¿Es la homosexualidad una enfermedad?

Pregunta: ¿Es la homosexualidad una enfermedad?

Respuesta:

La homosexualidad es la facultad de sentir atracción hacia otra persona del mismo sexo en el plano emotivo, romántico, sexual y afectivo.

Existe amplia evidencia científica que certifica que la homosexualidad es de carácter innato y está determinada por factores genéticos, biológicos y ambientales. Al igual que la heterosexualidad, la homosexualidad es normal en humanos y animales.

Por consiguiente, no es una enfermedad.

El rótulo de enfermedad es uno de los mitos sobre la homosexualidad.

Orígenes del mito

En el siglo XIX la ciencia comenzó a clasificar ciertos comportamientos como enfermedades, especialmente aquellos que eran considerados “pecados” por las instituciones religiosas, como las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo. Muchas personas se sentían incómodas ante este tipo de relaciones no tradicionales. Sin embargo, el amor y sexo entre hombres han existido desde tiempos ancestrales, según registra la historia y la literatura.

La persecución nazi de las personas gay durante la II Guerra Mundial exacerbó sin base científica la idea de que la homosexualidad era una enfermedad mental. Los estudios sobre homosexuales incluían sólo a aquellos que estaban bajo terapia, creando así información tendenciosa.

A finales de los años 60, investigadores comprobaron por métodos científicos que los homosexuales no eran diferentes a los heterosexuales en términos psicológicos.

En 1973, la Asociación Norteamericana de Psiquiatría promulgó una resolución para suprimir el diagnóstico de "homosexualidad" del Manual de Diagnóstico y Estadística (DSM) que lista los trastornos mentales y emocionales. Dos años después, la Asociación Norteamericana de Psicología (APA) respaldó la decisión.

Lee más sobre los conceptos básicos de la homosexualidad.

No es una enfermedad

“Los psicólogos, psiquiatras y otros profesionales de la salud mental concuerdan en que la homosexualidad no es una enfermedad”, afirma la APA, una de las fuentes más respetadas en el ámbito de la salud mental. “Más de 35 años de investigación científica objetiva y bien diseñada han demostrado que la homosexualidad, en sí misma, no se asocia con trastornos mentales ni problemas emocionales o sociales”.

Como la homosexualidad no es una enfermedad ni puede ser cambiada por ser de carácter natural, las instituciones que prometen “curar” a los gays a través de terapias de conversión o reparativas son incapaces de cumplir dichas promesas. Los argumentos a favor de estas terapias provienen de organizaciones con una perspectiva ideológica que condena la homosexualidad.

Estas personas definen el éxito de la “curación” en el hecho de que algunas de las personas bajo tratamiento suprimieron sus deseos y contrajeron matrimonio con personas del sexo opuesto. Sin embargo, por lo general, no logran superar el año de abstinencia de sexo gay y se ven obligados a vivir dos vidas con verdaderos trastornos psicológicos.

La aceptación, única cura

Las personas gay nacemos y morimos gay. En el trayecto tenemos dos opciones: vivir felices aceptando nuestra naturaleza o vivir miserablemente intentando cambiar quienes somos sin lograrlo. La aceptación es el primer paso a una vida digna y plena.