El idioma del vendedor de autos

Información de oro para comprar un auto nuevo

ABC del vendedor de autos
ABC del vendedor de autos, aprende a hablar y entender este “idioma” para que tengas toda la información necesaria para ahorrar mucho dinero y dolores de cabeza. ©Getty Images

La compra de un auto nuevo puede ser una verdadera pesadilla con graves consecuencias financieras a largo plazo, o un interesante reto en el que el comprador inteligente que aprovecha todos los recursos e información disponible hoy en día en Internet, puede ir preparado con todas las armas al concesionario para comprar o hacer un lease, bajo las mejores condiciones posibles.

¿Compro o hago un lease?

Para poder ganar en este juego y ahorrar mucho dinero, es importante conocer por lo menos estas 10 expresiones utilizadas en el lenguaje típico de un proceso de compra/venta de un auto y entender sus consecuencias:

10.- MSRP o Manufacturer's Suggested Retail Price o (Precio de Venta Sugerido por el Fabricante): También conocido como el "sticker price" o "precio de etiqueta", es lo que el fabricante del vehículo considera que es un precio justo. Sin embargo, en la mayoría de los casos, el MSRP es apenas el punto de inicio para la negociación del precio final de venta, que además incluye costos de registro, matrícula e impuestos de venta.

La clave en todo esto es la palabra "Suggested" o "Sugerido", por lo que el concesionario no está obligado a ofrecer ese precio exacto. En ocasiones, cuando un modelo está en gran demanda y existe poco inventario, el precio se dispara, pero con los autos más populares, el precio de la "etiqueta" se puede negociar hacia abajo.

9.- Invoice o "Precio Factura": Es el precio que el concesionario supuestamente pagó al fabricante por el vehículo y al que en español algunos vendedores se refieren como "precio al costo". En ocasiones, el vendedor puede usar esta cifra como punto de partida para una negociación ya que generalmente es menor a la del MSRP.

Muchas ofertas incluyen este término como un gancho, pero pueden estar atadas a otras condiciones de financiamiento menos favorables que pueden terminar costando más dinero.

8.- Downpayment o Pago Inicial: Es un factor fundamental, pero no único, para determinar las condiciones del contrato, ya sea de compra o de lease.

Y mientras más grande sea el downpayment o pago inicial, menor será el pago mensual - por lo general por cada $1,000 más de downpayment, se pueden reducir unos $100 del pago mensual, aunque hay que recordar que hay otros puntos fundamentales como el valor del Trade-in (valor del auto que se entrega a intercambio) y sobre todo, el siguiente punto:

7.- Credit Record o Historial de Crédito: Quizá esta sea el arma más valiosa con la que un comprador inteligente puede llegar a un concesionario pues un buen historial de crédito no solo garantiza las mejores tasas de interés, sino que además puede abrir las puertas a ofertas exclusivas para compradores con los mejores puntajes, como aquellas que prometen 0 de entrada, 0 intereses y 0 pagos por algunos meses.

6.-Yo-yo Financing o Negociación Yo-yo: Este término se aplica cuando un comprador acepta sacar un auto de un concesionario sin haber completado todos los términos de la financiación, ya sea para una compra o un lease, solo para regresar al día siguiente para descubrir que su crédito no fue aprobado en las condiciones prometidas inicialmente.

Por lo general, los términos del crédito son menos ventajosos para el consumidor, aunque existen raras excepciones en que el reporte de crédito arroja mejores resultados que ni el propio comprador - y mucho menos el vendedor-, esperaban. Por eso, es tan importante saber de antemano el historial del crédito ya que puede respresentar un ahorro sustancial.

5.- Monthly Payment o Pago Mensual : La mayoría de las consumidores se preocupan demasiado por el pago mensual, pero desatienden los términos que llevan a un vendedor a ofrecer cirta cantidad.

Por lo tanto, una oferta que promete pagos mensuales de $199 puede estar atada a tasas de interés y pago inicial demasiado alto, menos valor por el auto que se intercambia (trade-in), plazos más largos o, en el caso de un lease, más restricciones en las millas manejadas, por ejemplo.

Así que un pago mensual bajo puede parecer muy atractivo a simple vista, pero costar mucho a largo plazo.

4.- ARP o Annual Percentaje Rate: Este dato es el que determina la tasa de interés que el comprador o el titular de un contrato de lease pagará por el plazo de la transacción.

Esta tasa de interés se ajusta anualmente con base al remanente de la deuda: Es decir, el primer año, el consumidor pagará esa tasa de interés por el total de la deuda, por ejemplo $20,000, pero si paga $2,000 al principal de la deuda en el primer año, solo pagará el interés por los restantes $18,000 en el segundo año y así sucesivamente hasta liquidar la deuda.

3.- Destination o Cargo por Transporte o Entrega: Este cargo es absolutamente inevitable y no lo cobra ni el fabricante del auto, ni el concesionario que lo vende, por lo que no es negociable.

Se trata del costo que las compañías que transportan el vehículo desde su punto de fabricación o puerto de entrada si es importado, hasta el concesionario. Por lo general, este cargo ronda alrededor de los $500 para los autos más económicos y puede subir hasta los $1,000 para los de lujo.

2.- Dealer installed optiones o Accesorios Instalados por el concesionario: Contrario al anterior, este cargo - o cargos-, son de total discreción del concesionario que aprovecha para tratar de vender accesorios innecesarios bajo la excusa de que solo tiene vehículos con esas opciones.

Para evitar estos cargos, el consumidor inteligente debe configurar su vehículo en la página de Internet del fabricante y llegar al momento de la compra o el lease armado con la lista exacta de los accesorios que desea en su vehículo.

1.- Sign and Drive!, No Credit, no problema! o ¡Firme y maneje!, ¡Mal crédito, no hay problema!: Estas quizá las frases más usadas en las campañas de publicidad de los concesionarios de autos, pero están muy lejos de ser lo más conveniente para el comprador.

En primer lugar, llevarse un auto de un concesionario sin entender perfectamente todas las condiciones de la compraventa o el lease conlleva una serie de graves consecuencias financieras y lo mismo que el historial de crédito porque a peor puntaje, más costo de financiación.

Así que la promesa de “no hay problema” puede ser cierta hasta el punto de firmar, pero se convertirá en una problema financiero a largo plazo.

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