Enfermedad de Buerger

Esta enfermedad afecta a los vasos sanguíneos de las manos y de los pies

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La tromboangiítis obliterante afecta especialmente a fumadores. Este termograma muestra la mano de un fumador. PASIEKA | Getty Images

La enfermedad de Buerger, también conocida como tromboangeítis obliterante, es una afección poco frecuente causada por una inflamación en los vasos sanguíneos (vasculitis) de calibre mediano y pequeño de las manos y los pies.          

La tromboangeítis obliterante afecta especialmente a hombres jóvenes de entre 20 a 40 años que son fumadores y solo a un 5% de mujeres. Se sabe que el tabaco tiene un efecto vasoconstrictor en los vasos sanguíneos, pero en el caso de los fumadores que sufren esta dolencia el estrechamiento de los vasos es tan pronunciado que puede producir la falta de oxígeno en las células (isquemia) o incluso la muerte de tejido.

Se desconoce la causa, solo los fumadores la contraen y si no dejan el tabaco la enfermedad se hace más grave. Por ello se cree que debe haber un factor que hace más propensos a las personas que consumen tabaco. No se descarta que tenga un origen autoinmune afectando a las células del colágeno que se encuentran en los vasos sanguíneos. Curiosamente no afecta a las arterias coronarias.

¿Cuáles son los síntomas de la tromboangeítis obliterante?

Los síntomas, que suelen iniciarse hacia los 35 años y de forma gradual, pueden afectar en general a dos o más extremidades.

Estas personas suelen tener un pulso débil o que no puede palparse en los pies (arteria tibial o pedia). El riego sanguíneo insuficiente en piernas y brazos se manifiesta en las yemas de los dedos de manos o pies que son de color pálido, rojo o azulado por la falta de suministro de oxígeno de la sangre. Además los dedos están fríos al tacto, entumecidos y duelen de forma repentina con sensación de ardor u hormigueo.

El dolor en los dedos de las manos o de los pies también se presenta en reposo y puede empeorar por estrés emocional y cuando manos o pies se enfrían. Se puede confundir con el síndrome de Raynaud, pero  en este caso puede progresar hacia una gangrena, pudiendo ser necesaria la amputación de dedos.

La claudicación intermitente con dolor en piernas y tobillos al caminar, debida a la disminución de flujo arterial, es también un signo frecuente, especialmente en el arco del pie.

La falta de riego sanguíneo puede producir también úlceras pequeñas y dolorosas en los dedos de manos o pies.

Las personas que padecen el síndrome de Buerger suelen tener una higiene dental deficiente, favorecida por el consumo de tabaco.

Diagnóstico de la enfermedad de Buerger

Para detectar esta enfermedad se utiliza la ecografía Doppler que muestra la reducción de la circulación arterial y la disminución de las ondas de presión. La angiografía que revela el estado de los vasos y la reducción de la luz de las arterias u otros problemas circulatorios.

Tratamiento de la tromboangeítis obliterante

Aunque no existe una cura de esta enfermedad, dejar de fumar es el tratamiento más importante. Además de mejorar lo síntomas evitará que la enfermedad empeore y se acabe necesitando una amputación. También es importante no exponerse a bajas temperaturas, evitar todas las laceraciones y lesiones en manos y dedos, vigilar el tratamiento para eliminar callosidades (cirugía menos, o líquidos con yodo o ácidos) y cuidado con los pequeños cortes en la manicura. Es muy importante conocer y evitar aquellos medicamentos que tengan un efecto vasoconstrictor.

Es aconsejable caminar de 15 a 30 minutos dos veces al día y proteger con vendas los pies o llevar guantes siempre que sea posible.

Elevar la cabecera de la cama entre 12 y 18 centímetros para que la gravedad facilite el flujo sanguíneo puede también aliviar los problemas de circulación.

En los casos en los que la obstrucción es consecuencia de un espasmo se suele recetar pentoxifilina, inhibidores plaquetarios (aspirina) o antagonistas de calcio.

Para mejorar el flujo de sangre de personas que a pesar de haber dejado de fumar sufren de oclusión arterial se realiza una simpatectomía quirúrgica, esto es una cirugía que evita la respuesta nerviosa vasoconstrictora automática sobre las arterias de la zona afectada.

Cuando la falta de riego sanguíneo causa una infección que no responde al tratamiento y corre peligro de extenderse a zonas próximas o la muerte de tejido (necrosis) en los dedos de manos o pies es necesaria su amputación.

Referencias:

Tromboangeítis obliterante Enfermedad de Buerger. Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos. Accedido: 2 de febrero de 2016 https://goo.gl/w9yYzp