Fin de la pubertad y la adolescencia

Fin de la adolescencia
El fin de la adolescencia es distinto dependiendo de las sociedades. Hans Neleman/Getty Images

Aunque a veces confundimos pubertad y adolescencia se trata de dos conceptos diferentes.

Pubertad

Pubertad es el periodo en el que se producen los cambios fisiológicos que van a permitir que un ser humano sea capaz de reproducirse sexualmente. Y son cambios fisiológicos los que se marcan tanto su inicio como su final.

Adolescencia

Adolescencia es la época de la vida previa a la madurez. En este caso se trata de un concepto cultural y, por lo tanto varía de unas sociedades a otras.

Empieza cuando dejamos de considerar niños o niñas a los chicos y chicas y finaliza cuando los consideramos adultos, o cómo se denomina habitualmente adultos jóvenes.

El inicio de la adolescencia suele estar, este sí, unido al inicio de la pubertad en prácticamente todas las sociedades pero su final varía mucho de unas a otras. En general en las sociedades más pobres o menos desarrolladas la adolescencia termina antes porque las familias suelen necesitar el aporte del trabajo de los hijos antes que en las sociedades más ricas.

Y también ha habido un cambio temporal: la adolescencia dura cada vez más pero esto también está unido a la importancia creciente de la infancia en nuestra sociedad y a que, en general, el mundo es más rico cada vez y puede permitirse mantener a los chicos y las chicas durante más tiempo antes de que se conviertan en adultos y se desenvuelvan por sí mismos.

Así que la posibilidad de desenvolverse por sí mismos fuera de la familia es el hecho que marca el fin de la adolescencia.

En sociedades menos desarrolladas eso puede ocurrir a partir de los 12, 13 o 14 años y en países más ricos esa frontera suele estar definida por el momento en el que los jóvenes van a la universidad o comienzan a trabajar tras la escuela secundaria, es decir a partir de los 16, 17 o 18 dependiendo del momento en el que acabe la enseñanza obligatoria.

Cambios físicos y sociales

En el tiempo que transcurre entre el principio de la pubertad, es decir cuando los chicos y chicas dejan de ser niños y el momento en el que se consideran ya adultos jóvenes ocurren varias cosas que son las que definen ese periodo:

  1. Biológicamente se produce la maduración sexual del organismo. Es decir ocurren los cambios que harán que el chico o la chica sea capaz de reproducirse sexualmente.
  2. Adquieren el pensamiento lógico. Otro de los cambios fundamentales de esta etapa es que el cerebro deja de funcionar como en la infancia y se desarrolla hacia el cerebro adulto y la principal diferencia de ese cambio es que chicos y chicas adquieren el pensamiento lógico que es el pensamiento que permite aprender conscientemente de los hechos, extraer conclusiones y tomar decisiones en función de esas conclusiones.
  3. Desarrollan sus habilidades sociales fuera del entorno familiar. Durante este tiempo, los adolescentes aprenden a relacionarse con la sociedad fuera del paraguas familiar. Para esto es fundamental el grupo de amigos que durante la adolescencia adquiere una gran importancia.

 

Adolescencia eterna

Los estudios sociológicos de las últimas décadas hablan de que el fin de la adolescencia se retrasa cada día más.

Si hace siglos los chicos se consideraban maduros para trabajar, tomar decisiones e incluso casarse sobre los 18 años y antes, en el siglo pasado esa frontera fue retrasándose hasta más allá de los veinte años, y ahora, en el siglo 21, todavía consideramos adolescentes a chicos y chicas que tienen más de veinte años.

Estos hechos reflejan dos aspectos de nuestra sociedad. El primero es que son sociedades más ricas que pueden asumir el mantenimiento de los jóvenes hasta que estos son más mayores. Y el segundo es que la esperanza de vida se ha alargado en todas las poblaciones. Vivimos más tiempo y a alargarse la vida se está alargando también la duración de todas sus etapas.