Hacer más de lo que te pagan por hacer: una de las claves del éxito

Son muchas las personas que, en sus trabajos, se limitan a hacer lo mínimo posible, a cumplir sin más e ir tirando, sobre todo si hacen un trabajo que no les gusta. El problema es que con esta técnica de hacer lo menos posible difícilmente te abrirás camino para hacer algo mejor. En realidad, debes hacer todo lo contrario: trabajar más y más duro, incluso aunque tu trabajo no te guste.

Probablemente pienses que no tiene mucho sentido trabajar más de lo que te pagan.

¿Por qué hacer eso iba a beneficiarte? La mayoría de la gente no lo hace, sino que se limitan a cumplir con los objetivos marcados y nada más, pero esa minoría que trabaja más duro, que se implica verdaderamente en su trabajo y da más que los demás por el mismo salario, pronto destaca por encima de los demás y son percibidos como personas trabajadoras, responsables y comprometidas con la empresa. Es decir, son percibidas como personas más valiosas y no tardan en recibir una paga mejor.

Otro motivo, incluso aún más importante, para hacer esto, es que la capacidad de trabajo es algo que se puede ejercitar y mejorar. Y el mejor modo de hacerlo consiste en trabajar más duro, del mismo modo que el deportista que quiere ser mejor se entrena durante más horas. Cuanto más trabajes, más te impliques en tu trabajo y más obstáculos encuentres y superes, más experiencia tendrás y mejor trabajador serás.

Supongamos, por ejemplo que tienes un puesto no muy importante en una empresa que no te satisface del todo. A pesar de no estar del todo a gusto en ese puesto, lo das todo de ti, trabajas duro, ganas experiencia, aprendes. Tus jefes pronto percibirán tu entusiasmo y capacidad de trabajo y posiblemente te den un puesto de mayor responsabilidad donde podrás hacer cambios y mejorar aquello que no te gustaba especialmente de la empresa.

Pero incluso aunque no suceda así y nunca logres ese ascenso, habrás estado ejercitándote y practicando, observando y absorbiendo información para después montar tu propio negocio y hacer aquello que te gusta o conseguir algo mejor en otra empresa.

En realidad, es una especie de ley muy simple: si quieres llegar a tener un buen trabajo con un buen suelo, debes trabajar duro desde el principio, sea lo que sea lo que estés haciendo, incluso aunque sea un trabajo temporal de repartidor de comida a domicilio. Cualquier trabajo, cuando lo haces mejor que los demás, te esfuerzas el doble que los demás y rindes más y mejor que ellos, te aportará beneficios de un modo u otro, antes o después. Incluso aunque el único beneficio que te aporte sea el hecho de aprender a trabajar duro, ya te estaría aportando mucho, porque nadie llega a ninguna parte a nivel laboral si no está dispuesto a hacerlo. El que solo trabaja para ir tirando y hace lo menos posible, seguirá en el mismo lugar o haciendo el mismo tipo de trabajo 20 años después. Si aspiras a más, debes trabajar más, desde este mismo instante.

Tal vez pienses: "Pero es que mis compañeros de trabajo apenas hacen nada y si yo hago más que los demás, estaré haciendo su trabajo y cobrando lo mismo".

Exactamente así es como piensa toda esa mayoría que hace lo mínimo y que nunca llega demasiado lejos en su trabajo. Si quieres llegar más lejos que ellos, tendrás que empezar trabajando más por el mismo sueldo y, efectivamente, parecerá que estás en una situación injusta, pero llegará un momento en que tu jefe ya tendrá muy claro que eres una persona tremendamente valiosa y entonces estarás en disposición de pedir un aumento. Si tu jefe es inteligente, no querrá perderte y te dará ese aumento o un puesto de mayor responsabilidad. Si no lo es, estarás en disposición de marcharte a otro lugar con la experiencia aprendida y hacer exactamente lo mismo: trabajar duro, demostrar tu valía y conseguir ascender. Si no lo consigues al primer intento, tal vez sea al segundo o al tercero, pero al final lo conseguirás, mientas tus antiguos compañeros seguirán en el mismo lugar y con el mismo sueldo.

Y esto de dar más para conseguir más también funciona a la inversa. Por ejemplo, cuando los trabajadores de una empresa cobran un sueldo más alto que trabajadores similares de otras empresas, también rinden más y trabajan mejor, y su jefe se ve recompensado ganando también más que sus competidores y, además, ofrece mejor servicio a sus clientes y necesita supervisar mensos a sus trabajadores porque ninguno se arriesga a perder un trabajo así. En resumen, ha dado más y ha recibido más.

Es cierto que existe la injusticia, los jefes que explotan a sus empleados, el acoso, y una larga lista de situaciones negativas con las que podemos encontrarnos en el lugar de trabajo. Pero eso no invalida lo que estoy diciendo (nunca dije que fuera un camino de rosas).

Cuando una persona trabaja por su cuenta es cuando ve de forma más clara lo que quiero decir: rara vez encontrarás a una persona que haya logrado tener éxito por su cuenta y que no haya tenido que trabajar mucho y ganar muy poco al principio. Trabajando lo mínimo, ya sea para ti mismo o para los demás, jamás tendrás éxito.

Por tanto, líbrate de la idea de que te están estafando si no te pagan por cada servicio que haces, pues lo cierto es que cada servicio o ayuda que ofreces a los demás sin esperar nada a cambio, acaba siendo recompensado de un modo u otro.