Gertrudis Gómez de Avellaneda, el precio de la rebeldía

Logró el éxito y reconocimiento como escritora del movimiento romántico

La escritora Gertrudis Gómez de Avellaneda.
La escritora Gertrudis Gómez de Avellaneda. Wikimedia Commons

Gertrudis Gómez de Avellaneda es una de las mejores escritoras del movimiento romántico y una de las precursoras del feminismo en España y Latinoamérica tanto por los personajes femeninos de su obra como por su intensa vida en la que se rebeló a los convencionalismos sociales de la época.

"No sé si soy siempre prudente; temo que no lo seré nunca; pero desafío que se me pruebe que he sido alguna vez falsa o mezquina. Mis defectos tienen la talla de mis cualidades, y tal cual soy me he presentado a ti".

Reivindicó la situación de la mujer en sus novelas, poesía y obras de teatro y, en especial, la libertad creativa de las escritoras y se enfrentó a la Real Academia Española (RAE) por no admitir mujeres entre sus integrantes. En 1841, publicó 'Sab', considerada la primera novela antiesclavista, y entre sus obras maestras destaca la pieza teatral 'Baltazar', de 1858.

Admiradora de Madame de Staël y Georges Sand, su forma de vida y su escritura influyeron en Concepción Arenal y Emilia Pardo Bazán, con quien el feminismo español comenzaría a adquirir más fuerza en la península. 

Entre Cuba y España, una vida de novela

La biografía de Gómez de Avellaneda despierta tanto interés como su obra. Su vida fue una aventura romántica, de país en país, con momentos difíciles como la muerte de su única hija y el privilegio, inusual entre las escritoras de su época, de ser reconocida en vida por su trabajo, tanto en España como en Cuba, su país natal.

Hija de un militar español, nació en Camagüey (Cuba) el 23 de marzo de 1814 y se refugió desde muy niña en la escritura para aislarse de los conflictos familiares. Así, escribió sus primeros versos a los 9 años, tras la muerte de su padre y la boda de su madre, Francisca de Arteaga, con Gaspar de Escalada.

 Con 14 años rechazó un matrimonio concertado por su familia y como consecuencia perdió la herencia de su abuelo.

A los 22 años, toda la familia viajó a España donde inicia su carrera literaria. Tras una breve estancia en Francia recalan en A Coruña, pero la autora no se adapta al clima ni al caracter conservador de la ciudad. Las jóvenes de su edad y clase social la ridiculizan por su interés por el estudio y la apodan despectivamente como "la doctora":

"Las parientas de mi padrastro decían que yo no era buena para nada porque no sabía planchar, ni cocinar, ni calcetar, porque no hacía las camas ni barría mi cuarto".

Tras conocer Sevilla, se instala en la ciudad andaluza junto a su hermano Manuel. Al poco tiempo, publica sus primeros poemas en un periódico de Cádiz con el seudónimo de 'Peregrina'. Y en junio de 1840 ve la luz su primera obra dramática 'Leoncia' que logra una excelente acogida entre el público sevillano. Allí, tal y como se recoge en sus obras 'Autobiografía' y 'Cartas', publicadas en 1905, conoce a Ignacio de Cepeda, uno de sus apasionados amantes.

Madrid y el reconocimiento

Con el éxito de 'Leoncia', Gómez de Avellaneda continuó publicando poesía y su novela 'Sab' (1841), además de triunfar en los escenarios de la capital española con 'Alfonso Munio' y 'El príncipe de Viana'.

Tenía 30 años y entró a formar parte del círculo intelectual de la época con Zorrilla, Juan Varela o Nicomedes Pastor Díaz, entre sus amigos. En el terreno personal, sin embargo, vivió su episodio más difícil: la enfermedad y muerte con solo siete meses de su hija Brenhile María, fruto de una breve relación con el poeta Gabriel García Tassara, que no quiso nunca reconocer a la niña ni acompañarla durante su enfermedad.

Un año más tarde, en 1846, mientras se estrenaba otra de sus obras, 'Eginola', Gómez de Avellaneda sufre otro revés cuando su marido Pedro Sabater muere a los dos meses de su boda. La escritora se recluye en un monasterio de Burdeos. 

1853 fue el año clave de su consagración: estrena cinco piezas teatrales en Madrid y se proponen sus candidaturas para entrar en la RAE y ser dama de la Reina en Palacio.

Ambas son rechazadas y la negativa de la RAE dejará huella en reivindicaciones posteriores de Pardo Bazán y otras autoras.

Éxito de 'Baltasar'

Casada de nuevo, vivió otro episodio novelesco en su vida cuando, en medio del éxito de su obra 'Baltasar', Antonio Ribera, enemigo literario de la autora, hiere mortalmente a su marido, el coronel Domingo Verdugo en 1858.

Gertrudis Gómez se trasladó de nuevo a Cuba con Verdugo, muy grave, para salvar su vida. Su regreso a la isla fue emocionante para ella ya que es homenajeada en todos los lugares por los que pasa y es coronada en el Teatro Tacón de La Habana en enero de 1860. En La Habana dirigió el periódico 'Álbum cubano de lo bueno y lo bello' que cambiaría el rumbo de la literatura cubana.

Tras la muerte de su marido, en 1958, Gómez de Avellaneda regresó a España ya con serios problemas de salud que la llevan a aislarse cada vez más hasta su muerte, a los 58 años, el 3 de febrero de 1973.

A pesar de no figurar en la historia de la literatura tal y como merecería, es una autora genial cuya obra y vida sigue siendo objeto de estudio.

Fuentes: Biografía de Gertrudis Gómez de Avellaneda en la Biblioteca Cervantes; 'La vida escrita por las mujeres: La pluma como espada' (Círculo de Lectores).