Gato con asma

Marisol mi gata asmática. Con tratamiento pudo controlar sus ataques por 14 años. Foto: Glorimar Anibarro

Es natural que tu gato vomite bolas de pelo. Pero cuando presenta síntomas de querer vomitar y tener dificultad para respirar sin eliminar nada de su sistema, el problema puede ser asma. Se le conoce como asma felina a la inflamación crónica de los pasillos que llegan a los pulmones.

Al igual que a los humanos, en un ataque de asma los pasillos se contraen evitando el flujo normal de aire logrando a su vez que el individuo (en este caso el minino) tenga dificultad para respirar.

Afecta al 1% de la población gatuna, de cualquier edad y sexo pero el gato siamés es una de las víctimas favoritas. Esta condición no tiene cura pero sí puede ser controlada con medicamentos.

Como muchas enfermedades felinas, diagnosticar asma en el gato no es sencillo. Pero el síntoma más común - dificultad para respirar - es causa suficiente para llevarlo al veterinario de inmediato. El asma no se disipa sola. Necesitas ayuda médica.

Causas del asma felina: La principal es alergia (gato alérgico), que proviene de distintas fuentes.
• Polvo que suelta la arena de su caja
• Aerosoles con olor
Humo de cigarrillo
Parásitos
• Cambios de temperatura debido a las estaciones del año
• Obesidad
• Ansiedad

Síntomas de asma felina: Estos pueden ser similares a otras condiciones, pero toma nota para que el veterinario tenga una mejor idea antes de diagnosticar.
• Tos acompañada de un sonido parecido a un silbido al exhalar, indicando dificultad para respirar.


• El gato tomará una posición como si fuese a vomitar: hombros encogidos, cuello estirado
• Secreciones mucosas.
• Encías y labios se tornan azules por falta de oxígeno.

NOTA: Si observas uno o más de éstos síntomas, lleva a tu gato al veterinario de emergencia.

Diagnóstico: No existe una prueba específica para diagnosticar el asma felina.

Por esto el veterinario examinará al minino y hará diferentes exámenes para ir descartando otras condiciones como enfermedades cardíacas o parásitos.

Tratamiento: Como te indiqué el asma no tiene cura, pero se puede controlar.
• El veterinario controla el ataque utilizando cortisona ya sea inyectada o inhalada. Esta hormona ayuda a relajar las vías pulmonares para que el minino pueda respirar con facilidad.

• Luego que pase la emergencia, se recetará el tratamiento adecuado para evitar que vuelvan a ocurrir ataques. Hoy día tenemos inhaladores especiales para gatos que ayudan a controlar la condición. La cortisona puede causar dependencia y el veterinario te indicará la cantidad de medicina y cuántas veces al día debe ser administrada para evitar el problema. Sigue al pie de la letra sus recomendaciones.

Conocer qué activa el asma es un paso importante:
• Si el gato es alérgico a perfumes o aerosoles ambientales, elimínalos del área.
• Si el problema es el polvo que despide la arena que utilizas, cambiala ya. Lava bien la caja y llénala de papel de periódico por unos días. Compra arena que no elimine polvo. Una vez el gato esté mejor de sus alergias, echa la arena nueva.
• El humo del cigarrillo perjudica a todos, deja el vicio.


• Los cambios de temperatura pueden ser la causa. Observa si el gato sufre más ataques de asma en los meses fríos. El aire muy seco puede ser la causa. Considera colocar un humidificador en tu casa para mantener algo de humedad en el ambiente.
• La obesidad no es saludable. Mantén a tu gato en un peso adecuado con comida limitada y ejercicios diarios.

NOTA: Por experiencia te digo que los ataques de asma surgen en los momentos menos indicados. El tratamiento puede ser costoso. Investiga sobre planes de salud para mascotas y considera invertir en uno.