El Planeta Nueve

Se ha localizado la pista del enigmático planeta X

Recreación del hipotético Planeta 9
Recreación artística del hipotético Planeta Nueve en los límites del sistema solar. Caltech / R. Hurt (IPAC)

Hace ya más de un siglo que los astrónomos buscan con ahínco un posible planeta en los confines del sistema solar, al que llamaron Planeta X. Unas recientes investigaciones del Instituto Tecnológico de California (Caltech) apuntan a la realidad de su existencia, al que han denominado Planeta Nueve, aunque aún no se ha podido visualizar.

A la caza del planeta X

El nombre de Planeta X lo instituyó el astrónomo Percival Lowell en 1906 bajo la suposición de que más allá de Neptuno existía un planeta de considerable masa que afectaba las órbitas de Urano y Neptuno.

En su búsqueda, uno de sus discípulos Clive Tombaugh, localizó Plutón en 1930, pero aún así, este planeta enano no cumplía los requisitos de masa de los cálculos, ya que tendría que ser al menos unas 6 veces más grande que la Tierra.

Sin embargo, la fiebre del Planeta X parecía haber sido extirpada cuando la nave espacial Voyager realizó nuevos cálculos sobre la masa de Neptuno que corregían las alteraciones predichas por Lowell. Sin embargo desde hace algunas décadas los astrónomos lanzan advertencias sobre un posible planeta desconocido más allá de Plutón.

Por no hablar de los alucinados, como Zecharia Sitchin, quien aseguraba la existencia del Planeta Nibiru (El 12º planeta) de donde procedían unos supuestos seres extraterrestres que enseñaron civilización a los pueblos primitivos basándose en las tablillas sumerias que citan un planeta lejano llamado Nibiru.

El planeta Tyche y otras misteriosas evidencias

En 1999, el astrónomo John Matese propuso la existencia de un planeta gaseoso, casi tan grande como Júpiter, en los límites de nuestro sistema planetario, al que denominó Tyche (por Tycho Brahe, claro), basándose en las observaciones sobre la órbita de cometas de periodo largo. Una hipótesis que podría confirmarse como cierta si se confirman los cálculos de Caltech.

En la misma fecha, el astrónomo británico John Murray anunció que había descubierto un nuevo planeta mientras estudiaba los cometas, pero nunca se han confirmado los cálculos.

En 2008, astrónomos japoneses de la universidad de Kobe mostraron cálculos que asociaban perturbaciones gravitatorias más allá del cinturón de Kuiper causadas posiblemente por un planeta con un tamaño algo menor que la Tierra, pero que ha sido imposible detectar.

Tras la pista de un planeta desconocido

En enero de 2016 todos los medios de comunicación se hicieron eco de un nuevo artículo publicado en The Astronomical Journal en enero de 2016, escrito por Michael E. Brown y Konstantin Batygin que volvía a recuperar la hipótesis del planeta X, más allá de Plutón. El hallazgo está perfectamente explicado en inglés en este vídeo.

Pero en esta ocasión los datos que parecen indicar su existencia se han desarrollado a partir del estudio de las extraordinarias órbitas de dos objetos transneptunianos. El primero fue Sedna descubierto por el mismo Mike Brown autor del artículo en cuestión, en 2003, uno de los cuerpos celestes más alejado del Sol jamás hallado y para el que muchos astrónomos postulan que sea declarado planeta enano.

Este objeto de tamaño más pequeño que Plutón (se supone), posee una de las órbitas más excéntricas conocidas ya que su periodo orbital alcanza la friolera de 11 400 años. En 2014, se descubrió el objeto denominado VP113 que poseía una relación orbital muy parecida, por lo excéntrica, con Sedna. Para los astrónomos se trata de un misterio, pues no se conocían objetos, a excepción de los cometas, que tuvieran una órbita tan peculiar y alargada.

Un planeta culpable de órbitas excéntricas

En base a estos decubrimientos, más el estudio de las órbitas de otros cuatro objetos transneptunianos de hallazgo reciente, llegaron a una de las conclusiones más evidentes, que existe un planeta de órbita excéntrica con un perihelio (el punto más cercano al Sol), opuesto al de los objetos transneptunianos.

Un modelo orbital para estos nuevos objetos resulta tan creíble que se acerca al 90 de posibilidades de que un nuevo planeta sea la explicación correcta para tales anomalías gravitacionales.

Como los datos observacionales señalan que no existe ningún planeta gigante (tamaño Júpiter o Saturno) donde predicen los cálculos, los investigadores especulan con que el planeta tendría el tamaño de Neptuno, unas diez veces la masa terrestre, y tardaría nada menos que entre 10 000 y 20 000 años en completar una órbita alrededor del Sol.

El planeta 9 entra en juego

Al nuevo e hipotético planeta se le ha denominado Nueve (9) porque será el noveno planeta del sistema solar, una vez que Plutón hubo perdido esa categoría (paradójicamente, Mike Brown fue uno de los adalides para que retiraran la calificación de planeta a Plutón).

Ahora resta una parte más ardua, dar consistencia física a un planeta que hasta ahora sólo son números y conjeturas, ubicándolo en el firmamento. Aunque no todos los astrónomos están de acuerdo con su existencia. Entrarán en juego los telescopios más grandes del mundo, cuyos astrónomos ya han emprendido la tarea de su búsqueda.

Se llame Nueve, X, Tyche o Nibiru la confirmación de su existencia sería una de las grandes noticias astronómica del siglo.