¿Es normal sentir dolor en el pecho tras un bypass?

Lo habitual es que el dolor vaya desapareciendo, aunque se puede estudiar

dolor pectoral tras bypass es normal
Si tienes dolor de pecho lo más aconsejable es que visites a tu cardiólogo para que determine la causa. Science Photo Library | Getty Images

Mi amigo Pablo se sometió a un bypass coronario a finales de septiembre para tratarle una angina de pecho. Todo fue estupendamente, y a pesar de ser una intervención agresiva, Pablo se recuperó de forma espectacular. Dos meses después de su operación, se sentía bien: intentaba caminar una hora diaria, y cuidar su alimentación.

Tratamiento para la arritmia

Como consecuencia de la cirugía se desarrolló una arritmia, la fibrilación auricular, por lo que le tuvieron que recetar medicamentos antiarrítmicos y un tratamiento de anticoagulantes para evitar una trombosis.

También necesitío un tratamiento de hierro para combatir la anemia que se desencadenó después de la intervención.

En su última la visita con su cardiólogo, y le quitó la medicación de la arritmia, y como respondió bien también le retiró los anticoagulantes. Lo que fue una buenísima noticia para mi amigo Pablo.

Pero hubo una cuestión que Pablo no acababa de entender. Después de la revascularización de las tres arterias coronarias calcificadas, Pablo decía seguir sintiendo una pequeña presión en el pecho cuando hacía algún esfuerzo o tenía que subir escaleras o caminar por pendientes.

Dolor de recuerdo

“Estos dolores son muy frecuentes - explica la cardióloga Carmen Ferrer- aunque suelen ir desapareciendo a medida que el tiempo va pasando”. Muchas veces, se trata de "dolores de recuerdo", y no tiene que ser necesariamente un dolor isquémico causado por la angina de pecho.

Siempre consúltalo con tu médico

En todo caso, cuando aparece dolor en el pecho lo más recomendable es siempre acudir al cardiólogo para que investigue y determine la causa del dolor.

Lo ideal es esperar a que pasen al menos seis meses para valorar los resultados y ver cómo responde el corazón. Es el tiempo necesario para que la intervención se haya consolidado y las conclusiones sean más buenas.

Cuando el dolor es fuerte, “siempre se puede poner una pastilla de nitroglicerina debajo de la lengua y ver qué pasa”.

También puede registrar el tipo de esfuerzo y la hora del día y después comparar en qué condiciones siente la opresión en el pecho.

“El frío del invierno, por ejemplo, es un desencadenante del dolor anginoso. Es recomendable que el paciente salga a pasear hacia las 12 del mediodía, cuando la temperatura ambiental es más alta. Además de intentar caminar más lentamente”, aconseja Ferrer.

¿Por qué le sigue doliendo el pecho?

Es posible que el dolor de angina de pecho recurrente pueda estar causado por un problema técnico con un injerto o con el cierre anticipado de injerto que indicaría que se debe practicar un nuevo cateterismo o angiografía si el paciente está en condiciones.

La angina recurrente después de los primeros meses puede tener lugar por el desarrollo de estenosis en el injerto del bypass (ya sea de la vena safena o arterial) o por la progresión de aterosclerosis en vasos que no han sido tratados.

En todo caso, la sangre no pasará por un lugar difícil, como era el caso de las arterias coronarias de Pablo, prácticamente obstruidas, si tiene uno fácil, indica la especialista en Cardiología.

“Lo más posible es que los dolores desaparezcan y se sienta mejor, convencido de que ha valido la pena operarse.

De todas maneras, es importante recordar que un “miocardio aturdido”, es decir, un músculo cardíaco que ha quedado tocado después de un trauma como es una cirugía de revascularización, tardará un poco en recuperarse y mejorará cuando haya una perfusión mejor”, añade Ferrer.

“A veces nos pensamos que nuestro cuerpo es como la televisión, aprietas un botón y al instante ya está curado. Pero el cuerpo humano, a pesar de tener una capacidad de recuperación excepcional, tiene su ritmo y hay que tener paciencia. Hay cosas para las que hay que esperar…”

Una buena señal de que el corazón de Pablo se recuperó es que la fibrilación auricular había desaparecido. “Si no hubiera ido bien, no habrían desaparecido los síntomas acompañantes. El corazón se quejaría también de otra manera”.

El cardiólogo de Pablo además de pedir un análisis de sangre para comprobar que su anemia ha remitido, ha pedido un ecocardiograma y una prueba de esfuerzo para verificar que todo va bien.

El misterio fue desvelado y se trataba de una falsa alarma por lo que pudo seguir disfrutando de su corazón reparado.

Importante: si tienes dolor de pecho lo más aconsejable es que visites a tu cardiólogo para que determine la causa.

Referencias:

Entrevista Dra. Carmen Ferrer, PhD, especialista en Cardiología. Asociada al Hospital Moisès Broggi (Barcelona). Colaboradora del Club Coronario ACARD.