El feminismo de la Tercera Ola

Desde finales de los años 80 hasta la actualidad

Vandana Shiva, lideresa ecofeminista.
Vandana Shiva, lideresa ecofeminista. Getty Images

Las críticas a un feminismo único que obviaba las diversidades femeninas y las diferentes culturas y reivindicaciones de la mujer en el mundo comenzó ya al finalizar la Segunda Ola, pero es el principal eje de todo el movimiento de la Tercera Ola. Así, el feminismo se convierte en los feminismos (en plural) y adquiere varias dimensiones étnicas, sexuales, de creencias, políticas...más allá del esencialismo de la anterior etapa.

1. Ataques ultraconservadores y contradicciones:

Aunque Rebeca Walker fue la primera en hablar de la Tercera Ola en un manifiesto publicado en la revista Ms. en enero de 1992, esta etapa tiene sus raíces ya a finales de los 80 y en Occidente está muy marcada por las políticas ultraconservadoras del tándem Reagan-Thatcher. Los medios de comunicación y líderes de opinión iniciaron una estrategia de manipulación que aún perdura. Por un lado, extendieron la idea de la llamada 'falsa igualdad' (hacer creer a la sociedad que con leves modificaciones legislativas, hombres y mujeres ya son iguales y que el feminismo es un concepto desfasado que muere en las movilizaciones de los 70). Por otro, se apropiaron de consignas feministas, sobre todo en el debate sobre la pornografía y la prostitución. Defendían su abolición en base a argumentos morales que no tenían nada que ver con la explotación del cuerpo femenino, pero la realidad es que feministas y ultraconservadores coincidieron en esta causa, aunque nunca en las razones de fondo ni en las formas.

Así, en medio de un cierto desconcierto, nacieron nuevas posturas que se apoyaban en la libertad sexual de la mujer para defender tanto pornografía como prostitución. Y estas opiniones encontradas forman parte del debate actual, aunque más analizadas.

El libro de Susan Faludi 'Reacción. La guerra no declarada contra la mujer moderna'  argumenta precisamente como en los 80 se extendieron estereotipos negativos hacia las mujeres independientes y trabajadoras.

Y sigue siendo un texto de referencia acerca de cómo el patriarcado ataca al feminismo cuando éste está más fuerte o implantado.

2. Feminismos posmodernos y postestructuralistas: Como señalan Olga Castro y María Reimóndez en su libro 'Feminismos', los feminismos posmodernos "cuestionaron el modelo de sujeto universal por ser exclusivamente masculino, liberal y occidental, y renegaron de la razón patriarcal como única válida porque oculta la diferencia (de género, en este caso) bajo la pretensión de universalidad".

Autoras como Nancy Fraser, Linda Nicholson o Elisabeth Spelman propusieron así deconstruir la noción de mujer para rectificar la exclusión histórica de muchas de ellas. Conceptos clave de la teoría feminista como patriarcado o identidad de género se ponen en tela de juicio, o se redefinen en la obra de Judith Butler y Joan Scott. 

Esta atomización del feminismo fue criticada por otras autoras al dificultar una estrategia común en la lucha por la emancipación de la mujer. En efecto, se ganaron muchos puntos de vista, pero se diluyó un objetivo común claro. Y aunque fue una época de menos movilizaciones y protestas que los 60 y 70, en la cultura y la música de los 90, con movimientos como las Riot Grrrl, se removieron los cimientos machistas y misóginos de la cultura pop.

3. Corrientes en evolución: Entre las corrientes que forman el nuevo entramado de los feminismos destaca el feminismo lesbiano y la teoría queer, el poscolonialismo, el ecofeminismo y el ciberfeminismo. En ellas hay elementos en común, como el cuestionamiento de las estructuras de poder, y particularidades relacionadas con el sexo, la antiglobalización, el medioambiente o la defensa de los grupos minoritarios.

Algunas autoras destacadas son:

  • bell hooks, autora de 'Ain't I a woman?: Black Women and Feminism' (1981), especialista en los sistemas de dominación de poder y la relación entre raza, clase social y género.
  • Camille Paglia, autora de 'Vamps y Tramps. Más allá del feminismo' (2001), subversiva y cuyos libros analizan la sexualidad humana.
  • Vandana Shiva (movimiento Chipko de la India), una de las fundadoras del ecofeminismo: Autora de 'Abrazar la vida: mujer, ecología y desarrollo' (1995) y 'Ecofeminismo: teoría, crítica y perspectivas' (1997). Junto a ella, Wangari Maathai (del Movimiento Cinturón Verde de Kenia).
  • Sandra Harding, especialista en ciencia, género y feminismo y autora de 'Ciencia y feminismo' (1996)
  • Donna Haraway, una de las postmodernas más famosas, contraria al esencialismo y autora de 'Manifiesto Ciborg: El sueño irónico de un lenguaje común para las mujeres en el circuito integrado' (1984).
  • Naomi Wolf, autora de 'El mito de la belleza', (1991), sobre uno de los temas actuales de mayor debate: el uso del cuerpo femenino como herramienta de control.

4. Feminismo institucional. El feminismo institucional puede darse en el seno de una comunidad, distrito, país o comunidad internacional. Es muy cuestionado ya que trata de asimilar conceptos de reivindicación feminista para normalizarlos dentro del sistema y, casi siempre, sin cuestionarlo de fondo ni profundizar en el carácter transgresor y original del movimiento. Pero también es cierto que ha permitido a muchas mujeres sumarse al feminismo y ha puesto sobre el tablero de la discusión internacional los temas que afectan a las mujeres y las discriminaciones existentes.

Las Conferencias sobre la mujer de la ONU comenzaron en 1975. La primera se celebró en Mexico, y le siguieron las de Copenhague (1980), Nairobi (1985) y Pekín (1995), donde tuvo lugar la más importante de todas, la IV Conferencia Mundial de Mujeres, en la que se habló de violencia machista o de los derechos reproductivos de las mujeres. Este año, se cumplen 20 años de la última conferencia y se ha vuelto a convocar para el mes de septiembre en Nueva York, sede de Naciones Unidas.