Haz que la vida de tu hijo o hija sea más segura

Todos los peligros que pueden enfrentar y cómo evitarlos

La adolescencia tiene algunas caracteríscas que hacen que muchos chicos y chicas no sean conscientes de los riesgos que corren. En esa edad tienden a la rebeldía, a medir mal su capacidad para asumir retos, a no reconocer el peligro o a no advertir las señales de riesgo cuando se les presentan. Pero todo eso puede y debe corregirse para que sus vidas sean seguras.

El principal consejo para conseguirlo es tener una buena comunicación con ellos.
De esa manera podremos saber si tienen problemas y, además, hará que ellos sean más permeables a nuestras recomendaciones.Además es tarea de padres y educadores que chicos y chicas conozcan bien los posibles peligros que pueden acecharlos. Hay que hablar con ellos de esos riesgos y tener buen cuidado para que ellos adviertan la importancia de nuestros consejos. Una buena estrategia es no repetirles esos riesgos de forma machacona y continua porque conseguiremos que no los escuchen. Es mucho más efectivo tener charlas con ellos con aviso previo para que entiendan la importancia que tiene lo que vamos a decirles, que cada una esté centrada en un aspecto de su seguridad para que el exceso de información no les haga olvidar todo y que nos aseguremos siempre de que han entendido los peligros, sobre todo entre los chicos y chicas que están en la primera etapa de su adolescencia. Algunas recomendaciones de seguridad
  • No subir nunca al coche de un desconocido. Aunque a nosotros nos parezcan una obviedad los riesgos de esta práctica, los adolescentes los olvidan con excesiva frecuencia.
  • Ausencias en la escuela. Es importante que los padres sepan siempre si la escuela de sus hijos avisa o no cuando estos no asisten a clase.
  • Incendios, inundaciones y otras catástrofes. Seguro que los adolescentes han sido entrenados para enfrentarse a esas posibles catástrofes en la escuela. También debe explicarles qué hacer si algo así ocurre en la casa.
  • Teléfono de emergencias. Tenga siempre el número de emergencias en la memoria de los teléfonos de la casa y apuntado en un lugar muy visible.
  • Botiquín seguro. No se deben guardar en el botiquín familiar medicamentos peligrosos. De esa forma evitaremos que los adolescentes con riesgo de suicido acudan a ellos.
  • Armas de fuego. Es más seguro no tener armas de fuego, sobre todo en una casa en la que vivan niños o adolescentes pero si las tiene es muy importante que estén siempre descargadas, bajo llave y que la munición se guarde separada.
  • Alcohol y drogas. Encarguese de que su hijo o hija conoce perfectamente los peligros a los que se enfrenta si consume estas sustancias, no solo por el daño que pueden hacerle a su organismo sino también por la pérdida de control que pueden acarrear. Esa pérdida de control sobre las propias acciones puede llevar, y muy frecuentemente lo hace, a los adolescentes a realizar actividades de riesgo como sexo inseguro, manejar bajo los efectos de sustancias y otras.
  • Violencia sexual. Es importante que los adolescentes entiendan bien lo que es una agresión sexual, algunas formas de evitarlas y qué deben hacer si les ocurre.
  • Acoso escolar. Es muy difícil que un adolescente acosado hable de ello por esa razón es importante que padres y educadores estén atentos para advertir señales de posible acoso en la escuela.
  • Automóvil. Los accidentes de tránsito son una de las principales causas de muerte entre adolescentes. Es muy importante que chicos y chicas sepan lo que no pueden hacer al volante. No pueden consumir alcohol o drogas, no pueden utilizar aparatos electrónicos como el celular y deben respetar las normas de tráfico.
  • Sus amigos. Una buena forma de proteger a los adolescentes de posibles riesgos es conocer a sus amigos y a su pareja. Así sabremos cómo son las personas con las que se relaciona, si hay algún problema con ellas y si nuestro adolescente puede estar corriendo algún riesgo por su causa.
  • Internet. Padres y educadores deben ocuparse de que los adolescentes conozcan los riesgos que corren al navegar por internet y utilizar las redes sociales sin precauciones. No revelar su identidad ni datos personales a desconocidos, no acordar citas con personas a las que no conozcan y no manejar nunca imágenes o información de carácter íntimo ni sobre ellos mismos ni sobre otros.
  • Sexo. La sexualidad es una parte importante de la vida de muchos adolescentes pero una buena parte de ellos carece de información precisa para evitar los embarazos no deseados y las enfermedades de transmisión sexual. Cuanta más información tengan sobre ello mayor será su seguridad.
Foto © Thue