo', la filosofía política que dio lugar a un sistema totalitario, negación de derechos y genocidio de poblaciones enteras como la judía, gitana o las personas homosexuales.

En el mismo texto, Kaufman y Kimmel citan a Gloria Steinem que demuestra lo incongruente e irracional de este término: "Hitler llegó al poder oponiéndose a un fuerte movimiento feminista en Alemania, cerrando las clínicas de planificación familiar y declarando el aborto un crimen contra el estado, puntos de vista que se acercan a los de Rush Limbaugh".