Granos, frutos secos y legumbres

Cómo consumirlos para que no te enfermen

Lentejas
Las lentejas, por su alto contenido proteico y versatilidad, son las preferidas por gran cantidad de vegetarianos. Shutterstock

Aunque mi dieta de niña tenía variedad de granos, semillas y frutos secos, no fue así el caso con las legumbres con excepción ocasional de las lentejas las cuales que comenzaron a formaron a ser una parte fundamental de mi dieta de adulta.

Tanto los granos, como las legumbres, las semillas y los frutos secos (almendras, nueces, etc.) son por naturaleza semillas de plantas, que dadas las condiciones propicias, tienen el potencial de hacer crecer plantas.

Los granos y las legumbres (frijoles, lentejas, etc.) forman parte de la mayoría de la dieta humana actual. Y también contribuyen a la caída prominente de salud en general y del aumento de la mayoría de los males y enfermedades.

Cuando descubrí esto, pensé que era una locura. No podía imaginarme una dieta sin granos ni legumbres. Es decir, aunque mi dieta en la actualidad no incluye gluten aún abarcaba determinados elementos de los cuales dependía enormemente.

Estaba convencida que una dieta debía estar basada en estos. Por generaciones, hemos asimilado y aprendido que los granos enteros son una parte fundamental para una dieta sana.

Sin embargo, la verdad está más allá de ser sana.

Esto es lo que aprendí:

Los granos han sido agregados a la dieta humana en los últimos 10.000 años de los 2 millones que la época de la agricultura surgió y los granos comenzaron a introducirse como fuente de alimento.

Antes de eso, no se consumían porque no eran considerados una fuente de comida.

Ah, pensarás que en la actualidad con la tecnología y ciencia el hombre debería saber más…Hummm…no estoy tan segura de eso.

¿Por qué? La respuesta está en la intolerancia a los anti-nutrientes (me explayaré sobre este tema en otro artículo).

Los granos no se pueden consumir sin cocinarlos primero simplemente porque son indigeribles. Y cuando hablo de cocinarlos me refiero a que deben ser remojados de la noche anterior y ser cocinados más allá de su punto crocante. No sólo por experiencia personal, pero de ver también cómo se enferma la gente al consumir granos y legumbres.

La intolerancia a los anti-nutrientes se debe a que esencialmente por naturaleza no están "hechos" para ser digeridos al tiempo que privan al cuerpo de nutrientes esenciales sin que el cuerpo pueda utilzarlos, lo cual es por lo general la causa de desórdenes digestivos e inmunológicos.

Personalmente, he sacado el gluten de mi dieta. Y hasta no hace mucho comencé a erradicar las legumbres.

Las legumbres como las lentejas y los frijoles actúan en el cuerpo de manera similar a los granos, y de la misma manera fueron también introducidos en la dieta humana digamos que "recientemente" si lo comparamos con la historia de la humanidad.

Algunos de estos anti-nutrientes son altamente tóxicos.

Como por ejemplo el Cyanide que se encuentra en todas las legumbres y en muchos casos han sido la causa de envenenamiento.

La soja debe ser evitada a toda costa debido a su tendencia a alterar el balance hormonal y la función de la tiroides, especialmente en las mujeres.

Si quieres soja o buscas una fuente de proteína no animal, te recomiendo que consumas la forma fermentada de la soja, el tempeh o bien pruebes el seitán.

Frutos secos y semillas

Los frutos secos como los dátiles, pasas de uva, nueces, almendras, solían ser mi salva-vidas como bocado de media tarde, especialmente cuando viajo. Si piensas un poco contienen todo lo necesario en tema de vitaminas, minerales y nutrientes. Son como una comida de bolsillo para llevar. Casi que no veía mi vida prescindiendo de ellos.

Lo cierto es que no muchos saben como consumir los frutos secos y semillas. Estos no han sido creados por la naturaleza para ser devorados en una tarde como si fueran papitas fritas.

Si buscas sus beneficios, un puñado es suficiente; pero deben estar remojados de la noche anterior y deshidratados.

Al consumirlos, come, mastícalos con conciencia, despacio y por completo.

¿Por qué debes remojar los granos, frutos secos, semillas y legumbres?

Para reducir el efecto negativo de los anti-nutrientes y ayudar al cuerpo a que los digiera y para evitar que vacíe el cuerpo de minerales y nutrientes vitales. Otras formas para reducir el efecto nocivo de los anti-nutrientes (no los remueve por completo), además de remojarlos, es cocinarlos luego de remojarlos, fermentándolos o haciendo que germinen.

Esta es la razón por la cual mucha gente (me incluyo en la lista), hoy día más que nunca, desarrollan intolerancia al gluten, alergia a los frutos secos, síndrome de intestino irritable, síndrome del intestino permeable, enfermedad celíaca, entre otros.

¿Qué hacer?

Debido a su alto contenido de beneficios, los frutos secos y semillas continúan siendo una fuente importante de nutrientes. Pero para hacerlo debes remojarlas en sal durante toda la noche y deshidratarlas.

Método

  • Coloca 4 tazas del fruto que consumas (almendras, nueces, pepitas…) en una olla o frasco de 1/2 galón. Cúbrelas con agua y agrega 2 cucharaditas de sal marina (usa 2 cucharadas en el caso de las pepitas).
  • Mezcla bien para que la sal se disuelva.
  • Déjalas remojar durante toda la noche o unas 10 horas.
  • Cuela y enjuaga.
  • Colócalas en un deshidratador* a una temperatura de 150ºF. A esta temperatura calcúlale que estarán secas en unas 10 horas o más, dependiendo de la temperatura que uses, pero debes asegurarte que estén completamente secas antes de sacarlas.
  • *Si no tuvieras un deshidratador, colócalas en una bandeja para hornear y déjalas secar en el horno a la misma temperatura por el mismo tiempo o hasta que estén completamente secas.