El coeficiente beta como medida de riesgo

El propósito de todo inversionista y administrador de fondos es obtener la máxima rentabilidad al menor riesgo posible, y para ello es importante medir a éste último.

Uno de los indicadores más populares de riesgo en el mercado de valores es una medida estadística conocida como beta.

Los betas miden la volatilidad de las acciones en relación al mercado, o más bien un índice representativo de éste como es el S&P 500.

Por definición, el mercado tiene un beta equivalente a 1, mientras que las acciones de una empresa mostrarán un beta de acuerdo a su desviación del mercado. Por ejemplo, si el precio de una acción experimenta fluctuaciones más altas que el mercado, su beta será superior a 1, y si sucede lo contrario el beta será menor que 1.

Mientras más alto sea el beta, más alto será el riesgo de la inversión. Pero al mismo tiempo existirá un potencial más alto de obtener mayores ganancias.

Si las acciones de una empresa tienen un beta de 2, eso quiere decir que la volatilidad es el doble a la del mercado. Estas acciones tendrán un mayor riesgo, pero las ganancias pueden ser el doble de lo que otorgaría el mercado.

Importancia en las inversiones

Todo inversionista tiene una tolerancia de riesgo, ya que en toda inversión siempre existirá el temor a perder el capital que tanto trabajo ha costado reunir.

Si eres un inversionista principiante los más seguro es que tu tolerancia de riesgo sea baja y busques colocar tu dinero en acciones de baja volatilidad.

Mientras que los inversionistas más experimentados buscarán un riesgo más alto para obtener mayores ganancias.

Es aquí cuando los betas resultan de mucha ayuda, ya que a través de éstos puedes seleccionar las inversiones de acuerdo a tu tolerancia de riesgo. Si tu tolerancia de riesgo es alta, no tendrás problemas en añadir a tu portafolio aquellas acciones cuyos betas sean altos.

Los betas te ayudarán a comparar el nivel de riesgo entre diferentes acciones.

Una pequeña guía

• Beta negativo: Un beta inferior a 0 indica una relación inversa al mercado. Por ejemplo, si el mercado sube, las acciones con un beta negativo tienden a bajar y viceversa.

• Beta igual a cero: Significa que el activo no tiene riesgo alguno, y en esta categoría entra el dinero en efectivo ya que al menos que exista inflación, el valor seguirá siendo el mismo sin importar el movimiento del mercado.

• Beta entre 0 y 1: Tienen una volatilidad menor a la del mercado.

• Beta igual a 1: Representa la volatilidad de un índice representativo del mercado, que como ya se dijo es el índice S&P 500. Si una acción tiene un beta igual a 1, la fluctuación en el precio estará directamente correlacionada con el movimiento del índice S&P 500, en dirección y monto.

• Beta superior a 1: Refleja una volatilidad más alta que la del mercado.

Los betas tienen sus limitaciones

Una las limitaciones de los betas es que no incorporan toda la información de las empresas. Por ejemplo, una empresa que es relativamente nueva en la cotización en bolsa, no tendrá suficiente información en su precio histórico como para establecer una medida confiable.

Otro factor que se debe considerar es que no se los pueden usar como instrumento de predicción de precios futuros, ya que los betas se basan en fluctuaciones de precios pasados, los mismos que no necesariamente se reflejarán en el futuro.

Los betas miden el riesgo del mercado, pero no miden los otros riesgos que la empresa enfrenta por sí sola como riesgo político, de crédito, cambiario, etc.

Debido a que los betas tienden a fluctuar constantemente, ésta medida de poco sirve para los inversionistas a largo plazo, por lo que es necesario complementar el análisis con los demás fundamentos de la empresa.