Fracturas en tu gato

Controlar los brincos de tu gato puede ser una misión que jamás cumplas. Pero para recuperarse de una fractura, es bien importante. Foto: Glorimar Anibarro

Los gatos son ágiles y su sentido de balance es envidiable. Pero hasta los expertos en ocasiones fallan. Caídas y golpes de automóviles son las principales causas de fracturas de hueso en los gatos.

Las fracturas tienen diferentes clasificaciones pero ninguna puede ser diagnosticada hasta no saber si el gato en realidad tiene huesos rotos. El minino sabe ocultar su dolor y no entrará a la casa explicando dónde le duele.

Si no ves el hueso fuera de su piel es difícil saber qué le pasa. Los síntomas dependerán del área y tipo de fractura.

Ten presente las siguientes señales:
• Maullidos constantes
• Falta de apetito
• Se esconde donde no lo puedas examinar
• Camina cojeando o evitando usar una pata
• Inflamación en un área específica

Tipos de fractura:
• Fractura cerrada: Denominada así porque el hueso no rompe la piel. El exterior no se ve afectado.

• Fractura abierta (Compound fracture): Significa lo contrario. El hueso quebrado rompe la piel. Esta clase de fractura trae como posible consecuencia infecciones ya que al estar la piel expuesta se facilita la entrada de microbios al cuerpo.

• Fractura de tallo verde (Greenstick fracture): Nombrada así porque se asemeja a un tallo verde que no se rompe, pero está lastimado. El hueso está agrietado pero no completamente fracturado.

• Fractura epifisiaria (Epiphyseal Fracture): Son más comunes en gatitos jóvenes.

La fractura ocurre en el cartílago de crecimiento o placa efisiaria. Esta es un área gelatinosa que se encuentra en los extremos de los huesos largos que ayudan al desarrollo del hueso. Estas fracturas son serias y tardan mucho tiempo en recuperarse.

Procedimiento:
Toda fractura TIENE que ser tratada.

El gato tratará de huir de tus brazos pero es necesario llevarlo al veterinario para verificar no solo la fractura sino el estado de otros órganos que pueden haber sido afectados con el golpe.

Ten cuidado cargando al gato. El minino está asustado y sufriendo. Su instinto es defenderse y es posible que trate de morderte o arañarte. Para poder llevarlo de emergencia al veterinario necesitas inmovilizarlo. Si tiene algún hueso expuesto, cúbrelo con gaza o con alguna pieza de ropa limpia. Trata de tocar el área afectada lo menos posible.

Diagnóstico:
El veterinario le hará un chequeo completo para determinar que no tenga daños internos. Si existe algún trauma, se tratará eso primero. Igualmente si hay pérdida de sangre. Luego tomará rayos X para ver con claridad la fractura. Todo esto se hará bajo anestesia general.

El tratamiento a seguir dependerá de saber cuál hueso está fracturado, la edad del minino y su estado físico. Si es, por ejemplo, una fractura en la espalda - que puede llevar al gato a quedar paralítico - se trata diferente a una pata rota. Algunas fracturas se entablillan, otras necesitan cirugía. Durante la cirugía colocan placas de acero y hasta tornillos (igual que a los humanos) para alinear los huesos.

En algunas ocasiones, desgraciadamente, la solución es amputar la pata o la cola. Este procedimiento es muy común en accidentes causados por autos que pasan sobre la cola del gato.

Gato en recuperación:
La parte más difícil es la recuperación. ¿Alguna vez has tratado de evitar que tu gato brinque? Es casi imposible. Pero como guardián o dueño te toca a ti asegurarte de que el minino se mantenga lo más tranquilo posible por 4 a 6 semanas. Collares de plástico que impiden movimiento son eficientes evitando que el gato trate de morder los vendajes, pero no son infalibles para los brincos. Llénate de paciencia. Pasará rápidamente.

¿Cómo podemos evitar pasar por este horrible episodio? Manteniendo al gato dentro de casa con ventanas y balcones cubiertos. Así puede observar pero sin sufrir accidentes.