El guacamole más grande del mundo (y otros asombrosos datos sobre este manjar)

Comiendo guacamole
El guacamole gusta mucho a chicos y grandes. Foto (c) Juanmonino / Getty Images
  • El guacamole más grande del mundo registrado por el libro Guiness se elaboró el día 4 de abril de 2013 en Tancítaro, Michoacán, México, al inaugurar la Feria del Aguacate. Se emplearon más de 2,145 kilos (4,729 libras) de aguacates, 260 kilos (573 libras) de jitomates y 91 litros (24 galones) de jugo de limón, además de una gran cantidad de cebollas. El peso del guacamole final fue de 2,669.5 kilos (5,885 libras). Unos 450 estudiantes participaron en su elaboración, la cual se logró en el lapso de 1 hora con 40 minutos. El Estado de Michoacán es el mayor productor de aguacate en el mundo y sólo la región del pueblo de Tancítaro cuenta con unas 22,000 hectáreas de sembradíos.

  • A pesar de la gran popularidad de la práctica de dejar el “hueso” o semilla del aguacate dentro del tazón que contiene el guacamole para prevenir que este cambie de color, dicha técnica ¡no funciona! El aguacate se pone de color más oscuro debido a la oxidación, proceso químico que no se ve afectado por la presencia o no del hueso. El uso del jugo de limón es un método mucho más eficaz para retardar la oxidación del guacamole, como también lo es evitar la exposición del aguacate al aire. Tarde o temprano, sin embargo, se formará el conocido color café sobre cualquier pulpa de aguacate expuesta al aire, razón por lo cual se recomienda elaborar el guacamole justo antes de que se vaya a consumir.

  • El guacamole se originó en México y se ha disfrutado allí por miles de años, pero sus ingredientes han ido evolucionando. Antes de la llegada de los europeos a suelo americano no se podía saborear un guacamole como lo conocemos el día de hoy; si bien el aguacate, el chile y el jitomate son originarios de este continente, la cebolla, el limón y el cilantro llegaron con los españoles. Este es un solo ejemplo de entre miles de cómo la cultura mexicana actual (incluyendo su cocina) es producto de un profundo, prolongado y muy prolífico choque cultural.

  • La palabra guacamole proviene de la palabra en idioma náhuatl ahuacamolli, que a su vez es una combinación del ahuacatl (que significa “testículo,” nombre con el cual se conocía el aguacate) y molli “(salsa”) – así que el guacamole es una “salsa de aguacate.

  • En México se topa uno con dos grandes clases de guacamole: el que contiene aguacate en trozos y el que va totalmente molido. El guacamole de trozos, usualmente de una consistencia pastosa, es la versión que se ha hecho mundialmente famoso por ser tan buen compañero de los totopos o tortilla chips; este lo consumen los mexicanos más frecuentemente en taco (o sea, envuelto en una tortilla), sobre una tostada o para acompañar una carne asadau otro platillo similar. El aguamole, o guacamole líquido (molido en molcajete o procesado en licuadora eléctrica) se conoce poco fuera de México, pero dentro de la República se disfruta mucho como salsa de mesa para aderezar toda clase de platillos salados en los restaurantes, puestos y hogares del país.

    • Receta para el guacamole botanera (pastosa con trocitos de aguacate

    • Receta para el guacamole molido (tipo salsa de mesa)

  • Se dice que Quetzalcoatl, el dios tolteca y después azteca (conocido en la cultura maya como Kukulcán) fue quien trajo el maíz – y, por ende, la civilización – a la humanidad. Regaló muchos conocimientos a los hombres de tierras mesoamericanas, incluyendo el del uso del cacao y la manera de preparar el guacamole.

  • Existe el helado de guacamole. No estoy hablando del helado elaborado simplemente con aguacate, un sabor poco común pero no tan difícil de encontrar en ferias y heladerías grandes, sino versiones dulces y congeladas del guacamole. Una receta para elaborar este manjar publicada por una conocida marca estadounidense de salsa picante embotellada lleva, además de los aguacates, jugo de limón, salsa picante y leche condensada. Otra receta, publicada por una blogger en España, lleva yogurt griego, comino, guindilla (chile) seca, tomate rojo y azúcar; el helado resultante se coloca entre dos láminas crujientes de tomate. Te animarías a probarlo?

  • Se dice que el guacamole ha viajado hasta al espacio exterior. Según se cuenta, los astronautas de la misión espacial estadounidense llamado Apollo 11 (1969, los primeros humanos en pisar la Luna), se incluyeron el guacamole entre sus provisiones. No se llegó a consumir dicho guacamole en el espacio porque – como asevera uno de los tres tripulantes de la nave espacial – uno de sus compañeros se había comido todas las tortilla chips incluso antes de despegar. Esta historia se vuelve difícil de creer cuando uno reflexiona sobre la logística de una misión espacial en los años sesenta: ¿No tendrían los astronautas demasiadas tareas que realizar antes de despegar como para estar botaneando? ¿A poco los trajes espaciales y la cabina de la nave se prestarían para el consumo de alimentos “sueltos” como los totopos? Sin embargo, el supuesto suceso permanece como una agradable anécdota chusca dentro del “folclor” del programa espacial norteamericano.

  • Si bien hoy en día el aguacate se disfruta durante todo el año y en gran parte del mundo, es casi seguro que el consumo más intensivo de esta hortaliza se hace el día del Super Tazón, campeonato de futbol americano que se lleva a cabo cada año en un domingo a finales de enero o principios de febrero. Se estima que unos 100,000,000 (cien millones) de toneladas de aguacate se consumieron en el “super domingo” de 2016 – y es de suponerse que la gran mayoría de ellas fueron en forma de guacamole, platillo que ha pasado a figurar entre los más identificados con esta fiesta deportiva.