El libro de Enoc

La antigua historia de un hombre que se volvió ángel

Dios se lleva a Enoc
1728 Figures de la Bible; ilustración por Gerard Hoet (1648–1733) Imagen cortesía de Bizzell Bible Collection, Bibliotecas de la Universidad de Oklahoma. Dominio público

Mucho de lo que se sabe hoy en día acerca de los ángeles proviene del texto bíblico llamado el Libro de Enoc, que es la historia de un hombre que se convirtió en ángel.

¿Quién fue Enoc?

Enoc fue el hijo Jared, padre de Matusalén, y bisabuelo de Noé. Según la Biblia, Enoc vivió 365 años. La Biblia dice que Enoc "caminó con Dios, que no fue más, porque Dios se lo llevó" (Génesis 5: 21-24). El nuevo testamento cristiano tiene tres referencias a Enoc, desde el linaje de Set, hijo de Adán.

(Lucas 3:37, Hebreos 11: 5, Judas 1: 14-15). En el islamismo, el profeta Henoc es conocido como Idris por algunos ulemas.

¿Qué dice el libro de Enoc?

El Libro de Enoc se divide en tres libros. El primer libro se encuentra en la Biblia etíope. Se piensa que se escribió entre los siglos III A.C. y I A.D. También se encontraron fragmentos de este libro en los rollos del Mar Muerto, que conservan la lista más antigua de nombres de ángeles. Según este libro, ángel más grande es Yahvé (el Señor), el que creó la vida.

El segundo Libro de Enoc se encuentra en la Biblia eslavona y se piensa que fue escrito en el siglo I A.D. El tercer Libro de Enoc es un texto cabalista rabínico escrito en hebreo que proviene del siglo V A.D. Se han encontrado también fragmentos de un cuarto libro.

Según la autora Margaret Barker en su libro An Extraordinary Gathering of Angels, los fenómenos naturales son representados como ángeles en el libro de Enoc, y el conocimiento de los ángeles era el depósito del conocimiento científico de aquellos tiempos.

Estos libros cuentan cómo Enoc fue llevado al cielo. Allí estuvo frente a lo más sagrado y un ángel le mostró el corazón de la creación, los secretos de los fenómenos naturales y cómo la unidad del todo, o el Reino, se divide para convertirse en la creación visible.

Los ángeles en el libro de Enoc

En su recorrido por los cielos, Enoc vio muchos tipos de ángeles.

Vio una casa de llamas y cristal: los querubines. Dentro de esa casa había otra donde se encontraba la Gran Gloria, Yahvé, en un trono con un gran grupo de ángeles ante él.

Enoc también vio al arcángel Miguel, quien lo llevó por los diferentes niveles del cielo, donde vio serafines, querubines y ofanim, poderes de la tierra y del agua, principiados y al Mesías. Solo los arcángeles Miguel, Rafael, Gabriel y Phanuel podían entrar y salir del salón del trono.

Enoc también vio el lugar donde estaban presos los ángeles rebeldes, o ángeles caídos, Azazel y Semhaza.

Enoc aprendió además los nombres de los siete arcángeles: Uriel, que estaba a cargo del mundo y del inframundo; Rafael, a cargo de los espíritus humanos; Raguel, un ángel vengador; Miguel, el encargado de las personas buenas y del caos; Gabriel, encargado de los querubines, las serpientes y el Paraíso; y Remiel, el encargado de los resucitados.

Al final de su recorrido y aprendizaje en el cielo, Enoc se transforma en el gran ángel Metatrón, también conocido como el pequeño Yahvé.

Significado de un encuentro con ángeles

La lección más importante del libro de Enoc podría ser el significado de su encuentro con los ángeles. Al ser tocado por los ángeles, Enoc adquirió un conocimiento que iba más allá de lo que la mente humana puede llegar a conocer.

Así se convirtió en ángel él también. Su encuentro con la sabiduría divina lo transformó hasta lograr su propia ascensión.