El sermón del monte

El sermón del monte de Jesús se encuentra en Mateo 5-7.

Foto de la obra de Carl Heinrich Bloch, tomada por Robert Huffstutter

El sermón del monte de Jesús es una serie de enseñas sobre la vida de rectitud. Se encuentra en el evangelio de Mateo, en los capítulos 5, 6 y 7. Es quizás el discurso mas largo que dio Jesús. En el aprendemos como un fiel seguidor de Cristo debe de vivir, pensar, actuar, hablar y adorar. Podemos considerar el sermón del monte como un manual perfecto para la vida cotidiana del cristiano.

En resumen, el sermón del monte consiste de los siguientes temas:

Las bienaventuranzas (5:3-12)
Una lista de las cosas que Dios considera bueno en su reino. A veces pensamos que lo bueno viene en ciertas formas, como el dinero y la riqueza. Aquí Jesús nos dice que Dios ve más allá de lo que el hombre es capaz de ver, por ejemplo las intenciones del corazón.

La sal de la tierra y la luz del mundo (5:13-16)
Dios espera que sus hijos tengan un efecto positivo en el mundo. Porque tiene a Dios en su corazón, el cristiano tiene mucho que ofrecer. Su buena forma de vivir hará que sobre salga entre los demás.

La ley (5:17-20)
Muchos mal entendían el propósito del ministerio de Jesús cuando se referían a la ley del pueblo judío. Por esta razón se ganó muchos enemigos. En este pasaje él aclara que vino para cumplir con la ley y ánima al pueblo a que cumplan con ella también. Al mismo tiempo advirtió que la justificación no viene por medio de la ley, sino por lo que él les estaba ofreciendo.

La ira (5:21-26)
Las acciones que vienen como resultado de la ira usualmente son negativas y en circunstancias extremas son criminales. Aquí Jesús toca la raíz de los actos agresivos. El advierte que el pecado ya esta en el corazón desde que uno permite que el enojo y la ira penetren en ti. El desafío es cambiar la actitud y ablandar el corazón con amor.

La condición del corazón es tan importante, que Jesús dice que es mejor perdonar y resolver conflictos antes de entrar al templo para ofrecer sacrificios.

El adulterio (5:27-30)
Igual a la ira, una persona es capaz de cometer adulterio con solo desearlo en su corazón. Nuestras acciones simplemente revelan las cosas que ya existen en el corazón. Jesús sugiere que una persona tome acción, por tan drástica que sea, para no caer en tentación.

El divorcio (5:31-32)
Aunque la ley permite el divorcio, Dios espera que una pareja de esposos sea fiel a los votos que hicieron delante de él. También indica que una persona no debe de poner a su pareja en una posición que la haga pecar contra Dios.

Los juramentos (5:33-37)
Si vas a romper una promesa, voto, o cualquier tipo de compromiso, mejor no entres en juramento. Un simple "si" o "no" es suficiente así que no jures usando el nombre de Dios, de una persona o lugar cuando haces un juramento.

La venganza (5:38-42)
Mejor que buscar la justicia de acuerdo al mundo, ofrece perdón y misericordia a tu enemigo.

El amor hacia el enemigo (5:43-48)
Amar a los que nos aman es fácil. Jesús dice que ganamos más cuando amamos a nuestros enemigos. Aunque requiere un esfuerzo mayor, Jesús dice que la habilidad de amar al enemigo te hará diferente a los demás.

Las limosnas (6:1-4)
Cuando hagas algo bueno, es mejor hacerlo en privado. Los que anuncias sus buenas dadivas encontraran su premio en la gloria y la atención que recibirán a su alrededor. Este será su único premio. Los que hacen el bien en secreto Dios los premiara en grande.

La oración (6:5-15)
Aquí Jesús enseña a sus discípulos a orar con la oración que hoy conocemos como el Padre Nuestro.

El ayuno (6:16-18)
Similar al pasaje de sobre las limosnas, Jesús dice que es mejor ayunar en privado, sin llamarte la atención a ti mismo. Dios premiara tu devoción y humildad.

El dinero y las posesiones (6:19-21)
Las posesiones que uno acumula aquí en la tierra dice mucho sobre los valores de una persona y sus prioridades. Muchas de estas cosas nos llevan a la perdición. Jesús dice que es mejor acumular tesoros en el cielo.

Esto lo hacemos cuando somos obedientes a la voluntad de Dios en nuestras vidas.

Las preocupaciones y los afanes (25-34)
Cada día trae su afán, dice Jesús. Por esta razón es mejor tomar la vida un día a la vez. Dios, quien cuida de toda la naturaleza, cuidara también de nosotros sus hijos. El Señor fielmente proveerá para los que viven en rectitud y buscan el reino de Dios.

Juzgar a los demás (7:1-5)
A veces el cristiano cree que tiene el derecho de juzgar y condenar a los demás. A estas personas Jesús los llama hipócritas. Todos somos pecadores y seremos juzgados por Dios. Así que si Dios ha tenido misericordia contigo, tenla tú también con tu prójimo.

La oración efectiva (7:7-11)
Dios, nuestro Padre celestial, nos quiere bendecir. Cuando lo hace, lo hace en abundancia. Cuando ores ten esto en mente. Pide y se os dará, dice Jesús.

La regla de Oro (7:12)
"Así que, todo lo que quieran que la gente haga con ustedes, eso mismo hagan ustedes con ellos, porque en esto se resumen la ley y los profetas."

La puerta estrecha (7:13-14)
Puedes vivir tu vida como quieras. El mundo ofrece muchas opciones en cuanto a filosofías, religiones, carreras, relaciones, etc. Pero recuerdas, solo siguiendo a Jesús podrás tener vida eterna.

El árbol y sus frutos (7:15-20)
El mundo te conocerá por tus frutos. Si en tu corazón existe el mal, de ti saldrá lo malo. Si en ti esta lo bueno, de ti saldrá lo bueno. Que tu vida refleje que Cristo mora en ti.

Verdaderos discípulos (7:21-23)
Muchas personas dicen que creen en Dios, pero nunca han hecho un compromiso verdadero de vivir de acuerdo a su voluntad. A veces algunos aparentan ser cristianos y no los son. Dios sabe distinguir entre estas personas y en el juicio final hará que los falsos sean apartados de él.

Los dos cimientos (7:24-27)
El que escucha as enseñanzas de Jesús y las sigue, es como un hombre que fundo su casa sobre la roca. Ni el viento ni las lluvias pudieron derrotar su casa. Los que ignoran a Jesús, son como el hombre que puso su casa sobre la arena.

Durante la tormenta, esta casa se cayó.