Escultura griega

Características y temas de la escultura en la Antigua Grecia

Cabalgada. Bloque II desde el friso oeste del Partenón
Cabalgada. Bloque II desde el friso oeste del Partenón. Jastrow (2006), Dominio publico

De la escultura griega se han conservado pocas obras. La mayoría de las piezas que han podido estudiarse son copias romanas cuya calidad se supone inferior.

Si las pinturas griegas han desaparecido por la fragilidad de sus soportes, el caso de las esculturas griegas es distinto ya que los materiales predilectos para las obras importantes eran duraderos: piedra y bronce. Además de la destrucción directa de obras paganas por parte de los cristianos, los materiales de las obras fueron reciclados (por llamarlo algo…) en la Edad Media: el mármol calcinado para la producción de cal y el bronce fundido de nuevo.

Características de la escultura griega

En sus orígenes, en el siglo VII a.C., la escultura griega adopta el hieratismo, la frontalidad, la simetría, las formas geométricas, la claridad e idealización del arte egipcio y asirio. Su máxima representación son las estatuas arcaicas del estereotipo masculino y femenino (llamados kuroi y korai, respectivamente).

El interés de la cultura griega por alcanzar la perfección, el ideal de belleza platónico, lleva a los escultores a buscar el equilibrio, la armonía y el dominio técnico a través de distintas fórmulas que irán evolucionando hasta el siglo II a.C.

Aunque la idealización es una constante del arte griego en favor de la claridad y la belleza, la tendencia será una mayor observación del natural y un incremento paulatino del efecto realista y la caracterización particular. Se mejoran los conocimientos de anatomía humana superficial, cómo se articulan las distintas partes del cuerpo y el efecto de las tensiones generadas por el movimiento y la expresión.

Conocimientos que no serán superados hasta el Renacimiento.

Se desarrolla la estética clásica para el cuerpo masculino primero y para el femenino después (el cuerpo de las korai era cubierto con paños mientras que los kuroi se representaban desnudos) proponiendo una nueva convención en las proporciones e introduciendo los cánones de siete y ocho cabezas para las figuras humanas.

La sonrisa eginética característica de la escultura griega arcaica se sustituye por un ceño ligeramente fruncido, este gesto grave por una serenidad clásica que será imitada o reemplazada por el dramatismo y la teatralización según las distintas escuelas helenísticas posteriores.

La frontalidad y la simetría se rompen con nuevos puntos de vista, el movimiento contenido de las figuras en tensión, los primeros estudios del contraposto que equilibran una pose más relajada y la inclusión de nuevas posturas alternativas a las esculturas en pie.

Los paños irán ganando progresivamente independencia de las figuras, mutando la regularidad y monotonía arcaica por efectos ópticos de realismo y énfasis de las formas anatómicas o el dinamismo del sujeto.

Materiales y técnicas de la escultura griega

En la Antigua Grecia se esculpieron abundantes relieves (altos, bajos y medios) en lápidas, tablas votivas y como decoración arquitectónica (frisos, metopas, etc.), siendo estos últimos los considerados de mayor calidad (ejemplo: los relieves atribuidos a Fidias en el Partenón). Estos relieves solían tallarse en piedra con herramientas de metal.

El bronce a la cera perdida fue la técnica predilecta para la creación de estatuas públicas, pero también se usó mármol, piedra caliza y terracota.

Las estatuas criselefantinas de mármol y oro fueron más escasas por su alto coste y reservadas para las estatuas de culto más relevantes.

La policromía se aplicó a esculturas de piedra, en especial a las obras de piedra caliza por tener un acabado más basto, comenzando como una decoración de colores vistosos y tornándose más discreta y naturalista durante el desarrollo del arte griego.

Además de estos materiales también se emplearon en las miniaturas madera, hueso y marfil.

El aumento de los encargos privados y la necesidad de difundir la cultura griega en los nuevos asentamientos durante la época helenística promueven una industria de copias de obras de arte y la especialización de los artesanos favoreciendo la explotación de los nuevos convencionalismos, la monumentalidad (Coloso de Rodas) y la pérdida de calidad técnica.

Temas de la escultura griega

Los temas principales de la escultura griega fueron:

  • Dioses y escenas mitológicas.
  • Héroes y batallas.
  • Atletas ganadores de los Juegos Olímpicos.

Estos tres temas nunca dejaron de estar presentes en el arte griego. Otros se fueron añadiendo después:

  • Retratos de cuerpo entero de personajes ilustres en los que predomina aún una caracterización general sobre la apariencia real.
  • Personificaciones (ejemplo: musas) y criaturas mitológicas (ejemplo: esfinges).
  • Escenas cotidianas.

El cuerpo humano fue esculpido abundantemente. Cubierto con paños o desnudo. Tanto que se fueron ampliando las posibilidades, explorando y dominando un mayor rango de posturas, emociones, edades y etnias.

La difusión del arte griego por un territorio cada vez más amplio también provocó la creación de escuelas artísticas con sus propios signos de identidad:

  • La escuela de Atenas: Modelos clásicos y retratos.
  • La escuela de Alejandría: Vida cotidiana y alegorías.
  • La escuela de Pérgamo: Dramatismo y patetismo.
  • La escuela de Rodas: Temas dramáticos y giros forzados del cuerpo.