El jardín y las 4 estaciones del año

Qué hacer en el jardín cuando llegan los cambios de las estaciones

Las 4 estaciones del año
Las 4 estaciones del año. Getty Images

Escuchar las cuatro estaciones de Vivaldi mientras trabajamos en el jardín puede ser toda una experiencia. Sobre todo cuando las ramas de los árboles se mesen al compás de la música, el viento levanta las hojas secas que han caído al suelo, o se acerca un pajarillo al nido para alimentar a su cría. Nada como la mágica primavera. 

Sine embargo hay quienes prefieren el invierno y las épocas frías, otros los veranos, el calor y las lluvias.

Pero no importa cuál sea tu época favorita, cada estación tiene su encanto y trae consigo nuevas oportunidades y muchos quehaceres que debemos atender en el jardín.

Las cuatro estaciones

Comencemos por entender que las estaciones no son iguales a través de todo el planeta. Mientras más lejos vivas de los polos de la tierra, Norte o Sur,  y más cerca del ecuador de la Tierra, o sea la línea imaginaria que divide los hemisferios, sentirás menos estos cambios de clima entre estaciones.

Existen cuatro estaciones básicas, las cuales tienen una duración aproximada de tres meses cada una; invierno, primavera, verano y otoño. Dependiendo de la zona en que vivas, algunas estaciones pueden durar más o menos tiempo y ser más o menos intensas. Estos ciclos o estaciones ocurren debido al ángulo en que gira el planeta Tierra alrededor del sol en los diferentes meses del año.

Invierno

No todos los inviernos son iguales.

En el trópico por ejemplo, el clima se vuelve más fresco, pero no son cambios drásticos. Pero en zonas más cercanas a los polos de la Tierra, las temperaturas bajan drásticamente y hasta se cubren los terrenos con nieve. Entonces los quehaceres del jardín para cada zona son muy diferentes.

Lo más importante en esta época del año es proteger las plantas de los vientos fríos y las heladas.

Hay plantas y árboles muy resistentes a estos cambios en temperatura, pero otras no lo son. Por lo que es conveniente cultivar en tiestos las plantas menos resistentes para así poder moverlas a un lugar cálido cuando comiencen el frío y las heladas.

Es importante no fertilizar o regar mucho durante esta época, ya que el sol no está calentando y ellas entrarán en un periodo durmiente. Tampoco quieres motivar la producción de hojas, ya que terminarán congelándose. Si llevas tus plantas a interiores, trata de colocarlas cerca de una ventana para que reciban la mayor luz solar posible.

Primavera

La primavera es la época de hacer todo en el jardín, ya que la temperatura está fresca pero el sol comienza a calentar por más tiempo. Entonces este es el momento perfecto para fertilizar, regar, rehidratar, plantar y resembrar.

Si vives en una zona de frío, asegúrate de que hayan pasado las heladas invernales antes de ponerte a plantar. Aprovecha y elimina cualquier indicio de hierbas malas, ya que una vez crezcan soltarán sus semillas primaverales y se te hará más difícil la tarea.

Corta hojas y ramas secas para promover nuevos crecimientos en tus plantas. Fertiliza de forma orgánica con algún tipo de composta, ya sea líquida o sólida.

Esta es buena época para plantar arbustos florales, así estarán bien adaptados y fuertes cuando lleguen los calores del verano.

Verano

El verano es la época de preservar la humedad, hacer composta y recoger cosechas. Esta época se puede volver muy caliente y castigar muchísimo el terreno. Así que para empezar, es bueno darle a nuestras plantas un buen riego antes de que comience el calor, sobre todo en las mañanas. Luego puedes cubrir las superficies expuestas de terreno con “mulch”, pajote o viruta de jardín. Esto mantendrá la humedad en la tierra por más tiempo.

El verano no es buena época para podar el césped o las plantas, ya que el sol las puede quemar. También recolecta los frutos de los árboles, antes de que se te adelanten algunos animalillos, y recoge los que hayan caído al suelo. Estos pueden traer insectos no deseados al jardín.

Otoño

Cuando llega el otoño el clima se pone más fresco y es hora de preparar los terrenos para los estragos del invierno. Esta es la mejor época para plantar árboles, ya que tendrán tiempo para echar raíces y anclarse bien en el terreno.

Aprovecha y limpia escombros, hojas y ramas secas. Estas pueden servirle de refugio a algunas plagas e insectos dañinos. Dale una última poda a tus plantas a principios de otoño para que conserven energía. Si piensas fertilizar, hazlo a principios del otoño. 

El otoño es también ideal para plantar bulbos primaverales. Asegúrate de plantar suficientes por si acaso algunos no abren. Considera tulipanes, irises y amarilis. Lo importante es que sean de buena calidad y que estén saludables antes de plantarlos.

Cada época del año tiene sus cosas hermosas, pero también pueden traer consigo algunos retos. Lo importante es saber disfrutar de lo bueno y tener un plan de acción para contrarrestar cualquier contratiempo. Por el resto, a disfrutar del jardín. No importa la época del año, este seguirá esperándote siempre con los brazos abiertos. ¡Feliz siembra!