El poder de la intención para atraer el amor

Saber lo que quieres te hará más poderosa
Saber lo que quieres te hará más poderosa. © Dmitry Bomshtein | Dreamstime.com

Enfocar nuestra atención en aquello que deseamos de la vida requiere consciencia, disciplina, perseverancia y optimismo. No siempre lo logramos, pero es importante tener metas, objetivos vitales, razones para sentir que nuestra existencia tiene un propósito y merece la pena levantarse cada mañana, a pesar de los obstáculos.

Saber lo que queremos nos permite dejar de estar a merced de las expectativas ajenas, el azar o las convenciones.

No perdemos el tiempo con quejas o adoptando una actitud de víctimas. Necesitamos nuestra energía para poner en ella toda nuestra voluntad, capacidad e inteligencia.

¿Cuál es tu intención?

Para tener una intención clara, necesitas encontrar un momento de tranquilidad para preguntarte cuáles son tus verdaderos objetivos, deseos, necesidades. Los de tu corazón, no los que impone la sociedad o los que crees que deberías perseguir. ¿Qué es lo que quieres? Esta reflexión la puedes aplicar a cualquier ámbito de tu vida: lo profesional, las relaciones sociales, la familia, etc.

Cuando se trata de tu vida sentimental, algunas preguntas que te pueden ayudar son: ¿Qué tipo de relación deseo ahora mismo? ¿Estoy preparada para comprometerme con una persona o en estos momentos solo quiero divertirme? ¿Me gustaría fundar una familia o preferiría ser madre soltera, sin ataduras con una pareja? ¿Qué cosas no estoy dispuesta a volver a tolerar en una pareja?

La respuesta está en tu interior

Busca tus propias preguntas y date tiempo para escuchar las respuestas. En realidad, estas ya están en tu interior, pero con el ruido mental y las prisas de la vida cotidiana tal vez no hayas podido escucharlas. Deja que afloren a su propio ritmo y que te guíen, pues una vez que conoces tus deseos y motivaciones ya no te dejarás llevar por las expectativas de otros ni te perderás por caminos secundarios o laberintos sin salida.

Cinco formas de enfocar tu energía para lograr lo que deseas

Una vez que sabes lo que quieres, y también lo que no, es momento de vivir de forma coherente con tus propios deseos. Por ejemplo: no encadenes romances de una noche si lo que buscas es una pareja estable. Se trata de que tus deseos, tus pensamientos y tus acciones estén en armonía y te conduzcan a tus sueños y tus metas. Para ello, pon la atención en tu vida cotidiana, para llenarla de gestos, actitudes y hábitos que te acercarán a tus objetivos.

  • Sal de la rutina. Hay rutinas saludables y necesarias, pero otras nos estrechan la mente y encogen nuestra vida. Abre bien los ojos y date cuenta de cómo cada día es una oportunidad para aprender, experimentar, cambiar la forma de hacer las cosas y abrirnos a lo extraordinario, a ese ámbito en el cual lo inesperado acude a sorprendernos.
  • Cuídate. Cuanto mejor te sientas, más ganas tendrás de hacer cosas, cuidarte, emprender proyectos. Además, el ejercicio, la alimentación sana, el optimismo y una actitud amorosa te aportarán mucha energía, haciéndote infinitamente más atractiva a los ojos de los demás.
  • Sé selectiva. Aunque la vida nos sorprende cuando nos abrimos a ella, si te has tomado la molestia de reflexionar acerca de lo que quieres y de conocerte mejor a ti misma, sabrás lo que no quieres. Aprende a decir “no” a las situaciones y personas que no te hacen sentir bien, sin temor a quedarte sola.
    • No te dejes arrastrar por la negatividad. Vigila tu monólogo interior, que tiende a ser negativo, pesimista y limitante. Cuando deseas atraer bendiciones a tu vida no puedes regodearte pensando en lo que te falta, sino en lo que quieres. Imagina que ya lo tienes, actúa como si fuera una realidad. Visualízalo mientras estás relajada o justo antes de dormir, porque tu cerebro no distingue si es realidad o imaginación.
    • Acéptate a ti misma. Aunque lo tengas muy claro, no caigas en el perfeccionismo enfermizo. Es posible que, aunque sepas lo que quieras, casi sin darte cuenta te encuentres prestando atención a un hombre tóxico después de jurarte no volver a hacerlo. Procura tomártelo con sentido del humor y ser amable contigo misma. Las dificultades son oportunidades para aprender, corregir fallos, perfeccionar estrategias y, sobre todo, perseverar. No seas demasiado severa contigo misma.