El señor de las moscas, de William Golding, resumen y comentarios

Premio nobel de literatura 1983

El senor de las moscas de William Golding
Alianza Editorial

A partir de su publicación en 1954, El señor de las moscas (compara precios), se ha convertido en una lectura imprescindible en institutos y colegios de secundaria en diferentes países del mundo. Fue la primera y más famosa novela de William Golding, Premio nobel de literatura 1983 y uno de los escritores más destacados del Reino Unido de los últimos setenta años (en inglés). En este breve resumen hacemos énfasis en su argumento y significación.

El argumento de El señor de las moscas, de William Golding

Varios niños y preadolescentes ingleses se encuentra en una isla desierta, luego de que el avión donde viajaban fuese derribado por fuego enemigo. No cuentan con ningún adulto que los guíe, por lo que deben organizarse por sí mismos, mientras esperan ser rescatados.

Forman así un grupo, en el que sobresalen tres personajes:

  • Ralph, un muchacho atractivo y medianamente inteligente, que asume el liderazgo luego de una votación, que gana gracias al argumento de haber conseguido una caracola con la que ha llamado a todos y logrado reunirlos. Esta servirá para convocar las asambleas futuras y mantener orden en ellas (solo puede hablar quien detente la citada concha).

  • Piggy (cerdito en inglés), un niño regordete y que usa gafas, tímido e inseguro, pero que posee más inteligencia y cordura que los demás. Es el principal amigo y consejero de Ralph.

  • Jack, delgado y pelirrojo, aspiraba a ser el líder del grupo. Organiza un grupo de cazadores para conseguir carne, y demuestra mucha ambición y aprecio por la violencia.

Otros personajes secundarios son una pareja de gemelos, obedientes y dispuestos a seguir al líder; Roger, el secuaz de Jack y que posee el temperamento más violento del grupo; y Simón, un muchacho con epilepsia, tímido pero muy colaborador.

Al comienzo, Ralph y Piggy logran organizar al grupo, construir unos refugios y encender una hoguera, utilizando las gafas de Piggy como lupa para encenderla. El líder insiste en la necesidad de mantenerla activa, porque piensa que el humo será la señal que permitirá que los encuentren.

Sin embargo, Jack, quien no oculta su deseo de conseguir “el poder”, convierte la cacería en la actividad principal. De hecho, logra que cacen varios jabalíes, que les permite comer carne; ello le da cierta popularidad. La actividad da lugar también al juego, y a la creación de una especie de baile ritual.

Paralelamente, se crea el mito de una bestia que los asecha, lo que es acentuado cuando divisan, a lo lejos, el cadáver de un paracaidista. Jack crea la obligación de dejar la cabeza de cada jabalí que maten como ofrenda a la bestia.

En un momento de paroxismo, mientras realizaban el baile ritual, el grupo confunde a Simón con la bestia y aquel termina muriendo de los golpes que recibe. En esta escena, Simon observa una de las cabezas de jabalí, rodeada de moscas, y la asocia a la figura demoníaca que supuestamente los persigue. De allí viene el título de la obra: El señor de las moscas.

Este relato de William Golding llega al clímax cuando Jack se separa del grupo para formar uno propio y roba las gafas de Piggy para encender una hoguera donde asar la carne.

Al enfrentarse Ralph y Piggy con Jack y sus seguidores, Roger hace rodar una enorme piedra que mata a Piggy.

Ralph debe huir, y así comienza una persecución de todo el grupo en su contra. Bajo la dirección de Jack, encienden fuegos en varios puntos para tratar de sacarlo de su escondite; le van dando alcance hasta que Ralph, a punto de ser “cazado”, llega a la playa, donde se topa con un oficial y tres marineros que han venido desde un crucero en un bote de rescate.

El oficial piensa que la persecución era una especie de juego, lo que ningún chico refuta y les dice que los han encontrado gracias al fuego. A su pregunta sobre quien era el jefe, responde Ralph (Jack duda pero no se atreve a desmentirlo). Al final, Ralph comienza a sollozar y contagia con su llanto a todos los demás chicos.

El significado de El señor de las moscas, de William Golding

Se afirma que El señor de las moscas, de William Golding, es toda una alegoría sobre los principios básicos que rigen a una sociedad organizada, y que cada personaje y objeto emula algo.

Así, Ralph sería la personificación de una democracia representativa, mientras Jack encarna a la dictadura, al querer detentar el poder por la fuerza.

A su vez, Piggy representaría a los intelectuales, que poseen inteligencia y sabiduría indispensables para el buen funcionamiento de la sociedad, pero que carecen del carisma y fuerza vital necesarios para hacer que la masa los siga. Roger sería el odio al servicio del poder.

Asimismo, la caracola representaría a las leyes, como mecanismo de mantener el orden y dar legitimidad al gobierno, mientras que la bestia a la religión en sus orígenes, esto es, a la adoración a lo desconocido.

El mensaje final en El señor de las moscas, de William Golding, pudiese ser que, en definitiva, la fuerza y las ambiciones terminan por imponerse a la razón y a la lógica; no obstante, la aparición de unos adultos “salvadores” pareciera abrir la puerta a la esperanza. De lo contrario, el autor hubiese acabado la novela con el linchamiento de Ralph. Pero lo hace con un rescate, tanto de éste como del resto de los chicos, lo cual, se insiste, dota al relato de un carisma optimista.

El estilo de El señor de las moscas, de William Golding

El señor de las moscas, de William Golding, está escrito desde la perspectiva de un narrador omnisciente, y sin anacronías: se trata de un relato que va en perfecto orden cronológico, sin saltos al pasado o al futuro. Utiliza, sin embargo, una gran profusión de diálogos entre los personajes, empleando el lenguaje propio de niños y preadolescentes. Adicionalmente, realiza detalladas descripciones del ambiente, logrando que el lector se sienta transportado a la isla tropical donde transcurre la novela.

Este es uno de los casos típicos en los que el éxito de la obra ha dependido fundamentalmente más del tema y del argumento expuesto, que del estilo o la técnica narrativa.

Sobre William Golding (en inglés)

Reseña de 1984, de George Orwell