El gato no te deja dormir. Conoce su horario natural.

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El gato duerme durante el día para tener energía en la noche. Foto: Glorimar Anibarro

Son las 4 de la mañana. Sueño profundo. Tu cuerpo disfruta un merecido descanso y recarga baterías para el próximo día. Pero tu gato tiene otros planes. Para él es hora de comer y jugar. Las técnicas varían de gato a gato pero por regla general incluye:

Maullidos constantes en la puerta

• Brincos a tu almohada

• Destrucción de objetos valorados

¿Alguno suena familiar?

Antes de considerar regalarle el gato a alguien que no quieres mucho, conoce el porqué de su comportamiento.

Como todo en la naturaleza, tiene una razón válida.

El horario natural del gato

Tu minino es, por naturaleza, nocturno. Siguiendo sus instintos de gato salvaje, el anochecer y el amanecer son los momentos ideales para cazar. El día es para dormir y guardar energías. Ahora vive en la ciudad, pero sigue sus instintos innatos. 

Su poder de adaptación es asombroso. Puede cambiar su horario al tuyo, pero hay que trabajarlo.

Su vida en tu casa

El gato moderno pasa la mayor parte del día solo. Su dueño se va a trabajar y el minino no tiene más nada que hacer que observar la vida por la ventana y dormir. Cuando su guardián regresa, lo saluda, lo alimenta, quizás un poco de juego para luego volverlo a dejar solo a la hora de dormir. En la mayoría de los casos el gato duerme también pero al no quemar energía, el sueño gatuno no dura mucho. Tu gato está aburrido. Necesita atención y entretenimiento. 

Se acaba tu paz.

Luego de lidiar con el maullido constante o con tratar de sacar al gato de tu cama, decides levantarte y darle comida para callarlo. El minino se calma y puedes volver a tu cama. Pero regresar a tu sueño profundo no es una opción. Comienzas tu día cansado y enojado. Me ha sucedido, no es divertido para nada.

Antes de frustrarte: Existe una solución

Pero primero necesito indicarte lo que NO debes hacer:

NO CASTIGUES AL GATO: Sé que es frustrante, pero controla tu coraje. Castigar, golpear y/o gritarle tiene como consecuencia un gato que huye de ti. Nada resuelves con eso. Paciencia.

NO lo premies por su mal comportamiento: Levantarte y darle comida para que te permita dormir es exactamente lo que quiere lograr. Igual que un niño pequeño, el gato busca la forma de conseguir lo que desea. Saber que si sigue maullando tiene como recompensa un desayuno es incentivo para el minino. 

Sé constante: No te dejes vencer. Hazte el dormido. No le hables. Atención negativa sigue siendo atención y es lo que busca.

Conociendo el comportamiento felino entendemos que la solución es pensar como gato. Sus propios instintos cazadores te dan la respuesta.

Cazar, jugar, comer y dormir: Estos son los pasos que permitirán un sueño profundo para ambos. Seguirlos constantemente aseguran el éxito.

Tiempo de adaptación: 2 semanas (aproximadamente)

Qué necesitas: Paciencia, juguetes, comida adecuada

Cazar: ¡A quemar energía! Instígalo a ejercitarse utilizando juguetes interactivos. Ayúdalo a sentirse como el tigre en la selva que tiene que cazar para poder comer.

• Jugar: Continúa la actividad. Sé parte del momento. Córrelo por la casa. Tiéntalo con un juguete para que suba y baje de sus tablillas. Su apetito va aumentando y su energía va disminuyendo. El minino está cansado.

• Comer: Ahora llega el momento de la cena. Quizás durante el día le tienes un poco de comida para que se entretenga, pero el plato principal se debe ofrecer en la noche. Alimento alto en proteína es recomendable para que le dure en su sistema por horas. Después de una buena dosis el gatito estará listo para dormir.

Dormir: Llegó el momento esperado. Si el gato ha jugado lo suficiente su nivel de energía debe estar bien bajo y su cuerpo listo para descansar.

Excepciones a la regla: 

El cambiar sus hábitos de sueño pueden indicar alguna enfermedad. Si tu gato no suele despertarte en la madrugada y de repente comienza a hacerlo quizás el problema es médico y no de comportamiento.

Llévalo al veterinario.