Estrenarse en el uso de los aceites de belleza

Verdades y mentiras sobre los aceites cosméticos

Aceites de belleza y aceites cosméticos
Los aceites de belleza son ricos en vitaminas y nutrientes. PeopleImages/Getty Images

Cuando las mujeres tenemos que elegir un ‘producto fetiche’ para nuestra belleza y cuidado –facial o corporal- generalmente optamos por cremas hidratantes o mascarillas de última generación o de marcas heredadas de madres a hijas.  Y es que pocas veces recordamos las maravillosas propiedades de los aceites cosméticos. En concreto los productos con una alta proporción de aceites vegetales -es decir que proceden de semillas o frutos o de flores maceradas en aceite-, poseen una gran cantidad de vitaminas y nutritivos ácidos grasos.

¡Lo que la piel necesita para lucir vital y fresca! Sin embargo no puedes confundirte con los llamados aceites minerales o parafinas. Bajo ese nombre se incluyen los derivados del petróleo que sí, tienen la capacidad de aislar la piel del exterior pero no la dejan respirar y, por supuesto, tampoco la nutren (así que ¡adiós a la vaselina!). No te confundas.

¿Cómo comprarlo? 

Cuando vayas a comprar un aceite vegetal puro o mezclado en un compuesto que lo incluya, elige uno de la máxima calidad. ¿Cómo reconocerlos? En la etiqueta busca que el aceite proceda del ‘primer prensado en frío’ o sea ‘vírgen’ o ‘sin refinar’. Esas palabras garantizan su calidad

Por otro lado, cuando compres un cosmético yo siempre te recomendaré que, si es posible, elijas fórmulas que no tengan parabenos ya que aunque son unos conservantes legales, creo que existen dudas razonables sobre sus ‘efectos secundarios’ . Puedes saber más sobre este tema pinchando aquí.

Hay tipos de piel y tipos de piel

Es cierto que muchos aceites cosméticos son perfectos para las pieles secas e incluso sensiblespero ¿qué pasa con las pieles grasas o mixtas? Sí éstas pieles deben seleccionar muy bien el tipo de aceite que pueden poner sobre su piel pero, no generalices, no tienen todos los aceites prohibidos.

Siempre deben buscar fórmulas no comedogénicas –es decir, que no taponan los poros- y adecuados a la necesidad que busquen cubrir porque cada aceite tiene sus cualidades. 

Si no has usado nunca cosmética con textura en aceite yo te recomiendo que primero la emplees en alguna parte pequeña de tu cuerpo y luego, si te sientes cómoda con la sensación, pases a usarlo en el rostro. Si estás usando un aceite vegetal, apto para la piel, y de una marca de confianza lo normal es que no tengas problemas de alergias ya lo normal es que no tengas sustancias químicas y, al contrario te ayude a detoxificar la piel. Pero yo conozco un caso -muy raro- donde ha existido reacción, así que prueba primero en una zona pequeña del cuerpo.

Un aspecto especialmente importante es la conservación del producto. A los aceites, como a ninguno de los productos de tu set de belleza, les gustan las altas temperaturas. Evita guardarlos en la zona alta del cuarto de baño (ya sabes, el calor sube…) ni ponerlos cerca de la bañera o la ducha. 

¿Qué aceite es para ti?

Pero veamos algunos consejos de belleza sobre estos aceites y aprendamos a utilizarlos para que sean un buen aliado. Tienes dos posibilidades: usarlos solos o mezclados con la crema hidratante que empees habitualmente.

Personalmente, la mezcla a mí me parece la mejor opción pero prueba y elige por ti misma.

  1. Aceite de Argán. A este maravilloso aceite le dediqué un artículo entero que puedes leer aquí 
  2. Aceite de Coco. Es uno de los ingredientes más utilizados en la India para mantener el cabello nutrido. Se puede depositar en las puntas o en todo el cabello y dejarlo actuar entre una hora y toda la noche, antes de lavarlo muy bien a la mañana siguiente. Además, como es un aceite con propiedades hidratantes se puede emplear tanto en la piel del rostro como en la del cuerpo y también para tonificar la piel después de limpiarla. Además, como ya sabrás, es uno de los aceites empleados en el oil pulling
  3. Aceite de Monoi. Por sus propiedades hidratantes y nutritivas es perfecto para aplicarlo después de la ducha, sobre la piel ligeramente húmeda. También se pueden añadir unas gotas al agua del baño o aplicarlo sobre el cabello cuando está pajizo y seco para ayudarle a que se regenere.
  1. Aceite de Jojoba. Es apto para las pieles grasas (¡sí has leído bien!) y un excelente limpiador. Aunque te pueda parecer extraño, aplicado en el rostro con un algodón elimina el exceso de sebo del cutis y lo deja perfectamente limpio.
  2. Aceite de Rosa Mosqueta. Regenera la piel desde el interior. Así, va estupendo para las cicatrices y marcas, por ejemplo, y también para las arrugas y las manchas. Asegúrate de que antes de aplicarlo la piel está limpia y bien hidratada para que los poros lo absorban. También puedes aplicarlo sobre las estrías para atenuarlas.