Falta de motivación y apatía

Cuando no logras ponerte en marcha

Apatía
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¿Te cuesta levantarte por las mañanas, ponerte en macha en tu día a día y sacar fuerzas para realizar tu trabajo, estudios o tareas diarias? Esta falta de vitalidad y de motivación puede tener diversas causas, pero también puede tener solución.

Nadie puede esperar estar siempre al mismo nivel de energía o motivación día tras día y es normal pasar por periodos en los que te cuesta más motivarte. No obstante, si esta falta de motivación se prolonga demasiado, es hora de empezar a tomar medidas, buscando sus causas y sus posibles soluciones.

Causas físicas

Una enfermedad, una mala alimentación, la falta de ejercicio o deficiencias nutricionales pueden estar afectando tu nivel de vitalidad y energía. Por tanto, antes de buscar otras causas asegúrate de que no tienes ninguna enfermedad, haz una alimentación sana, ejercicio y toma algún suplemento de multivitaminas y minerales.

Rutina, monotonía y aburrimiento

Debido al modo como está organizada nuestra sociedad, la mayoría de las personas pasamos el día haciendo más o menos lo mismo que el día anterior en nuestros respectivos puestos de trabajo. Incluso aunque tu trabajo te guste, puede llegar un momento en que tu vida te resulta demasiado monótona y rutinaria. Seguramente, ya imaginas cuáles son los modos más habituales de acabar con esto (hacer cosas diferentes los fines de semana, hacer escapadas de fin de semana, implicarte en tu tiempo libre en actividades que te gusten, etc.).

Sin embargo, aquí nos centraremos en una estrategia que es menos conocida, y que consiste en aprender a disfrutar de tu trabajo día tras día, sea cual sea el tipo de trabajo que realizas. Esto tiene muchas ventajas con respecto a la estrategia anterior, puesto que si, de todas formas, vas  tener que estar muchas horas en tu trabajo cada día, ¿por qué no encontrar el modo de que sea una experiencia agradable y que te motive?

 

Técnicas para motivarte

Para que tu trabajo o rutina diaria deje de ser un aburrimiento y se convierta en algo de lo que puedes disfrutar, puedes hacer varias cosas:

  1. Utiliza el mindfulness para todas y cada una de las tareas que realices, procurando entrar en estado de flujo lo más posible.
  2. Proponte superarte siempre en todo. No importa lo simple que sea tu trabajo, siempre hay algo que mejorar. Usa tu imaginación y creatividad y proponte metas continuamente para ser mejor en tu trabajo, para superarte continuamente en cada tarea que hagas, para ser más rápido, o más puntual, o llevarte mejor con tus compañeros, encontrar nuevos modos de hacer algo, experimentar, probar cosas nuevas, aprender algo nuevo que te sirva para mejorar, conocer mejor a tus compañeros, conocer mejor tu empresa, aumentar tu productividad... Por aburrido que parezca tu trabajo, puede estar lleno de oportunidades y retos si te propones buscarlos y encontrarlos. Eso hará que tu trabajo esté lleno de una novedad que acabe con esa sensación de rutina y aburrimiento, lo percibirás como algo mucho más lleno de sentido y más satisfactorio. Además, podrás usarlo para aprender y mejorar en muchas áreas de tu vida, tanto relacionadas con el trabajo en sí, como las relaciones con los demás  o el desarrollo de nuevas habilidades.

    Esto no solo se aplica a un trabajo remunerado, sino a cualquier tipo de trabajo, tarea u obligación que debas hacer a lo largo del día. Busca en ellas oportunidades para mejorar y aprender. Por ejemplo, si estás buscando empleo, proponte ser cada vez mejor en tu búsqueda, descubrir y usar nuevas estrategias de búsqueda, organizarte mejor, desarrollar nuevas habilidades y, por qué no, convertirte en un experto sobre cómo buscar empleo. Y no dejes de utilizar el mindfulness en todo lo que hagas en cada momento.