Flores comestibles: flor de diente de león rebozada (receta)

Flor de diente de león rebozada
Flores de diente de león rebozadas. Foto cortesía Amber Strocel (Flickr).

Para los amantes de la comida silvestre, el diente de león es una planta generosa: se puede comer la raíz, las hojas y las flores, cada una en una temporada diferente. Esta receta es para un platillo tradicional que fue muy popular en Europa y Norteamérica, en aquellos tiempos cuando la gente todavía salía a recolectar las plantas silvestres para incorporarlas en la comida. La receta es relativamente sencilla: con un poco de práctica puedes preparar las flores rebozadas en 10 ó 15 minútos.

Se puede servir como desayuno, aperetivo o postre, dependiendo de las especies que utilices. A los niños también les encanta y es una botana saludable para ellos cuando llegan de la escuela.

Ingredientes

  • 4 tazas de flores de diente de león
  • 1 taza de harina
  • 1 taza de leche
  • 2 huevos
  • 4 cucharadas de mantequilla
  • Especies al gusto:
    --Versión salada: sal y pimienta. Si te gustan los sabores más exóticos y fuertes, agrega un poco de polvo de curry.
    --Versión dulce: canela con azúcar. Para un sabor más fuerte, agrega una pisca de clavo molido.

Recolección de las flores

  1. Primero cosecha una canasta (4 tazas) de flores de diente de león. Siempre sigue las buenas prácticas para cosechar flores comestibles. En particular cuida que las flores no estén cerca de la calle, en un jardín donde se aplican pesticidas o en lugares donde los perros pueden haber orinado. Un campo abierto o tu propio jardín son los mejores lugares para cosechar las flores de diente de león.
     
  1. Quita los tallos y los sépalos (las pequeñas hojas en la base de la flor) lo más que sea posible.
     
  2. Enjuaga las flores en agua fresca con una cuchara de sal para quitar el polen y cualquier insecto que haya quedado escondido entre los pétalos.
     
  3. Seca las flores con cuidado: colócalas sobre una toalla y deja que escurran mientras prepares el rebozado.
     

    Instrucciones de cocina

    1. Mezcla la harina con las especies (menos el azúcar, si estás preparando la versión dulce). En otro recipiente, bate los huevos con la leche y el azúcar (sólo para la versión dulce).
       
    2. Sumerge las flores de diente de león en la mezcla de huevos y leche. Revuelve todo suavemente para que todas las flores queden cubiertas.
       
    3. Quita las flores de la mezcla de huevo en partes, permitiendo que escurra un poco la mezcla sobrante. Rebózalas en la harina.
       
    4. Derrite la mantequilla en un sartén sobre fuego lento.
       
    5. Sacude las flores rebozadas ligeramente y colócalas en el sartén. Voltéalas una vez para que ambos lados queden dorados. Si es necesario puedes ponerlas en un plato entre toallas de papel cuando estén cocidas para que se absorbe la mantequilla sobrante.
       
    6. Sirve con crema o miel de abeja.