Ética y moralidad

El origen de la moral y la reflexión de la ética

La inocencia de Jean-Léon Gérôme
La inocencia de Jean-Léon Gérôme. United States public domain

Es usual hablar de ética y moralidad en las conversaciones cotidianas. Normalmente en esas conversaciones que sostenemos no se suele diferenciar entre una y otra idea. Pero en la Filosofía sí que existen diferencias entre los dos conceptos.

La moralidad es la moral que aplicamos en nuestro comportamiento. Es discutible si nuestra práctica moral, que es la moralidad, tiene un origen natural o es creada por la costumbre social.

La moral natural

En el caso de la moral natural ésta obedecería a unos patrones externos a los usos sociales, es decir, no creados por la sociedad.

No se llama natural por estar relacionada con la naturaleza, sino que se llama natural porque las personas son capaces de distinguir racionalmente lo que está bien y lo que está mal. Ese bien y mal es algo objetivo y, por eso, la mente humana es capaz de deducir lo bueno de lo malo y diferenciarlo.

Pero debe insistirse en que ahí no se crea nada, solo se descubre lo que ya está creado.

En ese sentido, por instinto, toda la raza humana ya sabe que es lo que está mal y bien, y puede escogerlo. A partir de esa distinción pueden establecerse unos principios básicos de la moral y, desde estos, establecer los casos en los que son aplicables.

Por ejemplo, el asesinato siempre sería una conducta criminal porque el matar arbitrariamente a alguien es malo por su propia naturaleza.

No depende nunca de la circunstancia social ni de la sociedad en la que nos encontremos.

La moral positiva

La moral como creación de la costumbre es la llamada moral positiva. El sentido de la palabra “positiva” en este caso se refiere a que ha sido creada artificialmente.

Según este planteamiento no existe una moral externa a la sociedad.

La sociedad es la que la crea en función de lo que subjetivamente y por costumbre considera bueno o malo.

A partir de ese planteamiento sería posible, por ejemplo, encontrarnos en una sociedad que considere lícito el asesinato siempre que éste se ajuste a las costumbres que ha establecido.

Aquí la moral no depende de nada más que de la norma social. Ésta puede ser de un tipo u otro y variar con cada sociedad y con el paso del tiempo. Pues evoluciona según va evolucionando la sociedad.

Moral y ética

Si lo anterior es la moral y su aplicación es la moralidad podemos preguntarnos ¿qué es la ética? Bien, eso se lo ha preguntado también la filosofía y ha dado algunas respuestas.

La palabra “ética” procede del término griego “ethos” y significa “lo que da carácter” o “modo de ser”. En ese sentido, la ética es lo que da forma a la moral. Es, dicho de forma más sencilla, el modo de ser de la moral, los principios en los cuales se basa la moral. Es aquello que “le da carácter”.

La ética es la reflexión o teorización sobre la moral. Si se identifica la moral con la ética, la reflexión sobre la moral se llama “metaética”, pues el término “meta” procede del griego y significa “más allá de”. En nuestro caso al teorizar sobre la moral se iría más allá de la aplicación de la moral y, en consecuencia, se iría “más allá” de la ética.

Se suele introducir la palabra “meta” en toda materia que reflexiona sobre sí misma. Por ejemplo, la “metalingüística” es la teorización o reflexión acerca de la lingüística.

La moral siempre se encuentra introducida en una ética determinada, que son los principios generales que informan a la moral y la rigen. En ese sentido lo inmoral es la oposición a lo ético, y lo amoral es lo indiferente frente a lo ético.