El diseño arquitectónico del Biomuseo de Panamá

Una maqueta de la estructura del Biomuseo en Panamá. Biomuseo de Panamá

Frank Gehry, el famoso arquitecto que diseño el museo Guggenheim en Bilbao y la Sala de Conciertos Walt Disney en Los Ángeles, está incursionando por primera vez en América Latina con un trabajo que abrirá sus puertas a fines del 2013. El “Biomuseo Puente de Vida” en Panamá es una obra que cuenta la historia de cómo el surgimiento del istmo de Panamá unió tierras y dividió mares cambiando radicalmente la historia del planeta.

Una mirada al diseño de este importante edificio así como el contenido y la concepción de las galerías que albergará.

El edificio Puente de Vida

El edificio del Biomuseo es una estructura escultural, insólita, audaz y colorida que intenta reflejar la naturaleza. El techo, formado por una serie de planchas de colores primarios fuertes, se asemeja a la forma como las hojas de los árboles en la selva se juntan entre si permitiendo que se disperse la luz. Estas planchas que cubren el museo tienen la función de minimizar el calor que entra al interior para así lograr que el consumo de energía sea más eficiente. Para cumplir este propósito, cada una tiene 5 capas compuestas de distintos materiales que incluyen, entre muchos otros, laminas acanaladas de acero inoxidable, mantos a base de caucho impermeable y espuma rígida de uretano. Solo para hacer los techos se utilizaron 45,000 tornillos y remaches de acero inoxidable así como 102, 925 tornillos de colores.

Dado los fuertes vientos que pueden azotar el país, la estructura en su integridad tuvo que ser sujeta a una serie de pruebas para asegurar que resistiría en caso de un huracán u otros temporales.

Las vigas del atrio del edificio que se encuentran debajo de las planchas de colores están construidas como si fueran el dosel de un bosque tropical o una desordenada telaraña blanca y cada una soporta una sección del techo.

En efecto, aún cuando la simetría no parezca estar presente en el diseño, la precisión necesaria para ensamblar la estructura fue absoluta ya que era necesario que el margen de error para instalar las vigas fuera menor a 6 milímetros. Por dentro, las paredes internas del edificio tienen una forma ondulante aludiendo al oleaje del mar pero también protegiendo a las distintas salas de exhibición de la humedad, el ruido y el calor. Dada la complejidad de la construcción, incluso fue necesario que se construyera un modelo a escala real para que los trabajadores aprendieran cómo instalar cada etapa.

Los colores

Los colores escogidos, el verde, azul, amarillo, rojo y naranja traen a la mente evidentemente la intensidad de los colores presentes en la fauna y flora del país pero a su vez, Gehry también cambio su paleta monocromática para hacer alusión a la diversidad cultural presente en pueblos indígenas como los diablos rojos o los colores de las casas bocatoreñas. Las laminas de colores de los techos (casi 5,000 m2) fueron pintadas en Tailandia con un sistema similar al que se usa en la industria automotriz utilizando 1800 kg de polvos Jotun en los tonos escogidos.

Las salas de exhibición

Las salas del Biomuseo han sido concebidas para generar una interacción dinámica y experiencial con el visitante. Diseñadas por el experto canadiense Bruce Mau, la idea clave es transmitir las ideas científicas de manera accesible, pero a su vez permitir que aquellos que busquen conocimientos más específicos también los puedan encontrar. En total hay 8 galerías en el Biomuseo: La galería de la biodiversidad, Panarama, El puente surge, El gran intercambio, La huella humana, Océanos divididos, La red viviente y Panamá es el museo. Entre éstas destacan Panarama, un espacio de proyección de tres alturas y diez pantallas, y Océanos divididos donde dos acuarios semicilíndricos muy altos mostrarán cómo el Pacífico y el Caribe evolucionaron al quedar separados cuando surgió el istmo.