Guía para la toma de anticoagulantes orales

Conocer sus interacciones te ayudará a adecuar tus hábitos para su uso correcto

consejos para la toma de anticoagulantes
Los pacientes anticoagulados pueden tener una vida normal pero teniendo en cuenta algunas precauciones. Chris Ryan | Getty Images

Si estás bajo tratamiento de anticoagulantes de antivitamina K -Sintrom y Aldocumar en España, o Coumadin (warfarina) en Estados Unidos-, es importante que conozcas bien cómo actúan estos fármacos.

Conocer los anticoagulantes te ayudará a adecuar tus hábitos para que no afecten a su correcto funcionamiento. Manuel Escobar, enfermero del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, nos explica algunas cuestiones importantes a tener en cuenta si tomas anticoagulantes de antivitamina K.

Tomarlo cada día a la misma hora

Para empezar es imprescindible que tomes la medicación a la misma hora todos los días, con ello  consigues estar anticoagulado las 24 horas del día. Es decir, que tu sangre tardará más tiempo en coagular. Esto “reduce el riesgo de sufrir una embolia o una trombosis, además de un accidente cerebrovascular”, explica Manuel Escobar.

Si adelantas la dosis podrías estar unas horas muy anticoagulado y si pierdes una dosis obviamente aumentas el riesgo de coagulación.

Siempre es más recomendable que los tomes por la noche, antes de la cena o después de una actividad, eso te ayudará a no depender del reloj. “Es preferible que tomes tu pastilla una hora antes de la cena, siempre y cuando se cena a la misma hora”, aconseja el enfermero.

No es necesario tomarlo antes o después de las comidas para evitar problemas digestivos, ya que los anticoagulantes no se absorben en el estómago.

Nunca dejes de tomar una dosis y jamás recurras a una dosis doble para compensarlo. Si te olvidas tde tomar la pastilla, “puedes retomarla con una variación de 4 horas de la hora habitual”, añade.

Dosis personalizadas

La respuesta a los anticoagulantes es muy personal, de ahí la necesidad de un control individual. El peso, el tratamiento médico, el tipo de vida, la ingesta alimentaria, el nivel de estrés u otras enfermedades concomitantes y genéticas son algunas circunstancias que determinan que haya pacientes que requieren unas dosis superiores a otros, sin que ello implique mayor o menor gravedad.

Interacción con otros fármacos

Si tomas este tipo de medicamentos, sigue rigurosamente las instrucciones de uso. Siempre informa a tu médico sobre los medicamentos y los suplementos, así como las dosis que tomas, ya que pueden interactuar con el fármaco anticoagulante. Comprueba siempre tu hoja de medicación permitida, si debes tomar un nuevo fármaco.

Una persona que ha sufrido angina de pecho, por ejemplo, deberá informar al hematólogo sobre cambios en su medicación para tratar las arritmias (antiarrítmicos), en otros anticoagulantes plaquetarios como la aspirina y en fármacos para bajar el colesterol (estatinas), ya que estos tres tipos de medicamentos podrían variar su nivel de coagulación.

Interacción con alimentos ricos en vitamina K

“No es necesario dejar de tomar ningún alimento, lo que sí recomendamos es seguir una dieta equilibrada y variada”, recomienda el enfermero del Servicio de Hematología del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona.

Es mejor que tu alimentación sea balanceada sin grandes variaciones respecto a la cantidad. Lo único que hay que tener en cuenta es que los anticoagulantes funcionan anulando la acción de la vitamina K.

Por ello es muy importante que vigiles tu alimentación y controles la ingesta de alimentos ricos en esta vitamina.

Los vegetales de hoja verde, las coles de Bruselas, el brócoli, los cebollinos, las especias o el chile contienen altas concentraciones de vitamina K. Lo que bloquea el efecto de los medicamentos anticoagulantes que tomas para prevenir los coágulos de sangre.

Por lo que es conveniente que no varíes bruscamente tu consumo de vegetales de hoja verde. Si no sueles tomar verduras y de repente tu dieta incluye muchos vegetales de hoja verde los resultados del control del anticoagulante se verán alterados.

La fitoterapia está contraindicada para personas bajo tratamiento anticoagulante, “pero si el paciente está acostumbrado a tomar una infusión, que sea cada día y de la misma marca”.

Es mejor evitar el consumo de té verde y de preparados de herboristería, ya que pueden alterar los valores de coagulación.

Alcohol y anticoagulantes

Las bebidas alcohólicas están desaconsejadas, pero puedes permitirte en ocasiones especiales, y siempre, entre comidas un vaso de vino o una cerveza al día. Evita las bebidas con una graduación alta.

Avisa a tu médico si estás embarazada o  quieres quedarte embarazada. Muchos diluyentes de la sangre pueden causar malformaciones fetales.

Los anticoagulantes se asimilan por el intestino por lo que debes avisar a tu médico o enfermero, si sufres de diarreas o estreñimiento. “En caso de diarrea se necesita un control inmediato de la INR (prueba de sangre que mide la rapidez con la que la sangre coagula)”, explica Manuel Escobar.

Caídas y lesiones por corte

Lo más importante es “evitar situaciones de riesgo, como alfombras o subirse a sitios donde haya riesgo de caída”, recomienda el diplomado en Enfermería.

Acostúmbrate a encender la luz, a utilizar zapatillas cerradas, a no andar descalzo para evitar pinchazos o cortes. Además cuando vayas al podólogo coméntale que estás tomando anticoagulantes, y ten cuidado con los utensilios de corte y latas.

Pruebas médicas

“Las inyecciones intramusculares contraindicada en la región del glúteo porque pueden afectar una pequeña vena, y producir un hematoma. Pero si se pueden poner en músculo Deltoides o en la parte externa del muslo, comprimiendo después la zona durante 10 minutos”, puntualiza Escobar.

Si necesitas inyectarte heparina, lo haces en el abdomen. Lo mismo ocurre si hay que hacer intervenciones dentales, infiltraciones, endoscopias o biopsias. Hay protocolos muy bien establecidos para estas situaciones que tu médico te recomendará. “Te puedes hacer una  mamografía, pero avisa al radiólogo que estás en tratamiento anticoagulante”, recuerda el enfermero.

Muchas terapias naturales están contraindicadas.

Viajes

“En caso de viajar en avión, acuérdate de llevar contigo la medicación y los informes médicos en el equipaje de mano. Lleva contigo siempre medicación abundante y la tarjeta sanitaria o un seguro privado”, dice Escobar.

Complicaciones de tomar anticoagulantes

Las hemorragias y los hematomas son las complicaciones más comunes de este tipo de medicamentos. Los sangrados más frecuentes son los bucales y nasales. Los primeros por las encías (gingivorragias), cepilla los dientes con cuidado. No pasa nada si te sangran un poco.

Avisa a tu médico si esputas u orinas sangre o aparece en tus heces. Es normal que tu menstruación dure más días y  sea más abundante si tomas anticoagulantes. Pero acude al médico si se produce una hemorragia espontánea.

Acude al médico si siente dolor de cabeza intenso, trastorno de la visión, desviación de la boca, dificultad de hablar o pérdida de fuerza.

Hematomas

Si te das un pequeño golpe es normal que te salga un hematoma (moretón), pero si aparecen hematomas de forma espontánea sin ningún motivo, consúltalo con tu médico.

En definitiva, se puede tener una vida normal pero teniendo en cuenta algunas precauciones.

Referencias:

Entrevista a Manuel Escobar. Diplomado universitario en enfermería. Enfermero educador. Unidad de Hemostasia y Trombosis. Servicio de Hematología. Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. Barcelona.

Pastillas que diluyen la sangre (Agencia para la Investigación y Calidad de la Atención Médica) Accedido: 20 de enero de 2014

Guía para el paciente en tratamiento anticoagulante oral del Gobierno de Aragón http://www.saludinforma.es/opencms/export/SALUD_1/04_Temas_de_salud/Documentos/Anexo_III_GUIA_PARA_EL_PACIENTE_ANTICOAGULADO.pdf