¿Está preparado mi hijo adolescente para tener pareja?

Con la adolescencia llegan los primeros amores

Una de las experiencias más fascinantes que la mayoría de las personas viven durante la adolescencia es la de enamorarse por primera vez. Prácticamente todas las personas descubren durante esos años el amor romántico.

Antes de eso han querido a sus familiares y a sus amigos pero lo que descubren entonces, ese amor romántico, es completamente nuevo. La mayoría de nosotros no olvidamos nunca ese primer amor y lo recordamos con simpatía o con emoción.
No olvidarse de ello, recordar lo que sentíamos y cómo sentíamos, cómo vivimos ese primer amor y lo que sufrimos cuando acabó es muy recomendable cuando se tienen hijos adolescentes que entran en esa misma etapa. Tener presente nuestro primer amor puede ser muy útil a la hora de ayudar a nuestros hijos adolescentes a vivir el suyo propio. Mi hijo ya tiene pareja
Todos los padres de adolescentes descubren de pronto que sus hijos comienzan a interesarse por otras personas de forma romántica. Escriben el nombre de una chica o un chico cientos de veces, empiezan a interesarse mucho más en su aspecto personal, en la ropa y en su imagen o hablan continuamente de un amigo o una amiga especial. Los padres saben entonces que el momento del primer amor ha llegado.En muchas ocasiones, después de eso, cuando el adolescente es correspondido por la persona de la que se ha enamorado establecen algún tipo de compromiso.
La mayoría de las veces no se trata de noviazgo como lo denominamos los adultos, es decir, con un compromiso de futuro común, sino de una relación con una duración variable pero en la que el futuro no es una de sus variables.A pesar de ello, muchos padres de adolescentes sufren un auténtico choque cuando sus hijos se emparejan.
En la mayoría de los casos esos padres opinan que sus hijos son excesivamente jóvenes para tener pareja. ¿Está preparado mi adolescente para una relación de pareja?
Es indiscutible que madres y padres son los que mejor conocen a sus hijos pero no siempre cuando los padres piensan que sus hijos son demasiado jóvenes para tener novio o novia están en lo cierto. Lo primero es que esa es una de las señales de que los adolescentes se encaminan hacia la edad madura y muchos padres sienten su propia edad al ver cómo crecen sus hijos. Y además, muchas veces los padres tienden a pensar que sus hijos son más niños de lo que realmente son.Para saber si un adolescente está preparado para tener pareja sus padres deben evaluar la madurez de su hijo. También deben tener en cuenta que un noviazgo en la adolescencia es un paso importante en la madurez de los chicos y las chicas. Tener una relación más estrecha con otra persona les ayuda a aprender a relacionarse de forma romántica y sexual. Les sirve para integrarse mejor en el grupo de amigos y, por encima de todo, les ayuda a conocerse mejor a sí mismos. Así que los padres deben contar con que en la inmensa mayoría de los casos, esas primeras relaciones románticas son muy positivas para los adolescentes. Cuando la relación de pareja de mi adolescente no me gusta
En algunas ocasiones los padres de los adolescentes no están conformes con la pareja que sus hijos han elegido. Aunque opinen que sus hijos son suficientemente maduros y que sí están preparados para tener una relación el problema es que no están conformes con la persona que ha elegido su hija o hijo. En esos casos es importante considerar algunos aspectos
  • Conocer mejor a la pareja. Algunos padres se dejan guiar por una primera impresión por eso antes de decidir que la pareja de nuestro hijos no nos gusta hay que hacer un esfuerzo por conocerla o conocerlo mejor. Es posible que nos llevemos una sorpresa.
  • No es nuestro novio o novia. Aunque a nosotros no nos guste, es importante tener claro que no se trata de nuestra pareja sino de la pareja de nuestro hijo o hija y quizá para ella o él sí sea bueno o buena.
  • Ser muy cuidadosos al dar nuestra opinión. Antes de decirle a nuestra hijo o hija que no nos gusta su novio o novia debemos evaluar muy bien cuáles son las razones de que no nos guste y muy respetuosos con las ideas y las elecciones de nuestros hijos.
Cuándo intervenir como padres en relación con los noviazgos de los adolescentes
Solo en el caso de que seamos absolutamente conscientes de que la relación es perjudicial para alguno de los dos miembros de la pareja debemos intervenir. Y solo en casos extremos, en los que creamos que nuestro hijo está en verdadero peligro a causa de una relación amorosa podemos permitirnos prohibirle continuar con esa relación. crédito foto: Anik Aimal