Escuché la voz de un ángel cuando un auto me atropelló

Un testimonio enviado por Daniela

Las voces por Gustave Moreau, 1867
Las voces por Gustave Moreau, 1867. Dominio público

La experiencia de Daniela

Cuando tenía 8 años sufrí un accidente de tránsito. Me atropelló un auto.

Como todo niño impulsivo, yo vi el auto que venía, pero a mi comprensión el auto venía lejos. Entonces me largué para cruzar hacia la otra vereda. En ese momento en que lo voy a hacer, que era para hacerle un mandado a mi mamá, ese mismo auto me atropelló. Me arrastró 5 cuadras, conmigo debajo del auto.

La gente le gritaba al conductor. Hasta se le tiraron delante del auto para que se detuviera. Lograron que se detuviera conmigo abajo. Yo sentía que el calor debajo del auto era insoportable, pero no me dolía nada, solo el calor me sofocaba.

Lo que ocurrió

Fue ahí donde por primera vez sentí una vos que me decía: "No te muevas, quédate quietita, ya te van a sacar". Yo me quedé quieta como me lo decía quien me hablaba, alrededor del auto no había nadie, solo yo debajo del auto.

Así entendí que en la vida no estamos solos. Cuando me sacaron yo estaba como si nada me hubiese pasado nada. Hasta mi mamá pensó que me habían matado, pero sí recuerdo que después de 3 días perdí el conocimiento. Estuve una semana en coma, pero no recuerdo nada de nada, solo que cuando desperté, mis padres estaban a mis pies.

Lecciones aprendidas

La enseñanza que me dejó es que alguien está con nosotros. Me cambió al hacerme aferrarme más a Dios y a la Virgencita María y a los ángeles, que no en pongo duda que existen.

Yo soy una persona con mucha luz. Lo que sí sé es que todas las personas que conozco me siguen como si yo fuese su líder. Vaya a saber quien fui en mi vida pasada, ya que tengo mucha facilidad de hablar y conectarme con los demás, y en cierta forma aplacar el dolor ajeno aconsejándolos en sus problemas.

No solo me escuchan si no que hacen lo que les digo calladitos. Por eso hoy estoy en busca de mi misión en la vida.

¿Qué sentiste después de este encuentro?

Sentí una gran tranquilidad, como que tenía que obedecer lo que me decía esa voz y me quedé quietita me sentí protegida.

¿Quién eres? Comparte algo de acerca de ti.

Soy una persona común y corriente. Soy ama de casa.

Comentario

Daniela, esta increíble historia de tu niñez demuestra lo que tú misma dices: que no estamos solos. Muchas veces los niños tienen más facilidad para comunicarse con los ángeles por su inocencia y porque tienen una visión más clara del mundo que para los adultos llega a ser invisible. En tu caso, tuviste una experiencia auditiva, otras personas podrían tener experiencias visuales o sensaciones corporales de la presencia de los ángeles.

Sin duda esta experiencia te dirigió desde entonces a tu misión en la vida y te dio el don de ser un ángel para los demás. Es posible que cuando ofreces consejos y das apoyo, tu ángel te esté guiando. Sigue adelante compartiendo lo que la Divinidad te ha otorgado. Gracias por compartir con tus lectores esta experiencia que ayuda a cultivar la fe en la compasión infinita de Dios y sus ángeles.

Comparte tu propia experiencia con los ángeles