El Rey David

Biografía de David, rey de Israel

Rey David
El Rey David tocando el arpa. Peter Paul Rubens [Public domain], via Wikimedia Commons

El carácter de David aparenta sufrir de varias contradicciones: el músico que tocó el arpa, instrumento suave y sublime, fue quien dio la cara y le cortó la cabeza a un gigante; adoraba a Dios de todo corazón, pero cometió varios pecados graves. Sin embargo, lo que vemos es que David era una persona de grandes pasiones, las cuales eran al mismo tiempo su fortaleza y también su debilidad. Aunque cometió sus pecados, nunca cometió el gran pecado que condena al mundo: nunca rechazó a Jehová ni se inclino su rostro hacia los ídolos.

Su reverencia y amor a Dios hacían que David reaccionara en sus momentos más bajos y se arrepintiera.

Fue proclamado rey aproximadamente en el año 1010 a.C, a los 30 años.

Años de juventud

Su familia

De acuerdo a 1 Samuel, David y su familia eran de Belén.  Su padre se llamaba Yesé, quien fue hijo de Obed, quien fue hijo de Boaz y Rut. David era el menor de por lo menos ocho hermanos varones. Mientras sus hermanos mayores peleaban en el ejército de Saúl, David estaba en casa trabajando como pastor de ovejas.  

David, de acuerdo a 1 Samuel 16:12, era rubio y de “hermosos ojos y de agradable apariencia.”

Samuel unge a David como próximo Rey (1 Samuel 16)

David vivió su juventud durante el principio de la época de los reyes, el primero siendo Saúl. Lamentablemente para Saúl, Dios decidió terminar su reinado por causa de sus rebeliones. Saúl desobedecía las ordenanzas que Dios le daba por medio del profeta Samuel  y hasta llegó al punto de consultar a espíritus malignos.

En su lugar Dios quería un rey con un corazón dispuesto a obedecerlo.

Dios envió a Samuel a la casa de Yesé para ungir a uno de sus hijos como el próximo rey. Cuando llegó allí y pidió que todos los hijos de la casa se presentaran ante él, Samuel  se fijaba en los aspectos físicos de los hombres y consideró que quizás el que se llamaba Eliab sería el elegido (16:6); pero el Señor le indicó que todavía faltaba uno de los hijos por presentarse, y a Samuel que no se fijara en las apariencias pues él, el Señor, conocía los corazones de todos los hombres (16: 7).

La familia ni consideró a David como un posible rey, quizás por su edad y su tamaño (16: 11); sin embargo, cuando  buscaron a David, el Señor le dijo a Samuel que lo ungiera.  Desde ese momento el Espíritu del Señor reposó sobre él y se apartó de Saúl (16: 13, 14).

David pelea contra Goliat (1 Samuel 17)

Aunque fue ungido como el próximo rey, David no asumió el trono de una vez, pero sí David se presentaba en el palacio a peticiones de Saúl para que tocara el arpa. También se demostró como un guerrero feroz capaz de defender a su pueblo. Cuando los filisteos acamparon en Efesdamín, Saúl reunió a su ejército para enfrentarlos. Ellos tenían al gigante Goliat de su parte que le dio el reto de que si un solo israelita lo venciera, los filisteos se pondrían al servicio de Israel; si perdiera, pues lo contrario (17:9).

El miedo no permitió que nadie en el ejército, el rey incluido, se levantara contra Goliat. Pasaron algunos 40 días cuando David, quien el mismo tenia a tres hermanos mayores en el ejercito, se ofreció (17:32). Sin tener experiencia militar, David se sintió confiado en pelear a Goliat por dos razones: 1) como pastor de ovejas el espantaba a los leones y a los osos; 2) Dios siempre lo cuidaba de esas bestias cuando tenía que enfrentarlos (17:34-37).

 Saúl le presta su armadura a David, pero este siendo aun jovencito, casi se cae de tanto que pesaba, así que cuando fue a enfrentarse contra Goliat, no tenia armadura; solo llevaba su bastón de pastor, su honda y  su fe en el Dios Todopoderoso (17:40-45). Con una sola piedra lanzada de su honda, David hirió y mató a Goliat; le cortó la cabeza y la llevó a Jerusalén (17:54) .

Saúl persigue a David (1 Samuel 18)

La victoria de David sobre Goliat empezó un gran conflicto entre el joven y Saúl. El pueblo gritaba alabanzas a David mientras se burlaban de la incapacidad del rey de vencer a los filisteos (18:6-8). Desde ese entonces Saúl empezó una campaña contra la vida de David.  Sus celos aumentaban al ver que la gracia de Dios estaba sobre David y que con sabiduría David se manejaba bien bajo las amenazas del rey.

Amistad con Jonathan (1 Samuel 19 y 20)

A pesar del enojo que poco a poco iba acabando con su padre, Jonathan se hizo buen amigo de David. Esta amistad se vio en prueba cuando Saúl procuró matar a David y solicitó la ayuda de Jonathan.  En vez de obedecer a su padre, Jonathan advierte a David y lo ayuda a escapar. Antes de David huir los dos amigos hacen un pacto de amistad que Dios luego honra cuando envía castigo a la casa de Saúl por todos sus pecados.

David en exilio (1 Samuel 21-2 Samuel 1)

Al ser perseguido por Saúl, David huye a Nob. Esto empieza una serie de eventos que resulta en David liderando su propio ejército compuesto por hombres que, en sus propias vidas, ya no tenían mucho que perder-- los famosos “valientes de David”. Juntos pelean contra varios enemigos de Israel y el grupo protege a David contra los atentados de Saúl. Durante este tiempo hubo dos ocasiones en la cual David pudo haber matado a Saúl, pero siendo aun este el rey apuntado por Dios, no se atrevía a matarlo. Cuando Saúl y Jonathan mueren en una batalla contra los filisteos, David regresa y es proclamado rey.

Reinado de David

Conflictos importantes

  • David contra la familia de Saúl: Abner tomó a Isboset, hijo de Saúl, y lo proclamo rey sobre Israel. David tuvo que pelear contra ellos. (2 Samuel 2-4)
  • Conquista de Sión: (2 Samuel 5)
  • Pelea contra los filisteos (2 Samuel 8); los amonitas y sirios (2 Samuel 10)
  • Ordena un censo contra la voluntad de Dios (2 Samuel 24)
  • Adonias usurpa el trono (1 Reyes 1)

 

Obras significantes:

David, con gozo y danza, lleva el Arca del Pacto a Jerusalén. Todavía no había un templo para Jehová y a David no le parecía bien que el arca no estuviera en un lugar dedicado. En su corazón él quiere construirle un templo a Dios, pero esta obra la cumple su hijo Salomón (2 Samuel 6 y 7).

Gran parte del legado de David son sus salmos. Cuando repasamos este impresionante libro, parte de la colección poética de la Biblia, vemos que muchos fueron escritos por el rey, y algunos coinciden con momentos específicos en su vida.

Algunos de esos salmos también son proféticos, tal como el 4, y hablan del Mesías prometido.

Vida personal

David y Betsabé

En 2 Samuel 11 leemos uno de los pecados más graves de David. Este pasaje relata la ocasión cuando David vio que una mujer llamada Betsabé bañaba y la mando a buscar. Aun siendo los dos casados, cometieron adulterio. Al aprender que ella estaba embarazada, David ordenó que pusieran a su esposo Urías en una posición de alto riesgo durante un acto militar; Urías muere.  Dios envió al profeta Natan para confrontar a David con este pecado (2 Samuel 12). Su castigo fue que el niño que nació de esa relación murió al nacer. Emocionalmente esto dejó a David por el suelo. El Salmo 51 fue escrito por él durante esta experiencia.  David tomó a Betsabé como esposa y ella fue la madre de Salomón.

Las esposas y los hijos de David

Ammón, hijo de Ajinoan

Daniel, hijo de Abigail

Absalón, hijo de Macaa

Adonías, hijo de Jaguit

Sefatías, hijo de Abital

Itrean, hijo de Egla

Simea, Sobab, Natan y Salomon, hijos de Betsabe

Ibejar, Elisama, Elifelet, Noga, Nefeg, Jafia, Elisama, Eliada y Elifelet; y su hija Tamar.

De acuerdo a 1 Crónicas 3, tuvo más hijos con sus concubinas.

Mucho de los sufrimientos en la vida de David fueron consecuencias de sus pecados y la de sus hijos. Tenemos el triste ejemplo de Ammón quien violo a su hermana Tamar. Absalón, enojado por lo que su hermano le hizo a su hermana, mata a Ammón (2 Samuel 13). Absalón huye por su crimen y crece en su amargura y rencor. Cuando regresa, quiere quitar a su padre del trono, pero fracasa y muere (2 Samuel 15-18).

Historicidad del Rey David

Los detalles de la vida de David vienen de las escrituras bíblicas. Por muchos años, eruditos seculares dudaban de la existencia de David dado a que fuera de la Biblia no se había encontrado nada en referencia a él. Esto cambio cuando se descubrió la estela de Tel Dan. La estela contiene la inscripción “casa de David” y confirma la existencia del rey.

Jesús, descendiente de David

Las profecías mesiánicas ponen como requerimiento que el Mesías sea descendiente de la casa de David. En las genealogías de Mateo y Lucas vemos como Jesús cumplió con esto. Debido a su linaje, Jesús también nació en Belén, como David, la ciudad natal de sus padres.

Algunos notan eventos paralelos en las vidas de David y Jesús: ambos fueron perseguidos por el rey de su época; el Espíritu Santo interviene cuando los enemigos de David y los de Jesús van a buscarlos; Dios hace un pacto con David, y Dios establece un nuevo pacto vía Jesús; entre otros detalles.

Rey fiel

De todos los reyes de Israel y Judá, solo David fue fiel a Dios desde el principio hasta el fin. Los demás, incluyendo Salomón, tuvieron que enfrentar la idolatría pero para David un dios falso nunca fue una opción. Siempre le dio el lugar a Jehová como el único Dios, y por esto Dios lo bendijo y perdonó sus pecados. Realmente, Israel no tuvo otro rey como él.