Entrenar, comer, dormir, repetir

Tan simple como suena

Foto: George Stepanek

En el ámbito de los gimnasios existe una vieja fórmula para explicar el éxito de los atletas que han alcanzado su forma ideal: entrenar, comer, dormir, repetir. Cuando un principiante ingresa y pregunta qué quieren decir esas simples palabras, no puede creer que el asunto sea tan sencillo y cree que se le está gastando una broma. No es así: esas cuatro palabras son un acabado resumen del seguro camino a la victoria por sobre el desgano y el fracaso.

Te explicamos a continuación en que consiste esta sencilla ecuación.

1) Entrenar:

Entrenar implica contar con un plan a largo plazo, que bien puede ser obra de tu entrenador personal, si eres un principiante, o de tu experiencia, si ya eres un atleta avanzado. Entrenar implica concurrir al gimnasio con constancia, llevar a cabo los diferentes ejercicios en la forma de rutinas de entrenamiento, aplicando la forma estricta, realizando las correctas series y repeticiones, para luego agregar los ejercicios aeróbicos. Entrenar no consiste en convertir al gimnasio en un club social sino en un lugar de trabajo duro para alcanzar el máximo rendimiento. 

2) Comer:

Si no complementas la dieta con el ejercicio, el esfuerzo te servirá de poco. No, no hemos equivocado el orden de prioridades: primero la dieta, luego el ejercicio. Tu dieta deberá ser hipocalórica (es decir, gastar más calorías que las que ingieres) si pretendes bajar de peso, y equilibrada si pretendes agregar masa muscular.

Todo es una cuestión de hidratos: mayor cantidad si requieres más energía para ganancia muscular, menor cantidad si deseas adelgazar. Buenas porciones de proteínas  y bajas grasas. No hay rutina de ejercicios que funcione si la dieta no es la correcta, e incluso una mala dieta puede tener consecuencias indeseables, como el debilitamiento muscular o la excesiva acumulación de grasa.

 

3) Dormir: 

No sólo debes descansar para reponer fuerzas: dormir una cantidad recomendable de horas (no menos de siete, idealmente ocho, hasta nueve es saludable) es estrictamente necesario para permitir que la fibra muscular se recomponga luego de haber estado sometida a los esfuerzos del gimnasio. Si no descansas lo suficiente, y sobre todo, si no duermes lo suficiente, no sólo no podrás aumentar tu volumen muscular, sino que comenzará a faltarte la energía para poder completar tu rutina. Sencillamente, el sueño y el descanso son parte integral de tu rutina. 

4) Repetir:

¿Cuándo acaba este ciclo? Es sencillo: nunca. Si bien puedes alcanzar tus objetivos en cuanto a lograr un peso ideal o una apreciable masa muscular, debes cuidar de no perder esos logros, y la única manera de hacerlo es concurriendo al gimnasio como parte de tu estilo de vida, del mismo modo que tu dieta saludable debe convertirse en parte de tu estilo de vida también. Si te parece un objetivo esforzado, míralo por el lado de la recompensa: tendrás un cuerpo esbelto, imponente, agradable, y tu salud sufrirá muchos menos achaques, aparte del hecho de que tu aspecto será considerablemente más atractivo. ¿Vale la pena?

Estamos seguros de que sí.