Estimulación prenatal: ¿cómo y cuándo estimular a tu bebé?

La etapa más intensiva en el desarrollo cerebral de tu bebé sucede en el embarazo. Es decir, estos nueve meses son más críticos que cualquier otra etapa de su vida. ¿Sabes cómo asegurar las mejores condiciones para su desarrollo y aprovechar las oportunidades de conectarte con tu pequeño desde el vientre?  

Nunca es muy temprano para estimular a tu bebé, y esto incluye el embarazo. No se trata de que le enseñes el abecedario, pero sí que reconozcas su presencia e interactúes con él para fomentar su actividad cerebral y receptores sensoriales por medio de la estimulación prenatal.

Los cinco sentidos de los bebés y sus respectivos órganos se forman a lo largo del embarazo. Y desde el momento en que se desarrollan, puede utilizarlos para comunicarte con él.

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El nutriente que DEBES consumir para el desarrollo cerebral de tu bebé

Estimulación prenatal
En el embarazo debes consumir 300 mg de DHA para favorecer el desarrollo cerebral del bebé. ©Getty Images/Science Picture Co

Una apta nutrición asegura el desarrollo adecuado de tu pequeño, y esto lo obtienes por medio de tu dieta y suplementos prenatales. Sin embargo, un nutriente poco conocido y consumido puede ayudar específicamente a su desarrollo cerebral: el DHA.

El ácido docosahexaenoico (DHA por sus siglas en inglés) es una grasa omega-3 -grasa de las buenas-. Durante el embarazo, su principal función es fomentar el desarrollo de tejido cerebral y de la retina.

Según un estudio sobre el DHA materno y desarrollo atencional en bebés, los pequeños con niveles apropiados de DHA al nacer y cuyas madres tenían cantidades elevadas del nutrimento muestran un nivel atencional avanzado durante los primeros dos años de vida -una etapa crítica en el aprendizaje-, y su desarrollo general progresa hasta dos meses más rápido que en bebés con niveles bajos de DHA.  

La cantidad recomendada de DHA en el embarazo es de 300 mg, y las principales fuentes son los peces de agua fría y las algas. En cuanto a los mariscos, ten cuidado del tipo y cantidad que consumes, pues algunos pueden contener mercurio que debes limitar (más información en: Qué puede comer una embarazada: quesos, pescados, lácteos y ensaladas). Los huevos, el hígado y aceites vegetales (de linaza, soya y canola) también contienen DHA, aunque en menores cantidades. 

Después del nacimiento, la leche materna es la principal fuente de DHA para el bebé, pero tú necesitas incluirlo en tu dieta para asegurar una fuente constante (te puede interesar: 10 beneficios de la lactancia materna para el bebé). 

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Oído

Estimulación prenatal y música clásica
© Getty Images / Verity Jane Smith

En cuanto al contacto sensorial con tu bebé, el oído es el que más oportunidad te da para estimular a tu pequeño, en especial a partir de los cinco meses de embarazo, cuando ya tiene la capacidad de escuchar.

Tu voz y la del papá son los sonidos favoritos del bebé, ¡y también los más importantes! Hablarle o cantarle a tu bebé te permite establecer una relación desde antes de su nacimiento. Si tú o tu pareja se sienten incómodos hablándole a la panza, intenta leer un libro o cantar una canción.

Cuando hables con tu bebé asegúrate de que la conversación y tu voz estén dirigidas hacia la panza. Tu pequeño está rodeado de líquido amniótico, por lo que percibe los sonidos distorsionados (imagínate que estás en una piscina, algo así es lo que escucha tu bebé). Recuerda que las ondas de los sonidos graves viajan mejor a través del líquido, por lo que estos te brindan una mejor posibilidad de ser escuchada.

Libros infantiles te brindan además la oportunidad de transmitir tu cultura al bebé desde el vientre, y empezar el proceso de aprendizaje del idioma. Puedes valerte también de otras formas para estimular el oído de tu pequeño, como la música clásica o sistemas de aprendizaje como el BabyPlus, un programa de estimulación sonora diseñada específicamente para estimular al bebé a partir de las 18 semanas de embarazo.

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Vista

Estimulación prenatal
© Getty Images / Paul Sutherland

A pesar de que el útero es un ambiente oscuro, tu bebé tiene la capacidad de distinguir la luz a partir de los siete meses de embarazo.

Si apuntas un foco a tu panza, tu bebé puede percibir ese cambio de luz y reaccionar a él moviéndose o pateando.

La luz que percibe tu bebé está difuminada, por lo que difícilmente puedes lastimar sus ojos. Asegúrate, eso sí, de jugar con tu bebé cuando esté despierto, para no molestar su ciclo de sueño.

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Gusto y olfato

Estimulación prenatal
© Getty Images / Brand New Images

Las papilas gustativas de tu pequeño entran en funcionamiento a partir de los seis meses de embarazo. Por supuesto, pasará mucho tiempo antes de que pruebe su primer bocado, pero mientras tanto, tu bebé puede percibir los diferentes sabores que ingiere la madre a través del líquido amniótico.

Aprovecha esta oportunidad para disfrutar tus sabores fuertes favoritos, probar variedad de comidas, comer saludablemente y acostumbrar a tu pequeño a la cuchara de la casa. Esto facilitará que tu bebé esté más dispuesto a aceptar esos sabores cuando pueda hacerlo por su cuenta.

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Tacto

A partir de los seis meses de embarazo tu bebé desarrolla su sentido del tacto. Puedes estimularlo reaccionando a sus movimientos.

Cuando sientas una patada o notes la ubicación de tu bebé en la panza, puedes tocarla, frotarla, darle masajes o empujar. Este sencillo juego le hace a tu bebé saber que "hay alguien allí afuera" e incentiva su actividad física.