¿Eres una persona altamente sensible?: puedes mejorar tu capacidad de liderazgo

Saca partido a tus rasgos de personalidad

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Flickr.com. leo Grûbler

Desde el absoluto convencimiento, tengo que decirte que para las mujeres (y también para los hombres), es posible ser un/a buena líder siendo muy sensible. ¿Tienes que trabajar en ti para conseguirlo? Desde luego que si. Pero todo se puede aprender, y trabajando tu desarrollo personal, especialmente tu autoestima y tu asertividad, podrás liderar a tu equipo haciendo que ser muy sensible sea un punto a tu favor.

Muchos  psicólogos y muchas personas, tanto hombres como mujeres, dicen que la sensibilidad es lo que más diferencia a los dos géneros. Yo no estoy del todo de acuerdo porque las cosas han cambiado mucho. Hay cada vez más hombres con una gran sensibilidad y empatía. Es probable que, tiempo atrás, estas dos grandes virtudes estuviesen opacadas y sin potenciar en ellos porque la cultura imponía al hombre ser macho. Las mujeres reclaman estos rasgos en los hombres y, a su vez de ellas se dice que, en vez de sacar partido a su lado femenino en terrenos y asuntos que antes eran patrimonio masculino (puestos directivos en empresas, política,…) incluso han ‘masculinizado’ (en el sentido tradicional y popular del término) su carácter volviéndose implacables e inmunes a necesidades humanas y sentimientos.

Hoy las cosas son distintas. Las mujeres empiezan a sacar partido de su capacidad empática y sensibilidad y se imponen con un liderazgo que podríamos llamar de tipo femenino.

Pero eso, o quizás por eso, no podemos decir que no haya hombres muy sensibles; algunos caballeros tienen muy desarrollada su parte femenina (todos tenemos una parte femenina y una masculina). Pero en líneas generales, somos las mujeres quienes debemos esforzarnos más para que esta faceta no nos perjudique.

 

La personalidad altamente sensible

Casi el 20% de las personas tiene la llamada ‘personalidad altamente sensible’ según el libro ‘The Highly Sensitive Person’ de Elaine Aron. Es decir, que procesan la información de manera más profunda, analizando todo lo que sucede dentro y fuera de ellas. Esto les hace sentirse abrumadas, y les lleva a una mayor tendencia al estrés, necesitando la soledad para superarlo. También son más propensas por ello a la ansiedad y la fatiga.

Estas personas cuentan con mayor empatía que, si no aprenden a controlar, puede llevarles a dejarse arrastrar por la energía negativa de los demás. Al ser más observadoras de forma natural, entienden mejor el lenguaje no verbal. Aproximadamente el 70% de ellas tienden a la timidez. Y son más precavidas, no se lanzan a la aventura sin detenerse y observar.

Conócete como persona altamente sensible

Si tu personalidad es altamente sensible, empezarás a entender que tu rica vida interior, tu espiritualidad, la conexión con tu inconsciente a través de tus vívidos sueños, y tu creatividad, juegan a tu favor; mientras tu autocrítica y perfeccionismo provocados por la autoobservación profunda, te perjudican seriamente.

Cuenta con que tu tendencia es a vivir más intensamente las emociones, ya sean positivas o negativas, y con que cuando a veces te sientes desconectado de la sociedad, como si no encajaras, no es que te pase nada malo.

Sencillamente perteneces al casi 20% de personas altamente sensibles.

Trabaja tu desarrollo personal

Todas las personas sin excepción debemos trabajar nuestro desarrollo personal. Ahora que dispones de datos para saber si tu personalidad es altamente sensible, sabrás cómo enfocar este desarrollo personal que, por otra parte, dura toda la vida.

  • Es importante que comprendas que no podrás ser buen líder de tu equipo si primero no lideras tu propia vida.
  • Entiende que no hay nada malo en ti, algo que piensan muchas mujeres y muchos hombres. Sólo con eso aumentarás tu autoestima.
  • Después trabaja bien tu asertividad, imprescindible para un buen liderazgo.
  • Por otro lado, utiliza a tu favor tu alta capacidad de análisis, evitando caer en su exceso; aprovecha tu empatía para conectar con tu equipo, sin dejarte arrastrar por sus emociones negativas; y lograrás ser una líder excepcional, creando un fantástico ambiente laboral.

    Es perfectamente posible ser estupendas ‘mujeres líderes’ y estupendos ‘hombres líderes’, incluso teniendo ‘personalidad altamente sensible’. Consíguelo trabajando tu desarrollo personal, sobre todo tu autoestima y especialmente tu asertividad. Nunca más vuelvas a pensar que te pasa algo malo, al contrario, aprovéchate de los puntos fuertes que acompañan a tu sensibilidad.

     Su momento dijo Ernest Hemingway: “Las mejores personas poseen sensibilidad para la belleza, valor para enfrentar riesgos, disciplina para decir la verdad, capacidad para sacrificarse. Irónicamente, estas virtudes los hacen vulnerables; frecuentemente se les lastima, a veces se les destruye”.

    No dejes que esto te pase y sácale partido a tu personalidad altamente sensible.