El postre después de comer

Para muchas personas, terminar la comida con algo dulce es casi una necesidad. Sin embargo, muchos nutriólogos y dietistas recomiendan evitar este mal hábito, debido a los efectos que tiene en nuestra digestión.

Debes de saber que el apetito por lo dulce es sintomático de un desequilibrio en nuestro organismo. Quizás signifique que nos sentimos solos o inseguros, según la Medicina China. Pero también puede ser el resultado de una comida demasiado salada o indigesta, y la ansiedad por un postre sea la respuesta de nuestro cuerpo, pidiéndonos energía adicional para digerir.

 

Las complicaciones del azúcar en la comida

Aunque el cuerpo es capaz de digerirla, el azúcar ocasiona una serie de trastornos en nuestro organismo. Así se trate de algo "sano", como una fruta o un jugo, el postre después de la comida compromete todo el proceso digestivo. 

El tiempo que debe pasar el alimento en el estómago depende de lo que tarde el cuerpo en volverlo ácido. Los alimentos ricos en azúcar deben pasar apenas unos minutos, mientras que la digestión de carnes, quesos, huevo y otros alimentos puede requerir hasta una hora o más.

Cuando ingerimos dulces inmediatamente después de una comida, estos pasan demasiado tiempo en el estómago, y empiezan a mezclarse con los otros alimentos, causando fermentación y descomposición. El resultado es que padecemos de inflamación y de mala absorción de los nutrientes

.Una mejor manera de terminar la comida es con un té caliente, que ayudará a mejorar la digestión y a disolver las grasas de los alimentos ingeridos.

La piña, una excepción

Hay muy pocas frutas que pueden combinarse con alimentos salados sin causar problemas digestivos. El aguacate, que es muy bajo en carbohidratos y rico en grasas saturadas es una excepción. Por las mismas razones lo es el coco. Pero la fruta que mejor se combina con alimentos salados es la piña.

 

La razón por la cual la piña se lleva bien con las proteínas animales es que contiene en abundancia una sustancia llamada bromelina. La bromelina ayuda a desinflamar el estómago, a absorber algunos nutrientes y a prevenir la retención de líquidos.

 

Qué hacer con el postre

Esto no significa que nunca más podrás comer postre. Significa que debes elegir el momento correcto para comerlo. Si necesitas comer algo rápido antes de iniciar una actividad física, los postres dulces son una fuente rápida de energía y que no tendrá tu estómago ocupado por mucho tiempo. 

También pueden ser una buena opción entre comidas cuando lleves un día agitado. Y si después de comer te queda un espacio para el postre, aplica la prueba de los 20 minutos. 

Veinte minutos después de comer tu cerebro habrá recibido toda la información sobre tu estado de saciedad. Si incluso después de los veinte minutos tienes hambre, entonces adelante: tu estómago estará vacío o a punto de vaciarse, y el PH del azúcar interferirá muy poco en la interacción de tu cuerpo con los alimentos. 

Recuerda que el antojo constante de dulces puede ser indicador de que estás comiendo demasiada proteína o demasiada sal. También puede ser que tu estilo de alimentación es insulino-dependiente y que estás comiendo muchos alimentos con un alto índice glucémico.

 

Es útil también conocer algunas sugerencias sobre combinación de alimentos, para asegurar que tengas una mejor digestión.