Ensayo corto sobre el bulling

Una reflexión personal sobre el acoso escolar

Niña en la escuela
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El bulling es una forma de maltrato escolar ya sea en forma verbal, psicológica, emocional, o física.

Se dice que es escolar, ya que comúnmente afecta a niños que iban a la escuela o chicos que van a la secundaria.

El acoso es una forma de violencia. El acosador manipula a su victima de tal forma que este haga o deje de hacer lo que él desea.

Más de uno habrá visto alguna vez a su hijo con un ánimo diferente al habitual. Quizás con una mirada diferente, algo cabizbajo.

En ese caso es posible que esté siendo víctima de un acoso en su escuela.

Es sabido que en la mayoría de los situaciones en que se produce este mal, los niños tratan de  no mostrar que les está afectando, por tanto, procurar ocultarlo, ya se por sentir verguenza por ser maltratados o por algún temor.

 Jamie Rodemeyer era un joven de 14 años  que sufría la burla por parte de sus compañeros. Todo por ser homosexual. 
Jamie había utilizado redes sociales como Facebook y Twitter para relatar la forma en que era acosado. Finalmente, tomé la trágica decisión de terminar con su vida.

¿Quién es el culpable de la muerte de Jamie? No es una pregunta fácil de responder. Quizás no sea justo decir que toda la culpa la tienen sus acosadores, pero obviamente son quienes más han influenciado en la mentalidad del joven Jamie para que haya tomado esa determinación fatal.

Esta forma de hostigamiento puede darse a varios niveles.  Existe el maltrato físico, el verbal y psicológico, y también lo que ahora es cada vez más frecuente. El cybercacoso.

 

El acoso escolar forma parte de nuestra sociedad, lamentablemente. Es como una especie de “mala costumbre”, pero que puede ser detectada y por consiguiente, prevenida.

La escuela y la familia, en verdad, forman como un círculo que representa una enorme familia de varios miembros: padre, madre, hermanos, compañeros, maestros. Cada uno tiene una cuota de responsabilidad que puede ayudar a prevenir el acoso.

Se trata de espacios de convivencia distintos, pero a su vez conectados entre si. Lo que ocurre en la escuela de alguna manera repercute en la casa familiar, o lo que ocurre en la casa puede llegar a tener consecuencias en la escuela.

Como señala  Amelia Suckling en "Herramientas contra el acoso escolar: un enfoque integral"Un enfoque global aborda el acoso desde todos los ángulos y contempla el espectro más amplio posible de la comunidad escolar. Afronta el acoso en los niveles de prevención e intervención.

La herramienta más importante es la comunicación. Por un lado, en la casa. Hay que tener mucho cuidado y tacto para abordar este tema con los hijos. Es posible que si el chico o la muchacha esté siendo victima de un acoso, procure ocultarlo o al menos, minimizarlo, sin ser verdaderamente conscientes del daño que podrían estar recibiendo. 

Es recomendable crear un circulo de confianza. Que los hijos confíen en sus padres para poder contarles estos casos, pero sin sentirse avasallados, o débiles.  A nadie le gusta mostrarse vulnerable a los demás. Porque eso significa para ellos que están demostrando cierta debilidad.

Sin embargo, hay que comprender que mostrarse vulnerable no es algo malo, ni algo vergonzozo.

Sino algo normal que puede afectar a cualquier persona en cualquier momento de su vida. No siempre tenemos la obligación de permanecer fuertes. Esa es una creencia social que lastimosamente está todavía muy arraigada.

Es más fácil ayudar que ser ayudado, porque pocos piden esa ayuda. Quién está siendo victima de un acoso tiene un rechazo natural a ser atendido por otras personas.