¿En qué consiste el Baby led weaning?

o cómo no volver a preparar una crema triturada para los bebés

Bebé comiendo zanahoria
¿En qué consiste el Baby led weaning?. © Eva María Bernal

La OMS (Organización mundial de la salud) recomienda seis meses de lactancia materna exclusiva y de ahí al año de edad, complementarla con la introducción de alimentos. Complementarla, recuerden.Tanto si se da leche materna como leche artificial, el principal alimento de los niños debe ser la leche. Una vez que llega el momento de empezar a introducir alimentos sólidos es cuando podemos plantearnos el Baby led weaning como manera para hacerlo.

Alrededor de los 6 meses los niños suelen estar preparados para empezar la introducción de sólidos. Realmente no necesitan nada antes de esa edad; la razón por la que se establecen los seis meses como fecha para comenzar es por que van bajando las reservas de hierro que el niño tenía desde su nacimiento. Las corrientes en pediatría van cambiando periódicamente y lo que con nuestras madres era de una manera, cuando tuvimos a nuestro primer hijo era de otra; pero incluso entre el primer y el segundo hijo...¿no les dicen que hagan cosas diferentes?

Uno de los grandes cambios que se están dando es el dejar de dar la comida triturada a los niños. Esta manera de alimentarles tiene nombre anglosajón “Baby led weaning”.

Básicamente consiste en dejar que el niños comiencen a comer alimentos sólidos explorando la comida en trozos y no en purés o cremas.

 

Les comparto 8 Consejos de mamá para alimentar así a su hijo:

 

  • El niño tiene que mantenerse sentado:

La posición de sentado suele lograrse alrededor de los seis meses. Esto, que es muy importante cuando se come triturado, es fundamental cuando se les va a dar la comida a trozos. Si no se mantiene deben valorar si esperar un par de semanas. Tiene que estar lo mejor colocado posible en su silla o encima nuestro.

  • Mostrar interés por la comida:

Cada niño tiene su propio ritmo y muchos, con esa edad no muestran ningún interés, pero también los hay que con cinco meses y poco los vemos tirarse de cabeza a nuestros platos. Hay que respetar ambas situaciones: nunca hay que forzar a un niño a comer, pero tampoco hacerle sufrir negándole alimentos sencillos que podría empezar a probar.

  • Seguir el protocolo de introducción:

A la hora de dar al niño los alimentos hay que seguir los mismos pasos que cuando se tritura, yendo de los más naturales a los más alergénicos. Esto también va cambiando continuamente y por ejemplo ahora la introducción del gluten se hace desde los seis meses, especialmente si el niño sigue mamando. Las cantidades irán aumentando poco a poco, pero no esperen que vaya a comer las mismas cantidades de verduras que si se las pusiera en una crema. ¡Tampoco un adulto lo haría!

  • Cocinar sencillo:

Empezar con trozos de frutas suaves y grandes, alguna verdura al vapor, un trozo de pollo también al vapor o cereales que pueden ser los auténticos si los hervimos bastante y los machacamos luego con un tenedor. Todo sin sal y si es posible, los cereales y el pan integrales. Un trozo de pan les suele gustar mucho.

Recordemos que tienen entre seis y siete meses y todavía su manejo de las manos es escaso. Llevarse algo a la boca es difícil para ellos. Pero les va a sorprender el precoz manejo que van a adquirir en poco tiempo.

  • Estar siempre presente:

Nunca debemos dejar sólo a niños tan pequeños mientras están empezando a practicar con comida sólida. Podría haber un atragantamiento fácil de superar, pero dos o tres minutos puede ser demasiado para un niño. Recuerden: ¡nunca dejarles solos comiendo!

  • Confiar en ellos:

Aquí está el verdadero obstáculo del Baby led weaning: el miedo de los padres, abuelos, amigos y todo adulto que pasa por allí. Comer triturado o papillas ha sido durante años la única manera de alimentar a los bebés. Es muy difícil aceptar que puedan comer sin ser casi líquido o como no tienen dientes, entender que también pueden desgarrar comida muy blanda.

Al igual que un anciano sin dientes puede seguir comiendo muchas cosas, así le pasa a un niño que todavía no los tenga.

  • Entender el proceso:

Su cocina va a ser un caos mientras comen, no quiero engañarles. Esta manera de comer tan libre, tan natural, tiene su lado complicado para los padres... y es que la cocina tras cada comida es un campo de siembra. Esto va mejorando con el tiempo, es parte del aprendizaje aunque para muchas personas se les puede hacer otro obstáculo insalvable (junto con el miedo al atragantamiento y a que no coman lo suficiente)

  • Informarte de por qué es bueno:

El conocimiento de por qué es bueno que los niños aprendan a comer así, les dará fuerza y argumentos para atreverse a hacerlo. Quizás la principal razón es una pregunta: ¿Para qué enseñarles a deglutir líquidos espesos y luego enseñarles a masticar? Es tan natural cómo un niño puede ir uniéndose a la comida familiar sin necesidad de hacerle comidas especiales. Lo único que hay que hacer es no poner sal a las comidas y añadirla tras dar su parte al bebé.

 

Y además... ¡Cuánto facilita la vida a la persona encargada de cocinar y de alimentar al niño!