¿Están cambiando los roles en las películas y series de TV?

La actriz Daisy Ridley durante el estreno mundial de 'Star Wars. El despertar de la fuerza'
La actriz Daisy Ridley durante el estreno mundial de 'Star Wars. El despertar de la fuerza'. Getty Images

Los buenos personajes femeninos en el cine y las series de televisión siguen siendo motivo de reseñas y titulares. Y esa es tal vez la prueba de que siguen siendo una excepción en una industria que contribuye aún a perpetuar los roles sexistas. Pero también es cierto que en los últimos años ha crecido la lista de producciones en la que las mujeres han roto estereotipos. ¿Responde este cambio a la demanda real de la sociedad o simplemente al intento de subirse al carro del feminismo?

Sea cual sea la razón, 2015 ha seguido regalándonos buenas historias, heroinas carismáticas e incluso alguna que otra parodia.

Star Wars. De princesas a gobernantas

Con 'Mad Max: Furia en la carretera' (2015) comenzó la fiesta pero ha sido 'Star Wars: el despertar de la fuerza', capítulo 7 de la mítica saga de George Lucas la traca final en lo que se refiere a guiños feministas en el cine estadounidense. El personaje de Rey (Daisy Ridley) lo dice alto y claro: ni necesita que la ayuden con la mecánica ni que le cojan de la mano para huir de los cazas de la Primera Orden. Casi tan emocionante como la evolución de Leia Organa (Carrie Fisher): de princesa enamorada con microbikini en la primera trilogía a generala firme y tierna que lidera la Resistencia. Ellas dos conectan entre sí y probablemente lo hayan hecho también con muchas espectadoras recién incorporadas a la saga. 

Y como no todo es cine USA, afortunadamente, la británica 'Sufragistas' (Sarah Gavron), la francesa 'Viaje a Sils María' (Olivier Assayas) o la argentina 'Paulina' (Santiago Mitre) son otras de las cintas que pasarían con nota el test Bechdel.

Siguiendo la huella de 'Bletchley Circle'

Si la libertad creativa ha pasado cada vez más de la gran pantalla a las series para televisión, también es en este medio donde más títulos han transgredido los roles heteropatriarcales. En 'Jessica Jones' (Netflix) dos heroinas marcadas por los abusos sexuales pelean juntas por rehacer sus vidas y son el azote del machismo.

Una de ellas es una antigua estrella infantil (tipo 'Hannah Montana') que intenta dejar de lado su imagen hipersexualizada. Su amiga Jessica (basada en un personaje de Marvel), además de superpoderes que la hacen (casi) invencible, tiene afición por el whiskey y bastantes dificultades para socializar. Su destino en la vida es proteger a su mejor amiga y acabar con el malvado Kilgrave, el maltratador por antonomasia. 

'Broad city', 'Orphan Black', 'Girls' y 'Orange is the new black' son otras series muy diferentes entre sí que también rompen tópicos acerca de la amistad, la sexualidad o las destrezas de sus protagonistas. Por supuesto, también merecen estar en la lista la serie danesa 'Borgen' (con una mujer primera ministra), Cookie Lyon (genial protagonista de 'Empire') o la comedia 'Grace & Frankie', en la que dos grandes de la interpretación, Jane Fonda y Lily Tomlin, rehacen con humor y ternura su vida cuando sus maridos, al borde de la jubilación, empiezan una relación entre ellos. 

Informáticas y terrorismo machista

La BBC realizó un merecido homenaje a las integrantes de 'Bletchley Circle' que trabajaron en la descodificación de mensajes de los nazis durante la II Segunda Guerra Mundial y, al inicio de la serie, tratan de adaptarse al nuevo rol que la sociedad les impone como esposas y madres.

Se les niega el tratamiento de heroinas de guerra que a ellos sí les conceden. En medio del tedio, un asesino de mujeres las une de nuevo para luchar contra el terrorismo machista, también en sus propios hogares.

Y también contra los feminicidios lucha Stella Gibson (Gilliam Anderson), protagonista de 'The Fall', una agente de policía bisexual y feminista que trabaja en un entorno machista y ultraconservador para atrapar a un asesino en serie. Su independencia, ultrafeminidad, fortaleza e inteligencia molesta (y mucho) a los hombres que la rodean.

Son solo algunos ejemplos, todavía insuficientes pero muy estimulantes. Cada vez más actrices, guionistas, directoras y espectadoras buscan en la ficción reflejos más fieles a la diversidad femenina. Las fans de las series se lo agradecemos. Como diría Stella Gibson en una de sus frases memorables, "a los medios les encanta divir a las mujeres en vírgenes o vampiresas, ángeles o putas.

No les alentemos a ello".