Federer, Nadal y Djokovic, ¿cómo fue su progresión en el tenis?

El suizo Roger Federer y el español Rafael Nadal durante el ATP World Tour Finals de 2011. Fotografía: Michael Regan / Getty Images

En algo típico, los jugadores y entrenadores, además de los fanáticos de este deporte, revisan las estadísticas para saber si un tenista avanza dentro de los márgenes normales o si lo hace por sobre o debajo de la media.

Por eso, qué mejor que dar un rápido vistazo a lo que han sido las carreras del serbio Novak Djokovic, el español Rafael Nadal y el suizo Roger Federer, tres grandes tenistas que han acaparado prácticamente todas las coronas en las últimas temporadas.

La primera y evidente conclusión es que todos fueron “precoces”. Mientras Nadal sumó su primer punto ATP cerca de los 15 años y 4 meses, Federer y Djokovic lo hicieron cercano a los 16 años y 2 meses. A partir de entonces, los tres tenistas fueron sumando los siguientes hitos (Top 500, Top 200 y Top 100) sin mayores variaciones, es decir, con el español siempre a la cabeza por cerca de un año. En paralelo, Djokovic y Federer mantuvieron una línea de comportamiento similar.

Los cambios empezaron a verse en la parte final. Ahí, Nadal marcó más diferencias y se distanció de sus rivales, ya que alcanzó el Top 50 a los 17 años y 2 meses, dejando más atrás a Federer (18 años y 7 meses) y a Djokovic (19 años y 1 mes).

Sin embargo, el margen se redujo ostensiblemente al momento de ingresar al Top 20. Nadal siguió liderando, con 18 años y 10 meses, pero ahora seguido de cerca por Djokovic (19 años y 5 meses) y Federer (19 años y 6 meses).

Luego, tomando en cuenta el hito del Top 10, la tendencia volvió a cambiar. Rafael Nadal tomó una importante ventaja al ingresar al selecto grupo de los diez mejores del ranking ATP con 18 años y 11 meses, distanciándose por aproximadamente un año de Novak Djokovic (19 años y 10 meses) y dejando mucho más atrás a Roger Federer (20 años y 9 meses).

El Top 5 sería algo casi inmediato en el caso de Nadal (18 años y 11 meses) y Dkojovic (19 años y 11 meses), en tanto que para Federer sería un poco más larga la espera (21 años y 6 meses). Por último, el gran golpe llegaría en el número uno, ya que Nadal lo conseguiría a los 22 años y 2 meses, seguido por Federer (22 años y 6 meses) y Djokovic (24 años y 2 meses).

Análisis de datos estadísticos

- En los distintos hitos analizados (primer punto ATP, Top 500, Top 200, Top 100, Top 50, Top 20, Top 10, Top 5 y número uno), Djokovic, Nadal y Federer fueron “precoces”.

- Hasta el Top 100, Nadal siempre mantuvo una ventaja estable de aproximadamente un año, mientras que Djokovic y Federer estuvieron a la par.

- Hasta el Top 50, Nadal siempre fue el que se tomó menos tiempo en pasar de un hito a otro.

- Las grandes variaciones empezaron en los tramos finales del ranking, es decir, a partir del Top 50.

- Nadal fue el que se demoró más en pasar del Top 50 al Top 20. A la inversa, Djokovic fue el que se tomó menos tiempo en dicha fase.

- Una vez en el Top 20, Nadal y Djokovic avanzaron a paso firme hacia el Top 5, en tanto que a Federer le costó mucho más. En este tramo, Nadal pasó del Top 20 al Top 5 en cerca de un mes, Djokovic lo hizo en seis meses y Federer se demoró dos años.

- Roger Federer, a pesar de tener un período de transición mayor (en el tramo del Top 20 al Top 5) al de Novak Djokovic y Rafael Nadal, fue al que menos le costó ser número uno del mundo. De hecho, el suizo se tomó cerca de un año, mientras que Nadal debió esperar por tres años y tres meses. Djokovic debió trabajar aún más tiempo, ya que lo consiguió en cuatro años y tres meses.

Otros casos para comparar

Para hacer un poco más amplio el estudio, es interesante analizar la progresión de seis jugadores escogidos aleatoriamente. Se trata del español David Ferrer, el estadounidense John Isner, el argentino David Nalbandian, el tunecino Malek Jaziri, el japonés Go Soeda y el australiano Bernard Tomic.

Tomando en cuenta los hitos analizados anteriormente, algunas comparaciones:

- Salvo Nalbandian (16 años y 11 meses), Soeda (17 años y 1 mes) y Tomic (15 años y 3 meses), los demás tenistas observadores obtuvieron su primer punto ATP entre los 18 y 19 años.

La excepción fue Isner, quien lo hizo a los 20 años y 3 meses, aunque en su caso hay que decir que el estadounidense estudió en la universidad.

- De los tres “precoces” de la lista, Nalbandian tuvo una excelente carrera, llegando hasta el 3º lugar del ranking ATP. A pesar de eso, siempre estuvo por debajo de los márgenes de Nadal, Federer y Djokovic.

- Tomic tuvo un arranque similar al de Nadal, pero en los tramos del Top 200, Top 100 y Top 50 se retrasó por cerca de seis a 12 meses en comparación a Djokovic y Federer. Aún así, su progresión es muy buena, pues al Top 50 ingresó casi en paralelo que el serbio y cinco meses más tarde que Federer.

- En cuanto a Soeda, iba muy bien hasta el Top 200, pero luego le costó demasiado entrar al Top 100 (26 años y 7 meses), tomándose cinco años y medio para conseguir aquel hito.

- Jaziri pareció estar siempre algo retrasado, pues su primero punto lo ganó a los 18 años y 8 meses, en tanto que el Top 500 lo hizo con casi 21 años. El magrebí rompió la barrera del Top 200 con 27 años y 7 meses, pero luego le tomó poco tiempo para ser Top 100 (28 años y 2 meses).

- Por último, Ferrer empezó con algo de retraso, ya que a pesar de pasar con relativa rapidez del Top 200 al Top 50, recién a los 23 años llegó al Top 20. El español ha tenido tres puntos de difícil transición, que son el Top 500-Top 200, Top 50-Top 20 y Top 10-Top 5.

Conclusiones finales

Si bien no existe una lógica categórica, se puede establecer que la progresión de un tenista puede ser una positiva o negativa señal respecto al potencial que puede tener en el profesionalismo.

Así es que los “precoces” suelen llegar a la élite o, como mínimo, al grupo de los 100 mejores del mundo, aunque muchas veces tienen fugaces carreras o, simplemente, no logran consolidar de buena forma lo que tanto prometían y terminan retirándose a una temprana edad.

A la inversa, un jugador que a los 22 años sigue estancado y no logra pasar la barrera de los 500 primeros tendrá que analizar sus objetivos en el tenis.

En algunos casos, se tratará de un proceso de madurez tardío, mientras que en otros será, aunque duela, el momento de colgar la raqueta.

La pequeña muestra aleatoria sirve para entender que más allá de lo expresado en los anteriores dos párrafos, un tenista puede explotar sobre los 25 años o, incluso, cerca de los 30. Es el caso del tunecino Malek Jaziri, que con 28 años ingresó al Top 100 y, ciertamente, no es una excepción en la historia del tenis.

Ejemplos como el rumano Razvan Sabau, el francés Juliean Benneteau, el belga Dick Norman y el croata Ivan Ljubicic, entre otros, permite ser cauto al momento de analizar las progresiones. Todos estos jugadores se “destaparon” mucho más tarde que la media y eso no fue impedimento para llegar al 3º lugar del ranking ATP (Ljubicic), para estar entre los 40 primeros (Benneteau) o para meterse entre los 100 mejores (Norman y Sabau).